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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
R. N. N.º 3247-2014
APÚRIMAC

El in dubio pro reo

Sumilla. El juzgador necesita demostrar en la sentencia que la prueba reunida en el juicio generó certeza de culpabilidad del acusado, a contrario sensu, en caso de incertidumbre el encausado deberá ser absuelto.

Lima, seis de octubre de dos mil dieciséis.

VISTOS: el recurso de nulidad interpuesto por el representante del MINISTERIO PÚBLICO, contra la sentencia de fojas dos mil doscientos setenta y seis, del trece de agosto de dos mil catorce, que absolvió a Luis Henry Altamirano Vivanco de la acusación fiscal en su contra como presunto autor del delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud-homicidio calificado, en perjuicio de Porfirio Vivanco de la Cruz.

Interviene como ponente la señora jueza suprema BARRIOS ALVARADO.

FUNDAMENTOS

§1. EXPRESIÓN DE AGRAVIOS

PRIMERO. Que el FISCAL SUPERIOR, en su recurso formalizado de fojas dos mil doscientos noventa y nueve, alega lo siguiente:

A) El testigo Vicente Huamán Tomás señaló que el acusado Luis Henry Altamirano Vivanco amenazó de muerte al agraviado Porfirio Vivanco de la Cruz porque tenían conflictos por terrenos e, incluso, la víctima solicitó garantías para su vida.

B) El citado encausado presentaba lesiones recientes, como consecuencia de la pelea que sostuvo con el referido agraviado el día de los hechos.

§2. INCRIMINACIÓN

SEGUNDO. Que según los cargos objeto de investigación y acusación, se imputa al inculpado LUIS HENRY ALTAMIRANO VIVANCO haber ingresado a la vivienda del agraviado Porfirio Vivanco de la Cruz, ubicada en el jirón Ayacucho, número quinientos cincuenta y cinco, en la provincia de Andahuaylas, en el departamento de Apurímac, inmovilizarlo, amarrarlo y golpearlo hasta quitarle la vida; hecho ocurrido el doce de diciembre de dos mil once, en horas de la noche.

§3. CONSIDERACIONES DE ESTE SUPREMO TRIBUNAL

TERCERO. La prueba de cargo que sustenta la incriminación del representante del Ministerio Público (en torno a la participación del acusado Luis Henry Altamirano Vivanco. pues la muerte del occiso Porfirio Vivanco de la Cruz se acreditó en el expediente) es la declaración testimonial de VICENTE HUAMÁN TOMAS en sede preliminar (en presencia del fiscal). quien señaló que era amigo del citado agraviado y el seis de noviembre de dos mil once lo visitó y le contó que había tenido problemas judiciales con el referido encausado y que no se llevaban bien. Añadió que, en el mes de junio de dos mil once. el occiso le ofreció en venta un terreno y se reunieron en el predio conjuntamente con dos ingenieros; sin embargo. apareció el mencionado encausado (que vivía al costado de esta propiedad). su cónyuge, su progenitora y su hermana. y les arrojaron piedras. diciendo: «Te voy a matar porque es mi terreno». No obstante, en el plenario, a fojas mil ochocientos setenta y ocho. afirmó que el acusado no insultó ni arrojó piedras al agraviado ni lo amenazó de muerte

CUARTO. Asimismo. el representante del Ministerio Público alega que prueba su tesis incriminatoria:a) La solicitud de garantías personales de fojas ciento veintinueve, que formuló el agraviado Porfirio Vivanco de la Cruz. el veinticuatro de junio de dos mil once. porque había sido agredido y amenazado de muerte por el acusado Luis Henry Altamirano :Vivanco. b) El certificado médico legal de fojas setenta y uno, del quince de diciembre de dos mil once, que se realizó al agraviado y que  concluyó que presentaba excoriaciones en tercio proximal de la cara  externa del brazo izquierdo. en tercio medio de la cara posterior del antebrazo izquierdo. en tercio distal de la cara anterior del muslo izquierdo. en rodilla derecha. en tercio distal de la cara anterior de la pierna derecha y en tercio proximal de la cara externa de la pierna izquierda.

QUINTO. El fiscal, a través de la declaración testimonial y la petición de garantías personales de la víctima. pretende establecer que el acusado tenía un móvil para matar al agraviado, derivado del conflicto por un terreno.

SEXTO. No obstante. a esta tesis se opone el contrato de compraventa de fojas ciento cuarenta y siete, del ocho de agosto de dos mil once. por medio del cual el agraviado Porfirio Vivanco de la Cruz le vendió al encausado Luis Henry Altamirano Vivanco el terreno materia de litis, ubicado en la avenida Confraternidad, sin número. tercera cuadra, en el distrito y provincia de Andahuaylas. del departamento de Apurímac, por la suma de treinta mil soles. Esta circunstancia evidencia dos aspectos concretos:

A) La presunta amenaza de muerte, agresión física y verbal, derivadas del conflicto por el terreno del agraviado, se produjo en el mes de junio de dos mil once.

B) Sin embargo, dos meses después, el agraviado suscribió un contrato de compraventa oneroso con el acusado, y le transfirió el terreno materia de litis.

