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ABUSO SEXUAL: ¿cómo valorar la retractación de la víctima?

PARTE PERTINENTE

Sexto. Frente a la versión sindicatoria, existe la negativa del encausado (ver a fojas treinta y tres, ciento ochenta y nueve, doscientos noventa y quinientos sesenta y ocho); así como la retractación de la víctima (insertada al proceso a través de un escrito de parte después de su declaración plenaria, a foja seiscientos sesenta), donde afirmó que el encausado Solórzano Allpocc nunca estuvo en el lugar de los hechos y jamás la violó; asimismo, señaló que los efectivos policiales que la interrogaron no la entendieron y consignaron por error el nombre del encausado Solórzano Allpocc. No obstante, este Supremo Tribunal, al realizar una evaluación de carácter interno como externo sobre su relato, advierte que la retractación delata debilidad e incoherencia respecto de sus declaraciones incriminatorias en contra del encausado Solórzano Allpocc, máxime si las sindicaciones fueron brindadas ante distintas autoridades con el mismo sentido incriminatorio e, incluso, hubo un reconocimiento físico en la sesión del juicio oral, donde señaló al encausado Solórzano Allpocc como su agresor. En este sentido, este Colegiado Supremo estima que la sindicación primigenia de la víctima cumplió con los requisitos establecidos en el Acuerdo Plenario número cero dos-dos mil cinco/CJ-ciento dieciséis, para fundamentar la decisión condenatoria.


CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.° 1786-2018
LIMA NORTE

Retracción de la víctima

Sumilla. No existirá vulneración al debido proceso por desestimación de la retractación de la víctima cuando delate debilidad e incoherencia respecto de sus declaraciones incriminatorias en contra del encausado, máxime si dichas versiones se realizaron ante distintas autoridades, aunado al hecho de que hubo reconocimiento físico en pleno juicio oral.

Lima, veintisiete de junio de dos mil diecinueve

VISTOS: Los recursos de nulidad interpuestos por el representante del Ministerio Público y el encausado Julio Baylón Solórzano Allpocc contra la sentencia del quince de mayo de dos mil dieciocho (foja seiscientos ochenta y cuatro); que lo condenó como autor del delito contra la libertad sexual-violación sexual de menor de edad, en perjuicio de la menor identificada con las iniciales A. M. L. L., a quince años de pena privativa de libertad y fijó en cinco mil soles el monto que como concepto de reparación civil deberá abonar dicho encausado a favor de la agraviada. De conformidad, en parte, con el dictamen del fiscal supremo en lo penal. Y oído el informe oral.

Intervino como ponente el juez supremo Prado Saldarriaga.

CONSIDERANDO

Primero. El representante del Ministerio Público, en su recurso formalizado (foja setecientos doce), sostuvo que se impuso una pena que no resulta proporcional ni razonable al grave hecho cometido.

Bajo ese contexto, solicita que se imponga una pena superior en mérito a los siguientes argumentos:

1.1. La imposición solicitada para este caso fue de treinta años de pena privativa de libertad, que tiene como referente para su medición el sistema de tercios; se tiene en cuenta la naturaleza de la acción penal, las circunstancias de la comisión del evento y el comportamiento procesal, conforme se desprende de los actuados, esto es, de violación sexual, se tiene que corresponder solicitarle una pena que considere lo previsto en el artículo ciento setenta y tres (inciso dos), primer párrafo, del Código Penal. En ese sentido, tomando en cuenta lo argumentado, la naturaleza del delito, las circunstancias concretas, concurrencia de varios sujetos de los que la agraviada identifica plenamente al acusado, convencimiento al que además ha llegado al Tribunal, razón por la cual ha impuesto una pena; sin embargo, es muy benigna y no responde a los criterios legales que el Código Penal ha fijado.

1.2. La Sala Penal no ha considerado que en la acusación en lo que corresponde a la proposición de la pena el Ministerio Público ha tomado en cuenta la naturaleza de la acción, el bien jurídico afectado, las circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión. Los móviles y fines, la confesión sincera antes de haber sido descubierto (circunstancia que no concurre en el presente caso) y las condiciones personales del procesado; por lo que dichas circunstancias deben ser valoradas de manera conjunta y de conformidad con los principios de proporcionalidad y razonabilidad.

