La exigencia de corroboración de la declaración deL agraviado.
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Recusación. Los jueces no pueden tener un interés directo ni una posición tomada en la causa.
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Motivación insuficiente. Sala no justificó la falta de eficacia probatoria del acta de registro personal.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA 

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.° 2325-2017
LIMA

MOTIVACIÓN INSUFICIENTE COMO CAUSAL DE NULIDAD

Al presentarse en la argumentación un vicio de motivación, ello genera la nulidad de la sentencia, debiendo realizarse un nuevo juicio oral por otro Colegiado.

Lima, once de marzo de dos mil diecinueve

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el representante del Ministerio Público contra la sentencia del trece de julio de dos mil diecisiete (folio 524), en el extremo que absolvió a Jericco Joao Buitrón Loarte de la acusación fiscal por la presunta comisión de los delitos de robo con agravantes en grado de tentativa (previsto en los incisos tres y cuatro, del primer párrafo, del artículo ciento ochenta y nueve, del Código Penal), en perjuicio de Atilio Joel Escate Camacho, y por microcomercialización de drogas (previsto en el inciso uno, del artículo doscientos noventa y ocho, concordante con el segundo párrafo, del artículo doscientos noventa y seis y con el segundo párrafo, del artículo doscientos noventa y nueve, del mismo cuerpo legal), en perjuicio del Estado.

Intervino como ponente el juez supremo QUINTANILLA CHACÓN.

CONSIDERANDO

PRIMERO. IMPUTACIÓN FÁCTICA

Conforme con el dictamen acusatorio (folio 389), se imputa lo siguiente:

1.1. El procesado Jericco Joao Buitrón Loarte, conjuntamente con otros sujetos, intentaron robar las pertenencias de Atilio Joel Escate Camacho el veinticuatro de junio de dos mil dieciséis, a las catorce horas, para cuyo fin el acusado lo amenazó con un arma de fuego cuando se encontraba comprando en una tienda ubicada en la cuadra seis, del jirón Angaraes cruce con el jirón Guillermo Dansey en el Cercado de Lima; sin embargo, los asaltantes al notar la presencia de efectivos policiales en la zona huyeron, optando el agraviado por acudir a la comisaría y denunciar el hecho. Luego, en mérito del reconocimiento efectuado, los efectivos policiales lograron ubicar y detener al referido procesado, por inmediaciones de la cuadra uno del jirón Guillermo Dansey, quien inicialmente intentó huir por los techos de las viviendas aledañas y ocultarse en un edificio.

1.2. Al practicarse al encausado Jericco Joao Buitrón Loarte el registro personal, le encontraron entre sus pertenencias una bolsa de plástico (color negro) que contenía veinte envoltorios de pasta básica de cocaína; además,
diez bolsitas de plástico transparentes con cannabis sativa (marihuana).

SEGUNDO. FUNDAMENTOS DEL IMPUGNANTE

El representante del Ministerio Público, al fundamentar el recurso de nulidad (folio 534), solicitó que se declare nula la sentencia absolutoria, por lo siguiente:

2.1. La Sala Superior no tuvo en cuenta que al procesado se le intervino en posesión de una bolsa con PBC y un arma de fuego.

2.2. Tampoco se merituó que el agraviado no conocía al procesado y que este, usando un arma de fuego, lo amenazó para que le entregue su dinero, hecho que fue interrumpido por la presencia policial en la zona, habiendo la víctima reconocido al justiciable en todas las instancias, lo cual determina la persistencia en la incriminación.

2.3. Asimismo, no se valoró que los testigos SOS PNP Jorge Alejandro Guardado More y SO2 PNP Enrique Nicolás Gaona Vilca, manifestaron en el juicio oral que debido a la denuncia del agraviado patrullaron a pie por inmediaciones del domicilio de la abuela del procesado, donde lo ubicaron intentando escapar por los techos de las viviendas, y al ser intervenido y llevado a la comisaría, este fue reconocido por la víctima, refiriendo además el primer efectivo mencionado que los familiares intentaron frustrar la detención; también indicaron que se encontró al acusado droga y un arma de fuego.

