Prueba indiciaria e inferencia válida.
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La Retractación de los hechos no desvirtúa el delito.
26 enero, 2020

La exigencia de que la corroboración sea plural y convergente. La insuficiencia del reconocimiento físico.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL PERMANENTE
R. N. N.° 2099-2018
LIMA SUR

Confirmación de la sentencia absolutoria

i) Las declaraciones de los agraviados no se sustentan en medios probatorios suficientes que relativicen la presunción de inocencia del encausado, conforme a los requisitos señalados en el Acuerdo Plenario número 2-2005/CJ-116.

ii) El Colegiado Superior no infringió la motivación de las resoluciones judiciales, pues su decisión contiene fundamento jurídico, congruencia entre lo pedido y lo resuelto, y justificó de manera suficiente la sentencia.

Lima, veintiocho de mayo de dos mil diecinueve

VISTOS: el recurso de nulidad interpuesto por la representante del Ministerio Público contra la sentencia del diez de julio de dos mil dieciocho, emitida por la Sala Penal Permanente de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur, que absolvió a Pedro Ángel Elías Solano de la acusación fiscal como presunto coautor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en perjuicio de Luis Miguel Deudor Saavedra y Walter Gerardo Ayala Vigil; con lo demás que contiene.

Intervino como ponente el señor juez supremo Sequeiros Vargas.

CONSIDERANDO

Primero. Fundamentos de impugnación

La señora fiscal superior impugna la absolución y solicita que se declare nula la sentencia. Argumenta que:

1.1. Existe motivación aparente en la resolución, ya que el Colegiado Superior no valoró la sindicación del agraviado conforme a las garantías de certeza del Acuerdo Plenario número 2-2005/CJ-116.

1.2. La imputación fue corroborada con la oralización de los medios probatorios, que contaron con la presencia del representante del Ministerio Público, y tendrían que mantener su valor probatorio para acreditar la responsabilidad del encausado. La imputación se encuentra acreditada con las manifestaciones de los agraviados y las actas de reconocimiento físico que realizaron ambas víctimas.

Segundo. Hechos imputados

2.1. Primer hecho: el veintiocho de diciembre de dos mil doce, alrededor de las 15:00 horas, Luis Miguel Deudor Saavedra caminaba por la avenida Guardia Republicana con dirección hacia Mi Banco, en el distrito de Villa el Salvador, cuando fue interceptado por una persona conocida como “Yosimar” y por Pedro Ángel Elías Solano, conocido como “Flacasho”. El primero lo inmovilizó tomándolo del cuello, mientras que el procesado le colocó un cuchillo en el cuello y lo despojó de su teléfono celular, su DNI y el monto de S/ 1000 (mil soles). Luego ambas personas se dieron a la fuga hacia el Barrio de los Cubanos.

2.2. Segundo hecho: el diez de enero de dos mil trece, aproximadamente a las 17:00 horas, Walter Gerardo Ayala Vigil salió de la comisaría ubicada en la urbanización Pachacámac, en el distrito de Villa El Salvador, y transitaba por la avenida Guardia Republicana, a la altura del Centro Ferretero. Entonces se percató de que dos personas no identificadas pretendían robarle, por lo que retrocedió para escapar de ellos. Empero, fue cogoteado por un tercer sujeto no identificado, mientras que el recurrente Elías Solano le colocó un cuchillo en el cuello con la intención de amedrentarlo. Ante su resistencia, el sujeto que lo cogoteaba logró asfixiarlo y le hizo perder el conocimiento. Al despertar, la víctima se percató de que le habían sustraído su DNI (entre otros documentos), la suma de S/120 (ciento veinte soles) y su celular.

Tercero. Fundamentos de la sentencia impugnada

3.1. La prueba trascendental con cuya virtualidad se pretende relativizar el derecho a la presunción de inocencia del procesado es la sindicación que realizaron ambos agraviados.

3.2. Para investir de verosimilitud las declaraciones de las víctimas, se debe contar con la corroboración mínima por elementos de prueba periféricos.

3.3. Las declaraciones de ambos agraviados no alcanzan el estándar de prueba, por lo que no corresponde otorgarles eficacia probatoria.

Cuarto. Fundamentos del Tribunal Supremo

4.1. Una de las garantías procesales genéricas de todo justiciable es el debido proceso. En tal virtud, una persona imputada ha de ser merecedora de una condena únicamente si se ha llegado a desvirtuar la presunción de inocencia que le asiste constitucionalmente, con medios de prueba válidos y actuados dentro del proceso penal. De no ser así, corresponde su absolución.

