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ROBO AGRAVADO: Necesidad de que las pruebas se actúen con todas las garantías.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL PERMANENTE
RECURSO DE NULIDAD N.° 1997–2018
LIMA

Suficiencia probatoria

Existe suficiencia probatoria (directa e indiciaria) para sustentar una sentencia condenatoria, para la cual se ponderó la declaración del agraviado, conforme los estándares de certeza previstos en el Acuerdo Plenario número 2-2005/CJ-116, que determinó su responsabilidad penal y enervó el principio de presunción de inocencia. Además, la pena impuesta es proporcional con el injusto.

Lima, dieciséis de julio de dos mil diecinueve

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por la defensa técnica del encausado Giovanni Eusebio Sirio Carhuayano, a través de su defensa técnica, contra la sentencia del veintiuno de junio de dos mil dieciocho (foja 661), emitida por la Segunda Sala Penal para Procesos con Reos en Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima, que lo condenó como autor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en agravio de Agustín Rubén Vergara Sáenz, a dieciocho años de pena privativa de libertad, y fijó en S/ 2 000 (dos mil soles) el monto de la reparación civil que deberá pagar el sentenciado a favor del agraviado; con lo demás que al respecto contiene.

De conformidad con lo dictaminado por el fiscal supremo en lo penal. Intervino como ponente el juez supremo Figueroa Navarro.

CONSIDERANDO

I. Hechos Imputados

Primero. La acusación fiscal (foja 317) se sustenta en los siguientes hechos:

1.1. Se incrimina al procesado Gionanni Eusebio Sirio Carhuayano haber despojado de la suma de cuatro mil soles, al agraviado Agustín Rubén Vergara Sáenz; hecho suscitado el veintidós de setiembre de dos mil diecisiete, a las veinte horas y veinte minutos, mediante el empleo de violencia fisica y amenaza (utilizando un arma de fuego), con la participación de otro sujeto no identificado; ingresaron con propósito de robo a las instalaciones de la Pizzería “Pasiione Italiana”, ubicado en la avenida Esteban Campodónico número trescientos sesenta y tres, Urbanización Santa Catalina, distrito de La Victoria.

1.2. Este suceso fue puesto lo hace de conocimiento una persona que transitaba por el lugar a personal policial del escuadrón de emergencia, quienes iban a bordo del patrullero de placa de rodaje N.° PL. 15238 por inmediaciones de la cuadra tres de la avenida Campodónico. Es así que el capitán PNP Henry Adolfo Flores Paco, al constituirse al frontis del local de la pizzería, desciende del vehículo policial y se resguarda en unos árboles; observó que un primer sujeto de contextura gruesa, realizó un disparo desde la camioneta color gris, instantes en que sale un segundo sujeto quien también subió a bordo del mencionado vehículo para darse a la fuga.

1.3. En dichas circunstancias los efectivos policiales a fin de repeler el disparo realizado por uno de los delincuentes, dispararon a la camioneta, la cual huyó con dirección hacia la avenida Canadá; de lo que aprovecharon los efectivos policiales para ingresar a la pizzería para auxiliar a alguna persona herida, prosiguiendo con la persecución, hallando a la camioneta en la intersección de la avenida Canadá con la avenida Campodónico, encontrándose a una persona inconsciente, quien fue traslado al hospital Dos de Mayo, el mismo que fue identificado como Giovanni Eusebio Sirio Carhuayo. Posteriormente el efectivo policial Ray Aguilar Ramos, halló dos armas de fuego, un revolver y una pistola, en las inmediaciones del frontis del inmueble número doscientos noventa y dos, de la Calle Casimiro Negrón de la Fuente, Urbanización Balconcillo, distrito de La Victoria.

