Lima, veintiuno de mayo de dos mil diecinueve
VISTOS: el recurso de nulidad interpuesto por la parte civil, empresa Telefónica Multimedia Sociedad Anónima Cerrada – concedido vía queja excepcional–, contra la sentencia de vista, del diecisiete de octubre de dos mil dieciséis (foja 1154), emitida por la Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Loreto, que confirmó la Resolución número 48, del diecinueve de octubre de dos mil quince (foja 1092), que absolvió al acusado Carlos Fernando Márquez Cabrejos de la acusación fiscal por el delito contra el patrimonio en la modalidad de hurto agravado, en agravio de la empresa Telefónica Multimedia Sociedad Anónima Cerrada.
Intervino como ponente la señora jueza suprema CHÁVEZ MELLA.
I. EXPRESIÓN DE AGRAVIOS
Primero. La parte civil, empresa Telefónica Multimedia Sociedad Anónima Cerrada –en adelante S.A.C.– en su recurso de nulidad (foja 1172), denuncia que en la sustanciación del proceso se incurrió en graves irregularidades u omisiones de trámite o garantías establecidas por la ley procesal penal. Así, expresa que se vulneró la garantía constitucional de la tutela jurisdiccional efectiva y debida motivación.
1.1. La Sala Superior afirma que existe sustracción del decodificador que se encuentra en poder de Jacqueline Alegría Ahuite, pero este hecho no fue materia de imputación, sino el hurto de señal de cable que contiene canales de uso y explotación exclusiva (CMD, Plus TV y Canal N), independientemente de dónde se encuentre el decodificador.
1.2. El delito ha quedado comprobado con: a) la constatación notarial del veintiuno de julio de dos mil nueve, mediante el cual se verificó que personal técnico de la empresa Cable Visión Iquitos S. A. instaló el servicio de cable, para poder brindar los servicios de canales exclusivos; y b) la declaración del procesado en la que indicó que, efectivamente, continuó transmitiendo la señal, pese a no tener derecho; y que, además, cuando se le cortó la señal, buscó la forma de continuar retransmitiéndola.
1.3. La Sala Superior incurrió en error al afirmar que el problema entre las partes es meramente contractual y que dicho conflicto fue resuelto en la instancia arbitral en su momento, en la medida en que, mediante la vía arbitral, se buscó obtener una indemnización por los daños y perjuicios generados a la empresa agraviada, no así la sanción punitiva, por el ilícito cometido.
II. IMPUTACIÓN FISCAL
Quinto. Así, se advierte que la sentencia venida en grado (foja 1154) apoya su decisión en lo siguiente:
5.1. No se probó que el acusado Márquez Cabrejos haya sustraído el “decodificador” para retransmitir los canales exclusivos de la empresa Telefónica Multimedia S. A. C.
5.2. No existe pericia que establezca que el decodificador y los equipos de la agraviada fueron bloqueados o manipulados por la empresa dirigida por el imputado.
5.3. El laudo arbitral, expedido después del inicio de este proceso penal, determinó que el contrato se resolvió desde el dieciocho de marzo de dos mil nueve y se ordenó que la empresa dirigida por el imputado pague USD 36 000 (treinta y seis mil dólares americanos) por indemnización por los daños originados por la distribución no autorizada de señales exclusivas de la actora. Ello demostraría que el conflicto entre ambas partes es un problema estrictamente contractual que fue resuelto en su oportunidad.
7.1. Así, los hechos materia de imputación evidencian que el acusado y su representada, pese a haber sido notificados el veinticinco de noviembre de dos mil ocho con la resolución del contrato de licencia de distribución de señales (foja 62), siguieron retransmitiendo las señales de cable de uso exclusivo, conforme se constata del acta notarial del veintiuno de julio de dos mil nueve (foja 48), la copia de la Denuncia número 1212 (foja 107), el acta de verificación notarial del veintidós de mayo de dos mil nueve (foja 108) y la declaración del acusado Márquez Cabrejos (foja 146), donde manifestó que se continuó con la retransmisión de las señales de cable hasta la notificación de la Dirección de Derechos de Autor del Indecopi, que disponía la suspensión de la retransmisión de los canales exclusivos.
7.2. Asimismo, la Resolución número 1, del veinticinco de septiembre de dos mil nueve, emitida por la Dirección de Derechos de Autor del Indecopi (foja 88), dispuso el cese de la actividad ilícita, esto es, retransmitir las señales de la empresa agraviada; sin embargo, la empresa denunciada siguió retransmitiendo las señales exclusivas de cable, conforme se evidencia del Informe número 6644-2009-MTC/29.02, del dieciséis de diciembre de dos mil nueve (foja 225), y el Acta de Inspección Técnica (foja 227), emitidos por la Dirección General de Control y Supervisión de Comunicaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones; así como, del acta de verificación notarial, del veintinueve de octubre de dos mil diez (foja 503), los cuales evidencian que la empresa Cable Visión Iquitos S. A. C., continuó brindando servicios de los canales exclusivos de la empresa agraviada.
7.3. Ahora bien, cierto es que existió un proceso arbitral que concluyó con la emisión de la Resolución número 28, del quince de diciembre de dos mil diez (foja 542), en la cual se reconoció la distribución no autorizada de las señales de Cable Mágico Deportes, Plus TV y Visión 20, de propiedad de empresa Telefónica Multimedia S. A. C.; evidentemente, el proceso arbitral no puede soslayar el acto delictivo.
Por estos fundamentos, los jueces supremos integrantes de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República:
DECLARARON NULA la sentencia de vista, del diecisiete de octubre de dos mil dieciséis, emitida por la Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Loreto (foja 1154), que confirmó la sentencia del diecinueve de octubre de dos mil quince.
DECLARARON NULA la sentencia (Resolución número 48), del diecinueve de octubre de dos mil quince (foja 1092), que absolvió al acusado Carlos Fernando Márquez Cabrejos de la acusación fiscal por el delito contra el patrimonio en la modalidad de hurto agravado, en agravio de la empresa Telefónica Multimedia Sociedad Anónima Cerrada.
ORDENARON se dicte nueva sentencia por otro juez de primera instancia, y en caso de ser apelada otros jueces de segunda instancia; y los devolvieron.
1 Acuerdo Plenario número 6-2011/CJ-116, del seis de diciembre de dos mil uno. Fundamento jurídico undécimo.