4.2. En el caso de autos, la actividad probatoria se erige principalmente en las sindicaciones efectuadas por los agraviados Luis Miguel Deudor Saavedra y Walter Gerardo Ayala Vigil. Tal como se aprecia, el primero señaló el modo y las circunstancias en que fue víctima de despojo de sus pertenencias, y el segundo precisó las circunstancias en que habría sido  víctima  de robo por parte  de Elías Solano. Sin embargo, no se informa de la convergencia de corroboraciones periféricas, concomitantes y plurales que contribuyan a reforzar la credibilidad de la sindicación analizada. Si bien la acusación fiscal se sustenta en las actas de reconocimiento físico de personas (realizadas por los agraviados, a foja 36), estas no poseen en sí mismas eficacia probatoria suficiente.

4.3. En ese sentido, corresponde que este Colegiado Supremo se remita a los parámetros establecidos, como precedente vinculante, en el Acuerdo Plenario número 2-2005/CJ-116, en cuanto a que la declaración de un agraviado posee entidad para ser considerada prueba válida de cargo siempre y cuando cumpla con las garantías de certeza. Así, tenemos en lo que respecta a la verosimilitud que se propone la actuación de corroboraciones periféricas que prueben la sindicación, que la hagan creíble y la doten de aptitud probatoria. En este ámbito se cuenta con las actuaciones personales de Natalia Andrea Coronado Montoya –foja 19–, quien declaró conocer al procesado con el alias de “Flacasho” con fecha posterior al evento criminoso –diez de enero de dos mil trece–.

4.4. Por su parte, Luis Miguel Deudor Saavedra –foja 29– indicó que el veintiocho de diciembre de dos mil doce, aproximadamente a las 15:00 horas, fue víctima de robo por dos sujetos: el primero, conocido como “Yosimar”, lo tomó del cuello y lo inmovilizó; mientras que el procesado “Flacasho” lo amenazó con un cuchillo y lo despojó de su teléfono celular, su DNI y dinero en efectivo. Dicho agraviado brindó las características de este último. Finalmente, Walter Gerardo Ayala Gil –fojas 31 y 78– manifestó que el diez de enero de dos mil trece, aproximadamente a las 17:00 horas, fue víctima de robo por dos sujetos desconocidos; uno de ellos lo amenazó con cuchillo, mientras que el otro lo cogoteó hasta casi asfixiarlo, y tomó conocimiento por las personas que lo auxiliaron que uno de los asaltantes era conocido como “Flacasho”. Asimismo, acreditó la preexistencia de sus bienes sustraídos, lo cual fue ratificado a nivel judicial.

4.5. También se cuenta con el reconocimiento físico de personas –foja 36– efectuado por los agraviados. Sin embargo, no se informa de la convergencia de corroboraciones periféricas, concomitantes y plurales que contribuyan a reforzar la credibilidad de la sindicación analizada. Si bien la acusación fiscal se sustenta en las actas de reconocimiento físico de personas, estas no poseen en sí mismas eficacia probatoria suficiente para condenar; máxime que la labor probatoria es establecer si un determinado hecho se produjo realmente, pero probar la existencia del hecho objeto de la investigación no necesariamente prueba la autoría o participación.

4.6. Por ello, la calidad de la prueba requerida para condenar a un imputado debe ser sólida para establecer su culpabilidad y no dejar lugar a ninguna duda razonable, en concordancia con lo estipulado en el literal e) del inciso 24 del artículo 2 de la Constitución Política del Estado, que reconoce la garantía fundamental de la presunción de inocencia, según la cual solo puede emitirse una sentencia condenatoria cuando se desarrolle una actividad probatoria suficiente y eficiente, de tal forma que genere en el juzgador certeza plena de la responsabilidad penal del procesado. Ello, pues, no sucede en el caso bajo análisis, por lo que deben desestimarse los agravios propuestos.

4.7. En consecuencia, lo resuelto por la Sala Superior deberá mantenerse, al no haberse destruido la presunción de inocencia que asiste al acusado. Tampoco se presentan las causales de nulidad establecidas en el artículo 298 del Código de Procedimiento Penales.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, los jueces integrantes de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República:

I. DECLARARON NO HABER NULIDAD en la sentencia del diez de julio de dos mil dieciocho, emitida por la Sala Penal Permanente de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur, que absolvió a Pedro Ángel Elías Solano de la acusación fiscal como coautor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en perjuicio de Luis Miguel Deudor Saavedra y Walter Gerardo Ayala Vigil; con lo demás que contiene.

II. DISPUSIERON que se transcriba la presente ejecutoria al Tribunal de origen y se archive definitivamente. Hágase saber.

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