II. Expresión de agravios

Segundo. El encausado Sirio Carhuayano, a través de su defensa técnica, para el propósito de revocar la sentencia y que se le absuelva de los cargos imputados por insuficiencia probatoria, fundamenta su recurso su nulidad (foja 677), bajo los siguientes argumentos:

2.1. Ha mantenido una versión uniforme y coherente a lo largo del proceso, señalando que es cierto que se encontraba en el lugar de los hechos, pero que fue a solicitud de su empleador Guillermo Cornejo Ojeda para que lo acompañe para que este efectúe una entrega de dinero a su socio en la urbanización Santa Catalina; una vez en el lugar Guillermo Cornejo le pregunta si desea manejar el carro y acepta sentarse en el lugar del piloto. Refiere además que en esos momentos, llega un vehículo Toyota color plomo del cual descienden dos sujetos que ingresan a la pizzería; al poco tiempo llega un patrullero suscitándose un enfrentamiento con disparos entre las personas que habían llegado y los policías, atinando a agacharse para posteriormente percatarse que uno de los delincuentes había subido al asiento del copiloto y lo amenaza con un arma. Ante ello y por su nerviosismo ante las amenazas, logra sacar el vehículo y lo conduce por la avenida Canadá, momentos en que siente mareos y decide chocar el vehículo, recordando que un efectivo policial lo saca del vehículo y lo ubica en la parte posterior del patrullero, siendo solo dos minutos posteriores al hecho.

2.2. El Colegiado Superior refiere, en sus conclusiones probatorias, que da credibilidad al dicho del testigo Henry Adolfo Flores Pacco, no obstante las contradicciones en la que incurre, en cuanto al número de partícipes en el robo imputado, y en forma en que toma conocimiento del mismo; por lo que su relato carece de objetividad.

2.3. Del mismo modo, la sentencia da credibilidad a las versiones brindadas por el agraviado Rubén Vergara Sáenz, no obstante las contradicciones en las que incurre al narrar los hechos.

2.4. También el Colegiado menciona la declaración testimonial de Mellisa Mariselli Millán, quien refiere desconocer cómo se produjo el robo a la pizzería, no obstante ello, su declaración debe ser considerada en razón de su afirmación de que el procesado se encontraba acompañado de otra persona mayor de edad, que según el impugnante resulta ser Guillermo Cornejo Ojeda.

2.5. Al practicársele el registro personal no se le halló armas, drogas, dinero ni joyas; así también, el agraviado no ha acreditado la preexistencia de los bienes robados.

III. Delimitación del análisis del caso

Tercero. La impugnación que formula el procesado se circunscribe al cuestionamiento por deficiencia de la valoración probatoria de las pruebas de cargo utilizadas para establecer su responsabilidad penal. En tal sentido, la materia del grado se circunscribirá a verificar si el Colegiado Superior emitió sentencia condenatoria sobre la base de una adecuada valoración probatoria, que desvirtúe la presunción de inocencia del encausado.

IV. Fundamentos del Tribunal Supremo

Cuarto. Las normas que rigen los fundamentos y criterios de valoración de la prueba penal, son, en primer lugar, el artículo 2, inciso 24, literal e, de la Constitución Política del Estado, que consagra la presunción de inocencia, y, en segundo lugar, el artículo 283 del Código de Procedimientos Penales, que dispone que los hechos y las pruebas que los abonen serán apreciados por los jueces con criterio de conciencia. Ambas normas deben ser aplicadas, bajo la preeminencia del derecho a la presunción de inocencia. Si bien el juez o la Sala sentenciadora son soberanos en la apreciación de la prueba, esta no puede llevarse a cabo sin limitación alguna, sino que, sobre la base de una actividad probatoria concreta –nadie puede ser condenado sin pruebas y que estas sean de cargo–, jurídicamente correcta –las pruebas han de ser practicadas con todas y cada una de las garantías que le son propias y legalmente exigibles–, se ha de llevar a cabo con arreglo a las normas de la lógica y las máximas de la experiencia –determinadas desde parámetros objetivos– o de la sana critica, razonándola debidamente1.