1.3. Para la cuantificación de la reparación civil se considera la afectación de los bienes jurídicos indemnidad sexual y patrimonio, por lo que corresponde también imponer una suma prudencial por los daños y perjuicios ocasionados a la víctima.

Por lo tanto, solicita que el quantum de la pena se incremente razonablemente en atención a los graves cargos que existen contra el encausado Solórzano.

Segundo. El encausado Julio Baylón Solórzano Allpocc, en su recurso formalizado (foja setecientos dieciséis), alega que la sentencia impugnada aplicó indebidamente la ley y ha vulnerado el principio de legalidad porque:

2.1. La Sala Penal no ha tenido en cuenta la propia declaración de la testigo Gloria Estefani Lazaro León ofrecida por la propia Fiscalía y actuada (actas del juicio oral, del diecinueve de abril de dos mil dieciocho en la que señaló que la agraviada le comentó que: “No estaba segura de su participación en el evento delictivo” y luego le aseguro que: “No había participado en la violación”); siendo una prueba fundamental para desacreditar la sindicación primigenia de la agraviada y acreditar su inocencia.

2.2. El mérito probatorio que se le otorgó a las declaraciones de Johnny Albino Lázaro Huamán (padre de la agraviada) y Ramón Hidalgo Algoner (efectivo policial) no corresponde al de testigos presenciales, pues el primero no presenció los hechos y, el segundo, solo redactó el atestado policial.

2.3. No existe pericia psicológica que acredite el daño causado en la menor y las conclusiones arribadas por el perito legista Aldo Plinio Poma Torres no evidencian algún tipo de violencia entre sus piernas u otras circunstancias de agresión; por lo que dicho documento no es un medio idóneo para acreditar violación alguna, máxime si el sangrado hallado en la menor corresponde a su ciclo menstrual.

2.4. Tampoco se ha valorado que la menor agraviada no pasó por cámara Gessell, por lo que su solo dicho es insuficiente para validar la imputación en su contra.

2.5. La Sentencia tampoco ha tenido en cuenta el Acuerdo Plenario número cero siete-dos mil siete/CJ-ciento dieciséis sobre el principio de proporcionalidad o de prohibición de un exceso, incorporado en el artículo VIII, del Título Preliminar, del Código Penal.

Por lo que solicita que la Corte Suprema declare haber nulidad en la sentencia recurrida.

Tercero. En la acusación fiscal (foja trescientos veinte), se atribuye al encausado Julio Baylón Solórzano Allpocc haber incurrido en la comisión del delito de violación sexual en agravio de la menor de iniciales A. M. L. L. (doce años de edad). El hecho se habría producido el diecinueve de marzo de dos mil dos, cuando el procesado, en compañía de otros sujetos en proceso de identificación –algunos conocidos como Alex, Perronchi y Bebe, y otros desconocidos–, en el interior de una casa abandonada, abusó sexualmente de la referida menor quien fue interceptada, cuando se dirigía a su domicilio, por el sujeto conocido como Alex y los otros sujetos, quienes la trasladaron en contra de su voluntad a un predio abandonado, ubicado en el jirón Los Geranios del Comité 47, El Vallecito J. J. C., lote siete, del Asentamiento Humano Raúl Porras Barrenechea. En dicho lugar, los sujetos abusaron de la agraviada en la forma que se describe:

[…] le llamó Alex y le propuso hacer hora, lo que ella aceptó, bajaron por unas escaleras que están por una tienda y la llevó a una casa abandonada semiconstruida, no quería ingresar a esa casa pero Alex la obligó jalándola de sus brazos; ella logró salir del lugar, pero fue interceptada por el procesado Julio Baylón Solórzano Allpocc quien se atravesó en su camino.

