Parricidio tentativa. Atenuación por depresión y condiciones médicas probadas
29 mayo, 2020
Violación Sexual. Denuncia tardía y falta de persistencia en partes claves de su declaración.
1 junio, 2020

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

1.a SALA PENAL TRANSITORIA
R. N. N.° 2638-2015
HUÁNUCO 

Desvinculación procesal

Sumilla. La sentencia recurrida no realiza análisis alguno de los presupuestos habilitantes (la homogeneidad del bien jurídico tutelado, inmutabilidad de los hechos y las pruebas, preservación del derecho de defensa, coherencia entre los elementos fácticos y normativos para realizar la correcta adecuación al tipo, y la favorabilidad) referidos a la desvinculación procesal.

Lima, ocho de mayo de dos mil diecisiete

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el representante del Ministerio Público contra la sentencia de fojas mil trescientos cuarenta y tres, del dieciocho de agosto de dos mil quince, emitida por la Sala Penal Liquidadora Transitoria, de la Corte Superior de Justicia de Huánuco, que declaró:

i) Improcedente la desvinculación solicitada por la representante del Ministerio Público en la sesión de audiencia oral del veinticuatro de julio de dos mil quince.

ii) Absolvió a Avilio Cayo Morales Céspedes de la acusación fiscal como presunto autor del delito contra el Patrimonio, en las modalidades de hurto agravado, en perjuicio de Raúl César Rivera Ramírez, Norberto Pardavé Hidalgo, Julia Canturín Huamán, Luci Maribel Cajahuamán Dianderas, Ricardo Bardales Montalvo, Karina Alvarado Agüero, Edgar Jara Dionicio, Kerla Meza Asado, Raúl Rivera Ramírez e Isidoro Lázaro Modesto; y de robo agravado, en perjuicio de Jaime Rodríguez Adrián y Dionicio Pedro Bonilla Serrano.

iii) Reservaron el juzgamiento de Víctor Avelino Ferrer Quiroz.

Intervino como ponente la señora jueza suprema BARRIOS ALVARADO.

FUNDAMENTOS

§ 1. EXPRESIÓN DE AGRAVIOS

PRIMERO. El representante del Ministerio Público en su escrito de fundamentación de recurso, insta la revocatoria del fallo impugnado. Alegó, medularmente, lo siguiente:

1.1. La imputación fáctica contra el encausado Avilio Cayo Morales Céspedes no configura plenamente en los delitos de hurto agravado ni robo agravado; sin embargo, la conducta se encuadra en el delito de receptación agravada, pues con la declaración de Carlos Cayo Morales Céspedes y el acta de registro domiciliario e incautación realizado en el domicilio del mencionado encausado (ubicado en la Av. Malecón Los Incas N.° 315-Paucarbamba-Amarilis), se colige que el encausado tenía conocimiento del origen o procedencia ilícita de los bienes muebles (motocicletas, estructura de carrocerías, entre otros) encontrados, de forma aglomerada, en su domicilio.

1.2. La solicitud de desvinculación de calificación jurídica del tipo penal objeto de acusación fiscal cumple con los presupuestos establecidos, pues existe homogeneidad de bien jurídico protegido, inmutabilidad del núcleo de los hechos y de las pruebas, así como coherencia entre los elementos fácticos y normativos.

§ 2. INCRIMINACIÓN

SEGUNDO. Según la acusación fiscal, de fojas setecientos treinta y nueve, se atribuye al encausado Avilio Cayo Morales Céspedes haber participado, conjuntamente con Carlos Cayo Morales Céspedes y Víctor Avelino Ferrer Quiroz, en la sustracción de los vehículos menores (motocicletas y trimóviles) de Raúl César Rivera Ramírez, Norberto Pardavé Hidalgo, Julia Canturín Huamán, Luci Maribel Cajahuamán Dianderas, Ricardo Bardales Montalvo, Karina Alvarado Agüero, Edgar Jara Dionicio, Kerla Meza Asado, Raúl Rivera Ramírez e Isidoro Lázaro Modesto, con la finalidad de solicitarles dinero a cambio de la devolución o, en caso de negativa, procedían al desmantelamiento de las unidades vehiculares.