Quinto. Expuestas estas consideraciones, el tema que se nos presenta es el relativo a qué se ha de entender por prueba de cargo para desvirtuar la presunción de inocencia; es necesario recordar que la sentencia condenatoria debe fundarse en auténticos actos de prueba, que la misma debe haber sido obtenida y actuada en la forma que regula la ley procesal penal, y que esta actividad (y comportamiento) sea suficiente para erradicar cualquier duda razonable, quedando desvirtuada la presunción de inocencia.

Sexto. En el presente caso, la materialidad del delito resulta evidente, al grado que no admite cuestionamiento alguno, la misma que se acredita con:

6.1. El acta de intervención policial (foja 27) suscrita por el personal policial interviniente, en la que se da cuenta del robo materia de proceso, de cómo se verificó el mismo, y de las circunstancia de la intervención al procesado.

6.2. La manifestación policial de Agustín Rubén Vergara Sáenz (foja 14), quien en presencia del representante del Ministerio Publico, refiere que el día veintidós de septiembre de dos mil diecisiete, fue objeto de robo de cuatro mil soles llevándose inclusive la caja donde está el mismo; el robo también comprendió el robo a los clientes que en ese momento se encontraban en la pizzería; y huyeron en una camioneta produciéndose luego un tiroteo con la policía. En similares términos se sustenta su declaración preventiva (foja 221).

6.3. El acta de registro vehicular y hallazgo de especies (foja 26), en la cual se da cuenta del hallazgo al interior del vehículo utilizado por el asaltantes de seis teléfonos celulares de diferentes marcas con su respectivo chip, así como numerosas tarjetas de crédito y billeteras, una caja de metal donde el agraviado tenía monedas, entre otros objetos; cuyo hallazgo respalda la sindicación del agraviado de que los asaltantes dirigieron su acción delictiva a los concurrentes del restaurant que se encontraban en ese momento.

6.4. Acta de hallazgo de arma de fuego, municiones y otros (foja 31), en la que personal policial, da cuenta del hallazgo, por inmediaciones del restaurante asaltado, de un revolver color plomo, marca Ranger, calibre 38 SPL – model 61, de serie N.° C1522D; siete cartuchos para pistola y cinco cartuchos para revolver. Objetos que conforme al informe pericial balístico forense N.° 3499-3501/2017 (foja 349), se tiene que el revolver se encuentra en regular estado de regular estado de conservación y funcionamiento defectuoso2, y en buen estado de conservación y funcionamiento respecto de las municiones. Lo cual corrobora la alegación de utilización de armas de fuego en el robo.

6.5. Las declaraciones preliminares de los efectivos policiales intervinientes: Henry Adolfo Flores Paco (foja 17), Bryan Cooper Ore Albino (foja 20) y Noely Margarita Leyva Jiménez (foja 22), en presencia del representante del Ministerio Público, quienes a bordo de la unidad policial PL-15238, que se encontraba por las inmediaciones, fueron alertados por un transeúnte, que estaban asaltando la pizzería “passione italiana” de propiedad del agraviado, verificando realización del robo a mano armada, conforme a los términos del acta de intervención (foja 27) de la cual se ratifican; a consecuencia de la misma resultó herido el procesado.

Séptimo. En lo que concierne a la responsabilidad penal del procesado, corresponde que, de la evaluación y valoración de los elementos de prueba actuados en el presente proceso, resulta relevante la declaración del agraviado la cual debe ser analizada en virtud de los parámetros de certeza establecidos en el Acuerdo Plenario número 2- 2005/CJ-116. Tales parámetros o garantías de certeza son las siguientes: a. Ausencia de incredibilidad subjetiva –ausencia de odio, resentimiento, enemistad u otras circunstancias entre agraviado e imputado–; b. Verosimilitud – coherencia y solidez de la declaración y su corroboración periférica–; y c. Persistencia en la incriminación.