TERCERO. FUNDAMENTOS DE LA SALA SUPERIOR

Los miembros del Colegiado Superior, al expedir la sentencia cuestionada (folio 524), señalaron que existe duda razonable, pues la sindicación incriminatoria no fue corroborada con otros medios de pruebas mientras que la versión exculpatoria del acusado sí lo estuvo con las testimoniales de Ángela Sabina Morales Salazar, Vicente Alfredo García Caldas y Carmen Julia Pintado Vivar; el hecho de haber trepado el techo de las casas vecinas tratando de escapar, responde a que pensó que lo venían a secuestrar, ya que entraron a su casa personas vestidas de civil y con armas de fuego; la vestimenta y forma de ingreso fueron corroboradas por los efectivos policiales intervinientes.

Asimismo, existe duda respecto a la consumación del delito de microcomercialización de droga, ya que este hecho fue negado por el procesado, lo que se puede verificar en el acta de registro personal, al no suscribirla.

CUARTO. ANÁLISIS DEL PRESENTE CASO

4.1. Previo a analizar la cuestión de fondo y que es materia de impugnación (si la absolución del encausado está debidamente motivada y conforme a ley), debemos tener en consideración los siguientes preceptos legales:

a) El inciso cinco, del artículo ciento treinta y nueve, de la Constitución Política del Estado, establece que las decisiones judiciales deben ser motivadas.

b) El artículo doscientos noventa y ocho del Código de Procedimientos Penales prevé las causas de nulidad de la sentencia.

c) El artículo doscientos ochenta del Código de Procedimientos Penales señala que la sentencia deberá apreciar la confesión del acusado y demás pruebas producidas en la audiencia, así como los testimonios, peritajes y actuaciones de la instrucción.

4.2. En ese contexto, del análisis y fundamentos expuestos en la sentencia cuestionada (folio 524) se desprende lo siguiente:

a. No se valoraron debidamente las siguientes declaraciones:

i) Del agraviado Atilio Joel Escate Camacho (folio 22), donde describe cómo se suscitaron los hechos, atribuyéndole la responsabilidad del intento de robo al encausado Jericco Joao Buitrón Loarte, quien lo amenazó con un arma de fuego, pero no lograron sustraerle sus pertenencias debido a la presencia del personal policial. Incriminación que se mantuvo en el Juzgado (folio 237); incluso indicó que nunca tuvo problema alguno con el encausado, ya que no lo
conoce y recién lo vio cuando intentó robarle. Esta declaración tuvo que ser analizada en función de lo descrito en el Acuerdo Plenario N.° 2-2005/CJ-116, que establece las garantías de certeza (ausencia de incredibilidad subjetiva, verosimilitud y persistencia en la incriminación), para que una sindicación tenga entidad probatoria para demostrar la responsabilidad penal.

ii) De los efectivos policiales Jorge Alejandro Guardado More (folios 24 y 497) y Enrique Nicolás Gaona Vilca (folios 28 y 496), quienes señalaron cómo tomaron conocimiento del robo y las circunstancias en que se desarrolló la intervención del encausado Jericco Joao Buitrón Loarte; asimismo, indicaron que a este se le encontró un arma de fuego y droga (pasta básica de cocaína y marihuana), lo mismo que fue descrito en el acta de registro personal; además, afirmaron que el agraviado reconoció al referido procesado como el autor del robo agravado en grado de tentativa.