El día siete de enero de dos mil once, personal policial de la DEPROVE-Huánuco, por acciones de Inteligencia Operativa, tomó conocimiento de que en el inmueble ubicado en la Av. Malecón Los Incas N.° 315-Paucarbamba-Amarilis, en Huánuco, se desmantelaban vehículos trimóviles, objeto de los ilícitos de hurto y robo. Al constituirse a dicho inmueble perteneciente al encausado y su hermano Carlos Cayo Morales Céspedes, quien autorizó el ingreso y descerraje de los diferentes ambientes de la vivienda, donde se halló: i) El trimóvil marca Bajaj, modelo Re Autoriksha, color rojo, con serie N.° MD2AM07N1AWH0079; motor N.° AAMBSH78729, con placa de rodaje número W1-7201, de propiedad de Raúl César Rivera Ramírez. ii) Las motocicletas con placas de rodaje números MM-17907 (marca RTM, modelo RTM100-4B, con serie N.° LAPPCJLA98D011746, motor N.° 1P50FMG81525712, color negro) y MM-7251 (marca Punra, color rojo), de propiedad de Julia Canturín Huamán. iii) Una estructura carrozable de trimóvil marca Bajaj, modelo Re Autoriksha, color azul, N.° de serie MD2AM07N89WH00320, con placa de rodaje N.° MM-17676, de propiedad de Norberto Pardavé Hidalgo. iv) Un trimóvil marca Bajaj, modelo Re Autoriskha, color verde, con serie N.° MD2AM07N38WL00130, motor N.° AAMBPM28809, con placa de rodaje número MM-14727 de propiedad de Maribel Cajahuamán Dianderas. v) Un trimóvil marca Bajaj, modelo Re Autoriksha, color verde, con serie N.° MD2AM2AM07N9AWC0090, motor N.° AAMBTC33919, con placa de rodaje número W2-6779 de propiedad de Isidoro Lázaro Modesto. vi) Las placas de rodaje con números MM-15472, W1-8412, W1-6336 y MM-20010, correspondientes a los vehículos pertenecientes a Kerla Meza Asado, Edgar Jara Dionisio, Karina Alvarado Agüero y Ricardo Bardales Montalvo, quienes habrían sufrido la sustracción de sus unidades vehiculares en diversas fechas del mes de diciembre de dos mil diez.

Asimismo, se atribuye al encausado, que en horas de la noche, mediante uso de violencia, con concurso de más personas, sobre medio de transporte público, haber arrebatado el veintiséis de diciembre de dos mil diez, el vehículo Bajaj con placa de rodaje N.° W1-6795 de propiedad de Dionicio Bonilla Serrano, quien reconoció a Víctor Avelino Ferrer Quiroz como la persona con alias de “Topo” quien habría solicitado dinero para la devolución de su vehículo. La referida unidad vehicular también fue encontrada en la mencionada intervención policial.

§ 3. CONSIDERACIONES DE ESTE SUPREMO TRIBUNAL

TERCERO. Analizando el presente caso, a la luz de los agravios esgrimidos por el representante del Ministerio Público recurrente, y tomando en consideración que compete a este Supremo Tribunal la revisión de todo lo actuado en el proceso, en virtud a la amplitud del recurso impugnatorio concedido, corresponde, en primer lugar, examinar la corrección de la sentencia cuestionada, en lo que se refiere al pronunciamiento de la improcedencia de la solicitud de desvinculación de calificación jurídica materia de acusación fiscal (hurto y robo agravado) por el de receptación agravada planteada por el recurrente.

Al respecto, debe tomarse en cuenta que el Acuerdo Plenario de las Salas Penales de la Corte Suprema de Justicia de la República número cuatro guion dos mil siete –referido a la desvinculación procesal prevista en el artículo doscientos ochenta y cinco guion A del Código de Procedimientos Penales–, de fecha dieciséis de noviembre de dos mil siete, estableció que, si bien es inmutable el hecho punible imputado por el fiscal superior en la acusación escrita, es posible que el Tribunal de Instancia, de oficio pueda introducir al debate una nueva calificación jurídica del hecho incriminado, para lo cual deben concurrir los siguientes presupuestos: a) La homogeneidad del bien jurídico tutelado. b) La inmutabilidad de los hechos y las pruebas. c) La preservación del derecho de defensa. d) La coherencia entre los elementos fácticos y normativos para realizar la correcta adecuación al tipo. e) La favorabilidad. La regla general es que el Tribunal de Mérito indique a las partes, específicamente a los acusados, la tesis de desvinculación, y le conceda la oportunidad de pronunciarse al respecto, al punto de que estos pueden solicitar la suspensión de la audiencia e, incluso, tienen el derecho de ofrecer nuevos medios de prueba, concretándose así el principio de contradicción como sustento del derecho a conocer previamente los cargos y el ejercicio de su derecho de defensa; sin embargo, el Acuerdo Plenario en referencia también autoriza al Tribunal a realizar la desvinculación, aun sin que se haya planteado la tesis desvinculatoria, cuando se está ante un manifiesto error en la tipificación; es decir, al advertirse que existe un error en la subsunción normativa realizada por el Ministerio Público.