Octavo. En ese sentido, respecto al examen de coherencia del relato, esto es verosimilitud interna, se aprecia que, en su declaración preliminar, el agraviado Agustín Rubén Vergara Sáenz (foja 14), respecto de los hechos que imputa al procesado, indicó puntualmente lo siguiente:

¨… cuando yo, salí a abrir la puerta, vi que este [Giovanni Eusebio Sirio Carhuayano] estaba sentado en la parte del conductor, es decir era el chofer, y estaba sin gorra, así como sus cómplices.” [sic]

En el interrogatorio en el juicio oral (foja 502), refiere conocer al procesado como la persona que conducía el vehículo utilizado en el robo, pero también que ingresó al restaurante, quedándose en la puerta mirando hacia afuera; agrega que tras producirse el robo y huir en el vehículo en que llegaron, se produjo un tiroteo con policías, hallándose en vehículo a unas cuadras del lugar dentro del cual estaba el procesado herido de bala. Es de precisar que en la misma audiencia el agraviado reconoció físicamente al procesado, imputándole que fue el chofer del vehículo en el que se trasladaron los sujetos que cometieron el robo.

Denotando que la versión del agraviado en líneas generales se trata de una declaración coherente sobre los hechos ocurridos, con referencias fácticas precisas, lo cual descarta que se trate de un relato con datos manifiestamente inverosímiles y carentes de lógica.

Noveno. Sobre la verosimilitud externa, existen elementos periféricos que corroboran el relato incriminador del agraviado, como los siguientes:

9.1. Manifestación preliminar de Henry Adolfo Flores Paco (foja 17), quien su condición de policía interviniente, con presencia del representante del Ministerio Público, refiere que participó en la intervención policial, observando el robo y, tras salir los asaltantes del restaurant3, efectuó inicialmente disparos al aire para disuadir, y ante los disparos hacia su persona por parte de uno de ellos, procedió a disparar hacia el vehículo (camioneta color gris), llegando a fugarse con dirección hacia la avenida Canadá, en cuya intersección con la avenida Campodónico, fue hallada la camioneta, y en si interior se encontró a una persona inconsciente, el mismo que fue trasladado hacia el hospital Dos de Mayo; refiere en el interior del vehículo intervenido se hallaron diferentes especies como celulares, billeteras, dinero, y una caja de metal.

En su declaración en juicio oral (foja 490), que se sustenta en similares términos, indicando que tras producirse el robo y encontrándose los asaltantes en el interior de la pizzería, uno de los asaltantes que estaba en la puerta saca medio cuerpo afuera, mira y cierra la puerta; en ello hago un disparo al aire, entonces uno de ellos sale de la pizzería con dirección al vehículo y desde allí le hace un disparo, entonces realiza disparos hacia el vehículo, produciéndose un intercambio de disparos, al acabársele la cacerina sale otra persona disparando por lo que retrocede; entonces sale el ultimo y dice “hay que matarlo a ese perro”, entonces sigue retrocediendo y procede a recargar el arma y hace dos disparos más; entonces ellos emprenden la fuga por la avenida Campodónico hacia la avenida Canadá. Agrega que ya con el apoyo de otros efectivos policiales, verifica que el vehículo de los asaltantes se empotra a la altura de la avenida Canadá con Campodónico; se dan a la fuga dos delincuentes y se halla al conductor herido de bala en la cadera con la caja registradora, quien desvanecido fue llevado a un hospital; asimismo el vehículo tenía placa falsa y estaba reportado como robado, también estaba acondicionado con una circulan y tenía una blanca similar a los vehículos oficiales.