iii) Del procesado Jericco Joao Buitrón Loarte (folios 32, 285 y 470), quien señaló que la denuncia responde a una venganza por parte del agraviado, ya que se habían peleado porque este fastidiaba a la enamorada del acusado; que se corrió de los efectivos policiales porque pensaba que venían a secuestrarlo, ya que estaban vestidos de civil y llevaban armas de fuego; además, lo detallado en el acta de registro personal no es cierto, porque no le encontraron el arma de fuego ni la droga, por eso no firmó dicha acta. Ante ello, apreciamos que la Sala Superior no efectuó una debida motivación en el análisis de esta versión exculpatoria, pues la dio como cierta, porque aparentemente estaría corroborada con las testimoniales de Ángela Sabina Morales, Alfredo García Caldas y Carmen Julia Pintado Vivas (respecto a la supuesta enemistad que existiría entre el agraviado y el procesado); sin embargo, no advirtió si es que esas testimoniales serían uniformes y/o si incurrieron en contradicciones o no. En otras palabras, efectuó una valoración sesgada.

b. Se restó entidad probatoria al acta de registro personal (folio 38), por el hecho de que el procesado no la suscribió y durante todo el proceso penal negó su contenido (hallazgo de un arma de fuego y droga); sin embargo, la Sala Superior no contrarrestó esa negación con la ratificación del efectivo policial que elaboró dicha acta, para así concluir si el mismo carece o no de certeza. En este extremo, admitir el razonamiento de la Sala Superior (sin efectuar una debida valoración) implicaría que todas las actas de registro personal (efectuadas dentro de una investigación) no tendrían entidad probatoria, lo que constituiría, en adelante, una estrategia de los autores del delito (no suscribir esos documentos) para librarse de responsabilidad penal.

4.3. Por tanto, conforme con lo dispuesto en el artículo doscientos noventa y ocho del Código de Procedimientos Penales, la sentencia absolutoria (folio 524) incurrió en causal de nulidad por transgresión absoluta de la garantía de motivación de las resoluciones judiciales. Por lo que deberá realizarse otro enjuiciamiento por un Tribunal Superior, distinto al que emitió la sentencia cuestionada, y expedir una nueva decisión, teniendo en cuenta los medios probatorios y criterios expuestos en los considerandos anteriores y los que se consideren necesarios para esclarecer los hechos y la situación jurídica del encausado Jericco Joao Buitrón Loarte. Además, debe concurrir al nuevo juicio oral el agraviado Atilio Joel Escate Camacho y los efectivos policiales Jorge Alejandro Guardado More y Enrique Nicolás Gaona Vilca.

4.4. El nuevo Colegiado Superior deberá pronunciarse sobre la situación del arma de fuego que se le encontró entre sus pertenencias al encausado Jericco Joao Buitrón Loarte, según el acta de registro personal (folio 38); en la cual, de no encontrarse esta decomisada, se deberá disponer su decomiso definitivo en la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec).

DECISIÓN

Por estos fundamentos, de conformidad con el dictamen emitido por la Fiscalía Suprema en lo Penal:

I. Declararon NULA la sentencia del trece de julio de dos mil diecisiete (folio 524), en el extremo que absolvió a Jericco Joao Buitrón Loarte de la acusación fiscal, por la presunta comisión de los delitos de robo con agravantes, en grado de tentativa (previsto en los incisos tres y cuatro, del primer párrafo, del artículo ciento ochenta y nueve, del Código Penal, en concordancia con el artículo dieciséis del mismo cuerpo legal), en perjuicio de Atilio Joel Escate Camacho, y microcomercialización de drogas (previsto en el inciso uno, del artículo doscientos noventa y ocho, concordante con el segundo párrafo, del artículo doscientos noventa y seis, y con el segundo párrafo, del artículo doscientos noventa y nueve, del mismo cuerpo legal), en perjuicio del Estado.

II. DISPUSIERON se realice un nuevo juicio oral por otro Colegiado Superior, el que deberá actuar con celo y celeridad en el ejercicio de sus funciones; teniendo en cuenta lo expuesto en la presente ejecutoria.

III. ORDENARON se notifique la presente ejecutoria a las partes apersonadas en esta instancia, devuélvanse los actuados a la Sala Superior de origen y se archive el cuadernillo.

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