SÉPTIMO. En consecuencia, habría desaparecido el indicio del móvil para delinquir alegado por el representante del Ministerio Público, en tanto el agraviado habría trasferido voluntariamente el terreno materia de litis a favor del encausado cuatro meses antes de su muerte (denota la ausencia de una relación conflictiva}. El hombre no se determina a realizar acción alguna sin un motivo; es este un principio inconcuso, el cual se manifiesta en todos los actos de la vida; nadie delinque sin una causa que lo determine •

OCTAVO. Por otro lado, en el expediente no existe prueba directa que vincule al acusado Luis Henry Altamirano Vivanco con el asesinato, pues nadie lo observó por las inmediaciones de la vivienda de la víctima el día de los hechos, ingresar a ese lugar o golpearlo para causarle la muerte.

NOVENO. Asimismo, el citado encausado, durante todo el proceso (en sede preliminar, sumarial y en el juicio oral a fojas cincuenta y dos, doscientos cuarenta y mil setecientos noventa y tres, respectivamente), afirmó que no victimó al agraviado, no tenían problemas personales de alguna índole y pacíficamente celebraron un contrato de compraventa por un terreno de doscientos siete metros cuadrados, por la suma de treinta mil soles.

DÉCIMO. El certificado médico legal de fojas setenta y uno, del quince de diciembre de dos mil once, que se realizó al acusado Luis Henry Altamirano Vivanco, concluyó que presentaba excoriaciones en tercio proximal de la cara externa del brazo izquierdo, en tercio medio de la cara posterior del antebrazo izquierdo, en tercio distal de la cara anterior del muslo izquierdo, en rodilla derecha, en tercio distal de la cara anterior de la pierna derecha y en tercio proximal de la cara externa de la pierna izquierda.

DÉCIMO PRIMERO. Al respecto, el citado encausado, en sede preliminar, sumarial y en el juicio oral a fojas cincuenta y dos, doscientos cuarenta y mil setecientos noventa y tres, respectivamente, señaló que el doce y trece de diciembre de dos mil once, desde las primeras horas de la mañana hasta las cinco de la tarde, estuvo sacando las raíces de los árboles, lo que pudo ocasionar esas lesiones.

DÉCIMO SEGUNDO. La Guía Médico Legal de Valoración Integral de Lesiones Corporales del Ministerio Público, señala que la «excoriación es una lesión contusa simple que compromete la epidermis y parte de la dermis, y es generalmente ocasionado por contacto tangencial con superficies rugosas, arma blanca o de naturaleza biológica» (páginas 24 y 25) Las superficies rugosas son aquellas que se presentan al tacto y a la vista como no lisas, como, por ejemplo, el tronco de un árbol, la chala, etcétera. En ese contexto, el relato del acusado en torno al origen de las lesiones que presentó, se justificarían razonablemente.

DÉCIMO TERCERO. En consecuencia, los medios de prueba de cargo no son suficientes e idóneos para destruir la presunción de inocencia del acusado Luis Henry Altamirano Vivanco, lo que impide formar convencimiento pleno de culpabilidad por la comisión del delito, en cuanto no genera seguridad e irrefutable solidez para sustentar una sentencia condenatoria y, en todo caso, genera duda razonable.

DÉCIMO CUARTO. Cabe acotar que, en el sistema jurídico vigente, para dictar una sentencia condenatoria, el juzgador necesita demostrar que la prueba reunida en el juicio generó certeza de culpabilidad del acusado (artículo doscientos contrario ochenta sensu, y cinco, del Código de Procedimientos Penales). A en caso de incertidumbre, el encausado deberá ser absuelto

DÉCIMO QUINTO. Por tanto, el estándar de la prueba más allá de toda duda razonable expresa la exigencia de que la culpabilidad del imputado sea demostrada con un altísimo grado de confirmación, prácticamente equivalente a la certeza En ese sentido, el principio in dubio pro reo actúa como regla que orienta directamente la decisión en sentido absolutorio, cuando la culpabilidad del acusado es incierta.

DÉCIMO SEXTO. La CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, en el caso Cantoral Benavides vs. Perú», señalo que » el Principio de la de inocencia, tal y como se desprende del artículo 8.2. de la Convención, exige que una persona no pueda ser condenada mientras no exista prueba plena de su responsabilidad penal. Si obra contra ella prueba incompleta o insuficiente, no es procedente condenarla, sino absolverla«. 

DÉCIMO SÉPTIMO. Que, por tanto, esta situación excluyente de certeza beneficia al acusado como garantía en la culminación del debido proceso, no porque se haya demostrado positivamente que sea inocente, sino por respeto a la garantía constitucional de la presunción de inocencia que exige, como regla, prueba de cargo suficiente de los elementos configuradores del hecho punible, de la autoría o participación del reo.

DECISIÓN

Por estas razones: declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de fojas dos mil doscientos setenta y seis, del trece de agosto de dos mil catorce, que absolvió a LUIS HENRY ALTAMIRANO YIVANCO de la acusación fiscal en su contra como presunto autor del delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud-homicidio calificado, en perjuicio de Porfirio Yivanco de la Cruz. DISPUSIERON se remita la causa al Tribunal de origen para los fines de ley correspondientes. Hágase saber a las partes apersonadas en esta Sede Suprema.

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