9.2. Manifestación preliminar de Bryan Cooper Ore Albino (foja 20) quien su condición de policía interviniente, con presencia del representante del Ministerio Público, refiere que en el día de los hechos se encontraba conduciendo el patrullero PL 15238, en compañía de los efectivos policiales Henry Flores Pacco y Noely Margarita Leyva Jiménez, en patrullaje sin fronteras en los distritos de Lima Cercado y la Victoria. Refiere que tomó conocimiento del robo por aviso de una persona del lugar, y es cuando el capitán Flores Pacco desciende del vehículo para acercarse a la pizzería para cerciorarse del robo; en tanto que el suscrito estaba buscando acercarse al lugar de los hechos porque se encontraba en la otra vía; cuando llega al lugar, el capitán le indica que una camioneta color plata con lunas oscurecidas de placa de rodaje EGS-889, al parecer falsa fugó con dirección a la avenida Canadá , y que al llegar al lugar en mención se aprecia que la camioneta se había estrellado y en el cual el conductor estaba inconsciente, por lo que fue trasladado al Hospital Dos de Mayo. Asimismo se ratifica de las actas de registro vehicular, acta de hallazgo de especies, acta de lacrado y acta de registro personal.

En su declaración en juicio oral (foja 493), se sustenta en similares términos; indica que tras la fuga los asaltantes del lugar del robo el vehículo fue hallado en la intersección de las avenidas Canadá y Campodónico, habiendo chocado contra la berma central, dándose a la fuga dos de sus ocupantes y quedando el chofer quien se encontraba inconsciente y herido de bala; conjuntamente con la sub oficial Leyva vió que tenía signos vitales por lo que solicitó apoyo para que sea trasladado inmediatamente. Refiere que por estar concentrado en conducir el vehículo y que no se le cruce nadie no puede describir al procesado, lo único que tiene presente es que estaba ubicado en el asiento del piloto. Refiere que los casquillos de bala se lo llevó la unidad especializada, solo describieron los objetos contenidos en el acta de registro vehicular.

9.3. Manifestación preliminar de Noely Margarita Leyva Jiménez (foja 20) quien su condición de policía interviniente, con presencia del representante del Ministerio Público, refiere que en el día de los hechos se encontraba desempeñándose como reten designada al patrullaje sin fronteras, en los distritos de Lima Cercado y la Victoria. Refiere que tomó conocimiento del robo por aviso de una persona adulta de sexo masculino; en esta circunstancia el capitán Flores Pacco desciende del vehículo para acercarse a la pizzería para constatar el robo; en tanto que conjuntamente con el chofer Ore Albino avanzaron hasta la siguiente cuadra para acercarse al lugar del robo porque se encontraba en la otra vía, en esos instantes escucharon impactos de bala; cuando llegan al lugar, una camioneta color plata con lunas oscurecidas de placa de rodaje EGS-889, al parecer falsa, se daba a la fuga con dirección a la avenida Canadá, por lo que empieza la persecución efectuando disparos al aire con la finalidad que el vehículo se detenga, apareciendo posteriormente en la intersección de las avenidas Canadá y Campodónico la camioneta se había estrellado contra la berma central. Al descender conjuntamente con el operador a verificar dicho vehículo, apreció que, en el interior, en el asiento del conductor se encontraba un sujeto de sexo masculino inconsciente, producto del impacto de bala efectuado por el oficial Flores Pacco; procediendo a brindar los primeros auxilios para luego ser traslado al Hospital Dos de Mayo en un patrullero que previamente se había solicitado.

En su declaración en juicio oral (foja 495), que se sustenta en similares términos, indica que tras la fuga los asaltantes del lugar del robo el vehículo fue hallado en la intersección de las avenidas Canadá y Campodónico, habiendo chocado contra la berma central, dándose a la fuga dos de sus ocupantes y quedando el chofer quien se encontraba inconsciente y herido de bala, comprobando conjuntamente con la sub oficial Leyva, que tenía signos vitales, por lo que solicitó apoyo para que sea trasladado lo trasladaron de manera inmediata.

