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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
Primera Sala Penal Transitoria

RECURSO NULIDAD N.° 2104-2016/ANCASH
PONENTE: CÉSAR SAN MARTÍN CASTRO

Principio de incongruencia

Sumilla. La sentencia cuestionada comprendió otro cargo, por el que solo se acusó y juzgó al otro procesado, para atribuírselo también al encausado: es el caso de la apropiación de ocho mil trescientos cuarenta y cinco punto cuarenta y cinco soles, por la que solo se acusó y, luego, se absolvió dicho coprocesado. Por lo que, es evidente, entonces, que en este punto, se trata de una sentencia que incurrió en una incongruencia extra petitum, por lo que en este extremo debe anularse irremediablemente. Pero la nulidad debe ser parcial, pues el error del Tribunal Superior no compromete el segundo hecho juzgado y solo al recurrente. La conexión existente entre los dos cargos no perjudica la declaración de hechos probados por el segundo cargo y la condena proferida en este punto.

Lima, treinta y uno de julio de dos mil diecisiete.

VISTOS: el recurso de nulidad interpuesto por el encausado MARIO GERMÁN TARAZONA PORTEROS contra la sentencia de fojas cuatrocientos noventa y seis, de catorce de junio de dos mil dieciséis, que lo condenó como autor del delito de peculado doloso en agravio del Estado – Municipalidad Provincial de Antonio Raymondi a tres años de pena privativa de libertad, suspendida condicionalmente por el plazo de dos años, y dos años de inhabilitación, así como al pago de mil soles por concepto de reparación civil.
Intervino como ponente el señor SAN MARTÍN CASTRO.

FUNDAMENTOS

PRIMERO. Que el encausado Tarazona Porteros, en su recurso formalizado de fojas de quinientos veinticinco, de veintiocho de junio de dos mil dieciséis, instó la absolución de los cargos. Alegó que en la acusación solo se le atribuyó la apropiación de cinco mil noventa y tres soles, pese a lo cual en la sentencia, de oficio, se lo condenó además por un segundo hecho: la apropiación de ocho mil trescientos cuarenta y cinco punto cuarenta y cinco soles, lo que vulnera el principio de congruencia; que no se valoró las contradicciones de los testigos Reynaldo Araujo, Alex Silva y Quirino Gamboa; que su coimputado Robert Torres solo le requirió la devolución de la suma de cinco mil noventa y tres soles pero no le solicitó el monto de ocho mil trescientos cuarenta y cinco punto cuarenta y cinco soles.

SEGUNDO. Que, según las acusaciones escrita de fojas trescientos treinta y siete y oral de fojas cuatrocientos setenta y uno, en el mes de febrero de dos mil ocho el encausado Tarazona Porteros, tesorero de la Municipalidad Provincial de Ancash, se apropió de la suma de cinco mil noventa y tres soles para lo cual giró a su nombre el cheque número 10478016-8. La excusa fue el supuesto pago de los recibos por consumo de energía eléctrica correspondiente al mes de diciembre, pese a que ese pago ya se había realizado.

TERCERO. Que el imputado Tarazona Porteros reconoce que sacó de la cuenta institucional de la Municipalidad la suma de cinco mil noventa y tres soles, pero acota que lo hizo por orden verbal del Alcalde Rober Nilton Torres Torres, así como por disposición de aquél depositó en su cuenta mil soles y, luego, el resto, siempre por orden del Alcalde, se lo dio como adelanto de sueldo a un trabajador, Robinson Huerta Palacios, porque había fallecido su padre [fojas ciento seis, ciento cincuenta y cuatrocientos veintiuno].

CUARTO. Que, empero, la coartada de Tarazona Porteros no tiene corroboración razonable. El encausado Torres Torres niega haber formulado esa orden, aun cuando está probado que el encausado Tarazona Porteros depositó en una cuenta del Banco de la Nación a nombre de Torres Torres la suma de mil soles [fojas ciento doce, de ocho de febrero de dos mil ocho], situación que en todo caso no excluye a Tarazona Porteros de la conducta de apropiación de fondos públicos. Además, el propio encausado Tarazona Porteros, posteriormente, devolvió todo el dinero apropiado [depósito de fojas ciento once, de cuatro de marzo de dos mil nueve]. No tiene ninguna explicación exculpatoria el hecho de que siga órdenes verbales absolutamente ilícitas y bajo un procedimiento irregular e ilegal, que no podía serle ajeno por su condición de tesorero de la Municipalidad.

QUINTO. Que, como destaca el señor Fiscal Supremo, la sentencia comprendió otro cargo, por el que solo se acusó y juzgó al encausado Torres Torres, para atribuírselo también al encausado Tarazona Porteros: es el caso de la apropiación de ocho mil trescientos cuarenta y cinco punto cuarenta y cinco soles, por la que solo se acusó y, luego, se absolvió a Torres Torres.

Es evidente, entonces, que en este punto, se trata de una sentencia que incurrió en una incongruencia extra petitum, por lo que en este extremo debe anularse irremediablemente. Pero la nulidad debe ser parcial, pues el error del Tribunal Superior no compromete el segundo hecho juzgado y solo imputado a Tarazona Porteros. La conexión existente entre los dos cargos no perjudica la declaración de hechos probados por el segundo cargo y la condena proferida en este punto.

SEXTO. Que, como consecuencia de la exclusión del primer cargo, es evidente que la respuesta punitiva debe ser menos intensa. Ésta debe ser compatible con la entidad del injusto y la culpabilidad por el hecho cometido, es especial la cantidad del dinero apropiado, su ulterior devolución, y la ausencia de antecedentes del imputado.

DECISIÓN

Por estos motivos, con lo expuesto por el señor Fiscal Supremo en lo Penal: I. Declararon NULA la sentencia de fojas cuatrocientos noventa y seis, de catorce de junio de dos mil dieciséis, en cuanto condenó a MARIO GERMÁN TARAZONA PORTEROS como autor del delito de peculado doloso en agravio del Estado – Municipalidad Provincial de Antonio Raymondi, respecto del primer cargo (apropiación de ocho mil trescientos cuarenta y cinco punto cuarenta y cinco soles). II. Declararon NO HABER NULIDAD en la propia sentencia en la parte que lo condeno como autor del delito de peculado doloso en agravio del Estado – Municipalidad Provincial de Antonio Raymondi segundo cargo (apropiación de cinco mil noventa y tres soles) y fijó en mil soles el pago de mil soles por concepto de reparación civil. III. Declararon HABER NULIDAD en la referida sentencia en el extremo que le impuso tres años de pena privativa de libertad, suspendida condicionalmente por el plazo de dos años, y dos años de inhabilitación; reformándola: le IMPUSIERON dos años de pena privativa de libertad, suspendida condicionalmente por el plazo de un año y un año de inhabilitación. IV. Declararon NO HABER NULIDAD en lo demás que contiene y es materia del recurso. V. DISPUSIERON se remitan los autos al Tribunal Superior para que por ante el órgano jurisdiccional competente se inicie la ejecución procesal de la sentencia condenatoria. HÁGASE saber a las partes procesales personadas en esta sede suprema. Intervienen los señores jueces supremos Luis Alberto Cevallos Mella y Zavina Chávez Mella por licencia de los señores jueces supremos Víctor Prado Saldarriaga y Elvia Barrios Alvarado, respectivamente.

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