Cuarto. En ese orden de ideas, la desvinculación de la calificación jurídica primigenia por el delito de receptación agravada, fue solicitada por el representante del Ministerio Público al sustentar su requisitoria en audiencia de juicio oral . El Tribunal de instancia emitió pronunciamiento de improcedencia de dicho pedido, bajo el argumento de que el delito de receptación agravada es menos grave que los delitos materia de acusación fiscal (hurto agravado y robo agravado) y que no obran medios de prueba que acrediten en grado de certeza que el encausado Avilio Cayo Morales Céspedes adquirió, recibió, escondió, vendió o ayudó a negociar un bien de cuya procedencia delictuosa tenía conocimiento o debía presumir que provenía de un delito, conforme lo señala la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República en la ejecutoria obrante de fojas novecientos treinta y dos.

Quinto.Por lo expuesto, corresponde determinar si el Tribunal de Instancia hizo bien en rechazar el planteamiento a la tesis desvinculatoria solicitada por el recurrente. Este alegó que si bien los hechos denunciados no alcanzan a los delitos de hurto y robo (materia de acusación fiscal), debe aplicarse al encausado Avilio Cayo Morales Céspedes el delito de receptación agravada, pues en el domicilio real de este, ubicado en el Malecón Los Incas N.° 315, Paucarbamba, Huánuco, se encontraron vehículos (motos) y sus autopartes (conforme con la incautación realizada) de procedencia delictiva, e incluso el absuelto Carlos Cayo Morales Céspedes refirió que su hermano (el encausado) tenía la administración del referido inmueble, en cuyo cuarto se encontró una estructura de una mototaxi Bajaj.

El Tribunal Superior alegó como sustento de su decisión que el marco punitivo del delito de receptación agravada es menos grave que los delitos de robo agravado y hurto agravado (materia de acusación fiscal), y efectuó una valoración sesgada del caudal probatorio con relación al delito de receptación agravada (refiriendo inexistencia de medios de prueba que acrediten en grado de certeza la vinculación del procesado con este ilícito), así como se remite a una ejecutoria suprema recaída en contra de otro encausado (Carlos Cayo Morales Céspedes); razones que no constituyen justificación válida para rechazar la desvinculación procesal planteada por el Ministerio Público, más aún cuando no se aprecia de la recurrida análisis alguno de los presupuestos habilitantes (la homogeneidad del bien jurídico tutelado, inmutabilidad de los hechos y las pruebas, preservación del derecho de defensa, coherencia entre los elementos fácticos y normativos para realizar la correcta adecuación al tipo, y la favorabilidad) estipulados en el Acuerdo Plenario antes referido para la procedencia de la desvinculación procesal, afectándose así la garantía procesal de la debida motivación de las resoluciones judiciales.

Sexto. En consecuencia, debe anularse la sentencia recurrida y disponer se lleve a cabo un nuevo juicio oral por otro Colegiado Superior, de conformidad con lo previsto por los artículos doscientos noventa y ocho y doscientos noventa y nueve, del Código de Procedimientos Penales, donde deberá tenerse en cuenta lo expuesto en la presente respecto a la desvinculación procesal planteada por el representante del Ministerio Público, sin perjuicio de ofrecer los medios probatorios que crean necesarios, conducentes a establecer con certeza un juicio de responsabilidad o irresponsabilidad del encausado.

DECISIÓN

Por estas razones, declararon:

I. NULA la sentencia de fojas mil trescientos cuarenta y tres, del dieciocho de agosto de dos mil quince, emitida por la Sala Penal Liquidadora Transitoria, de la Corte Superior de Justicia de Huánuco, que declaró: i) Improcedente la desvinculación solicitada por la representante del Ministerio Público en la sesión de audiencia oral del veinticuatro de julio de dos mil quince. ii) Absolvió a Avilio Cayo Morales Céspedes de la acusación fiscal como presunto autor del delito contra el Patrimonio, en las modalidades de hurto agravado, en perjuicio de Raúl César Rivera Ramírez, Norberto Pardavé Hidalgo, Julia Canturín Huamán, Luci Maribel Cajahuamán Dianderas, Ricardo Bardales Montalvo, Karina Alvarado Agüero, Edgar Jara Dionicio, Kerla Meza Asado, Raúl Rivera Ramírez e Isidoro Lázaro Modesto; y de robo agravado en perjuicio de Jaime Rodríguez Adrián y Dionicio Pedro Bonilla Serrano. En consecuencia, ORDENARON se lleve a cabo un nuevo juicio oral por otro Colegiado Superior.

II. NO HABER NULIDAD en lo demás que contiene.

III. DISPUSIERON se devuelvan los autos al Tribunal Superior para los fines de ley. Hágase saber a las partes apersonadas en esta Sede Suprema y archívese.

DESCARGAR RESOLUCIÓN AQUÍ:

Pin It on Pinterest