9.4. El acta de intervención policial (foja 27) suscrita por el personal policial interviniente antes mencionado, en lo que respecta al procesado; en este documento se da cuenta de su presencia herido por arma de fuego y ubicado en el asiento del conductor dentro del vehículo, camioneta color plata con placa falsa, utilizado por los asaltantes como medio para trasladarse al lugar donde se produjo el robo y para posibilitar su fuga.

9.5. Dictamen pericial físico químico N.° 2755/2017 (foja 247), verificado en el vehículo antes mencionado, en el que se concluye: 1) El vehículo inspeccionado Camioneta Rural, color plomo, marca KYA, modelo Sportage, con placa de rodaje instalada en el parachoque posterior número EGS-889, presenta número de motor y serie con grabación normal, cabe mencionar que dicha placa no coincide con el número de motor ni serie examinado. 2) Asimismo presenta daños materiales y orificios ocasionados por proyectiles disparados por arma de fuego y/o impacto con cuerpo duro.

9.6. Informe pericial de restos de disparo por arma de fuego N.° 2122/2017 (foja 250), en el que se concluye que el procesado, en la fecha en que se verificó el robo a mano armada, dio positivo para plomo y bario y negativa para antimonio, en ambas manos.

Décimo. En lo relativo a la presencia de móviles espurios durante el desarrollo del proceso, no se incorporaron evidencias que permitan establecer que la sindicación que formuló el agraviado se encuentra motivada por odio o rencor que haya concebido precedentemente al hecho denunciado. Es de enfatizar, además, que el propio procesado tampoco alegó, en las declaraciones que brindó en autos –interrogatorio en el juicio oral–, la presencia de posibles móviles de animadversión, odio o rencor por parte del agraviado, para incriminarle la autoría del robo sufrido.

Decimoprimero. Respecto a la regla de la persistencia en la incriminación, la concurrencia de este requisito se manifiesta por la concurrencia del agraviado en todas fases del proceso (etapa preliminar, instrucción y juicio oral), en la que reafirma la materialidad del robo sufrido y la sindicación directa al procesado sobre su participación en el mismo a título de autor –conforme a los términos reseñados en su declaración preliminar (foja 14) y su manifestación brindada en el juicio oral (foja 503)–; en la que en lo básico ha sostenido de manera coherente y uniforme la sindicación que efectúa al procesado.

A consecuencia de las consideraciones precedentes, se tiene que la sindicación del agraviado reúne los requisitos de certeza probatoria para ser considerada prueba válida de cargo.

Decimosegundo. Por otro lado, en lo que respecta al procesado, se advierte que en su única versión exculpatoria brindada en el juicio oral (foja 414), indica que su intervención fue circunstancial en razón a que el día de los hechos se encontraba acompañando a su empleador Guillermo Cornejo Ojeda a quien la pidió que le acompañe a Santa Catalina a entrevistarse con una persona de nombre “Raúl” para entregarle un dinero y que le firme unos papeles; agrega que inicialmente no manejaba el vehículo intervenido, sino que Cornejo le pidió que vaya al volante de la camioneta para que conociera cómo se maneja la misma; refiere que es en ese momento en que su empleador le indica que se había olvidado de firmar algunos papeles, haciendo que retorne al lugar, estacionándose al frente de la pizzería; es en ese momento que llega un vehículo color plomo del cual descienden dos sujetos que ingresan a la pizzería, saliendo al poco rato, iniciándose un tiroteo, en donde estos sujetos no abordan el vehículo en el que llegaron sino la camioneta en donde se encontraba; y estos con arma en mano lo obligaron a conducir por la avenida Campodónico y cuando llegó a la avenida Canadá hizo chocar el vehículo con la berma Central, aprovechando dichos sujetos para huir, pero no él porque se encontraba herido.

Sin embargo, tal alegación pierde asidero por la falta de prueba de descargo que respalde tal versión exculpatoria frente a la imputación fiscal, sobre todo la incidencia que podría haber tenido el dicho de Guillermo Cornejo Ojeda, que al no haber ofrecido su actuación no obstante haber tenido y ejercitado su derecho de ofrecer prueba testimonial, conforme es de verse de la parte pertinente del acta de audiencia número dos de fecha diez de abril de dos mil dieciocho (foja 409), y no obstante el Colegiado Superior de oficio dispuso citarlo no fue posible notificarlo tanto en su domicilio real que aparece registrado ante el Reniec (foja 501), como en la dirección brindada por el procesado (foja 508), prescindiendo de su actuación. Aunado a ello, resulta insuficiente el testimonio de la testigo de descargo Melissa Mariselli Millán, quien si bien refiere conocer al procesado e indicar que estuvo en el lugar de los hechos, mas no puede brindar ningún detalle sobre la realización del robo y de quienes se involucraron con el mismo, porque no lo presenció, pues su puesto ambulante estaba a dos cuadras del lugar donde se verificó el robo (pizzería), y porque supo del robo por referencias de terceros (vigilantes y clientes), tal como se desprende de su declaración rendida ante el Colegiado (foja 522).

Decimotercero. Cabe precisar y sin perjuicio de las consideraciones precedentes, que para la dilucidación de la responsabilidad penal del procesado, contribuye la prueba indiciaria teniendo en cuenta para ello, que el hecho base está constituido por la sindicación del agraviado, la misma que se ciñe al estándar de certeza prevista por el Acuerdo Plenario número 2-2005/CJ-116, como también la declaración del testigo presencial Henry Adolfo Flores Pacco, y las actas de intervención policial y de registro vehicular, por las cuales, la responsabilidad del procesado se refuerza con los siguientes indicios:

13.1. Indicio de presencia, tal como lo ha consignado en el acta de intervención policial (foja 27), como también en el interrogatorio efectuado ante el Colegiado Superior (foja 415), el procesado fue hallado en el interior del vehículo (en la posición de conductor) que fuera utilizado por los hampones para fugar del lugar de los hechos; y a consecuencia del tiroteo que se generó con efectivos policiales en el mismo lugar del robo, resultó herido de bala.

13.2. Indicio de capacidad, conforme ha declarado en juicio oral, el procesado ha reconocido ante el Colegiado que sabe manejar vehículos y que tiene conocimiento en el manejo de armas de fuego, en razón de haber efectuado servicio militar; capacidades del procesado que se emplearon para perpetrar el robo imputado y posibilitar la fuga.

13.3. Indicio de conducta sospechosa, la concurrencia de este indicio se hace evidente, porque en el vehículo en el cual fue hallado el procesado, conforme al acta de registro vehicular (foja 26), se hallaron una serie de objetos, tales como celulares, tarjetas de crédito, billeteras y la caja donde se guardaba dinero; los mismos que tiene indudable vinculación con el propósito que buscaban los asaltantes para perpetrar el robo.

13.4. Indicio de mala justificación, que se evidencia porque la versión exculpatoria que expone el procesado se encuentra carente de prueba de descargo que respalde su versión; y en tal condición, no puede revertir la imputación fiscal, la misma que se sustenta con valida y pertinente prueba, personal, documental y científica.

De lo expuesto precedentemente, se configuran los presupuestos de la prueba indiciaria establecido con carácter vinculante en el Recurso de Nulidad número 1912-2005-Piura; así tenemos como hecho base (la sindicación del agraviado, testimonial de policial interviniente, y las actas de intervención y de registro vehicular), pluralidad de indicios (indicio de presencia física, indicio de capacidad, indicio de mala justificación, y de conducta sospechosa), circunstancias concomitantes (dado que los indicios periféricos corroboran y fortalecen la certeza de que los encausados tenían pleno conocimiento de la actividad ilícita).

En suma, de las consideraciones precedentes evidencian la concurrencia de medios probatorios directos e indiciarios que determinan la responsabilidad penal del encausado Sirio Carhuayano, como también que desvirtúa su presunción de inocencia.

Decimocuarto. En ese mismo sentido, los agravios contenidos en el recurso de nulidad, no enervan los fundamentos de la recurrida, en razón que su versión exculpatoria –como se ha advertido anteriormente– se encuentra carente de prueba de descargo que corrobore su dicho, y que frente a la imputación fiscal sustentada con válidos, suficientes y pertinentes elementos de prueba que determinan la materialidad de los hechos y la responsabilidad penal del procesado, ubican la defensa que opone el procesado en un mero argumento de defensa. Así también los defectos de valoración que alega respecto de las pruebas referidas en la sentencia –en este caso la sindicación del agraviado como las declaraciones testimoniales de Henry Flores Pacco y de Melissa Marisello Milan–, tampoco debilitan la decisión recurrida. Finalmente, en cuanto al agravio de no haberse acreditado la preexistencia de lo sustraído, de las copias obrantes de fojas 209 y siguientes, se tiene que el agraviado justifica el monto económico de lo sustraído.

Decimoquinto. Respecto a la dosificación de la pena, debe estimarse que las exigencias que determinan su aplicación no se agotan en el principio de culpabilidad, sino que, además, es necesario tener en cuenta el principio de proporcionalidad, contemplado en el artículo VIII del Título Preliminar del Código Penal, que constituye un límite al poder punitivo, en tanto procura la correlación entre el hecho cometido y la pena a aplicarse, y que esta, en estricto, debe cumplir con los fines asignados a la pena (preventivo, protector y resocializador), conforme lo prevé el numeral 6, del artículo 5, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, recogido en el numeral 22, del artículo 139, de la Constitución Política del Estado y en el artículo IX, del Título Preliminar, del Código Penal.

En ese sentido, este Supremo Tribunal considera que la pena impuesta al encausado (dieciocho años de pena privativa de libertad), resulta concordante con los principios de proporcionalidad y legalidad de las penas, pues teniendo en cuenta que la pena abstracta se encuentra incrementada por efecto de la reincidencia advertida al procesado; no obstante ello, dada sus condiciones personales y carencias sociales advertidas, se aprecia que no concurren otras circunstancias agravantes o atenuantes en la determinación dela pena; y por su correspondencia con los hechos perpetrados, se justifica la pena impuesta en la recurrida.

Decimosexto. La reparación civil –conforme a los artículos 92 y 93 del Código Penal– busca el resarcimiento del daño ocasionado al agraviado, cuando es posible, o de su valor y el pago de los daños y perjuicios que se hayan producido como consecuencia del accionar del sujeto activo. En este caso, se estima que el monto de la reparación civil impuesta, no fue recurrido por las partes procesales, por tanto, este extremo que debe mantenerse.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, los jueces supremos integrantes de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República DECLARARON NO HABER NULIDAD en la Segunda Sala Penal para Procesos con Reos en Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima, que condenó a Giovanni Eusebio Sirio Carhuayano como autor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en agravio de Agustín Rubén Vergara Sáenz, imponiéndole dieciocho años de pena privativa de libertad, y fijó en S/ 2 000 (dos mil soles) el monto de la reparación civil que deberá pagar el sentenciado a favor del agraviado; con lo demás que al respecto contiene; y los devolvieron.

Intervino el juez supremo Castañeda Espinoza, por vacaciones de la jueza suprema Chávez Mella.


1 Fundamento jurídico 6 del Acuerdo Plenario 2-2005/CJ-116, del 30-09-2005.

2 Según la pericia señala que para realizar un disparo se tiene que accionar o preparar el disparador hacia atrás y efectuar el mismo).

3 Refiere que los sujetos eran tres, dos que ingresaron al restaurant premunidos con armas de fuego, y un tercero que era el chofer.

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