Luego la jalaron para adentro e impidieron que salga, comenzaron a levantarle la falda del uniforme; esto lo hizo Solórzano Allpocc. En eso aparecieron dos más y entre todos le sacaron la falda de su uniforme y el encausado Solórzano Allpocc le sacó la trusa y comenzaron abusar sexualmente de la menor. Ella señala que el primero en introducir su pene en su vagina y le hizo doler fue Alex; no puede señalar si este llegó a eyacular porque el encausado Solórzano Allpocc lo jaló, siendo el segundo en abusar sexualmente de ella, tampoco puede establecer si llegó a eyacular, porque Alex la agarraba para que no se moviera, y después un tercer sujeto conocido como Perronchi la violó, y luego tres sujetos más de los que no sabe su nombre ni apodo. Ellos se dieron cuenta de que la agraviada se encontraba menstruando. Cuando todos terminaron unos vecinos salieron y todos los autores se fueron corriendo. A los diez minutos apareció su papá y la llevó a su casa, y después a la comisaría de Santa Isabel donde pusieron la denuncia.

Cuarto. De la revisión y análisis de autos se advierte que la materialidad del delito (violación sexual de menor de edad, previsto y sancionado en el inciso dos, del artículo ciento setenta y tres, del Código Penal, vigente al momento de los hechos) y la responsabilidad del encausado Julio Baylón Solórzano Allpocc, se acreditan con la sindicación directa de la menor agraviada (véase su declaración de foja veintidós, el acta de reconocimiento de foja cuarenta y siete y su declaración en el plenario a foja seiscientos cuarenta y dos), quien señaló al encausado Julio Baylón Solórzano Allpocc como su agresor sexual y aseguró que este, junto a otros tres sujetos (conocidos como Alex, Perronchi y Care Bebe, quienes no han podido ser identificados pese a las indagaciones realizadas por el personal policial, conforme con el Parte N.° 528-2014-DIRINCRI.JAIC-N-DIVINCRI CARABAYLLO, a foja ciento ochenta y cinco), la condujo a una construcción abandonada, donde la cogieron por los brazos y piernas, le taparon la boca y la violaron uno a uno por la vagina, dicha incriminación se reiteró con el reconocimiento realizado en la sesión del juicio oral (véase sesión del diez de abril de dos mil dieciocho, a foja seiscientos cuarenta y dos) donde la agraviada señaló, entre cinco sujetos, al encausado Julio Baylón Solórzano Allpocc como una de las personas que la ultrajó sexualmente el diecinueve de marzo de dos mil doce.

Quinto. La versión de la menor agraviada se encuentra corroborada con la versión de su padre, Johnny Albino Lázaro Huamán (en el plenario sostuvo que su hija fue violada por cuatro sujetos conocidos como Alex, Perronchi, Bebe y Julio, y que por dicho hecho tuvo que recibir tratamiento médico en el Noguchi); su hermana, Gloria Estefani Lázaro León (en su manifestación dijo que su hermana le había manifestado que los sujetos conocidos como Alex, Perronchi, Bebe y Julio –identificado por la policía como Julio Baylón Solórzano Baylon–, fueron quienes la violaron, véase a foja setenta y tres); y su tía, María del Pilar León López (en su declaración testimonial dijo que la menor le contó que había sido violada, véase a foja doscientos ochenta y uno). El mismo relato fue consignado en el Protocolo de Pericia Psicológica número cero cero mil novecientos ochenta y seis-dos mil doce-PSC (foja ciento veintisiete), donde señaló que cuatro pandilleros la violaron en una construcción abandonada (véanse las tomas fotográficas a foja sesenta y cinco y siguientes) y se estableció, además, que frente a los hechos objeto de denuncia muestra una actitud evasiva.

Continúa (…) Parte Pertinente 

Séptimo. En lo demás, los argumentos que expresa como agravios en su recurso impugnatorio, carecen de sustento para ser avalados; pues si bien la pericia psicológica practicada a la menor no estableció un daño psicológico, ello fue porque la menor mostró una actitud evasiva frente a los hechos objeto de denuncia durante la evaluación; asimismo, respecto a las conclusiones del certificado médico legal, se advierte que el médico legista Aldo Plinio Poma Torres (véase a foja ciento noventa y siete) señaló que el himen complaciente de la víctima se caracteriza por ser elástico y tolerante a la distensión; por lo que la presencia de lesiones no se presentará en múltiples oportunidades.

Octavo. Ahora bien, en cuanto al cuestionamiento del quantum de la pena fijada en la sentencia condenatoria, es necesario verificar si los integrantes de la Primera Sala Penal de Reos en Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, tomaron en cuenta los principios de proporcionalidad y razonabilidad jurídicos, así como las circunstancias genéricas previstas en el artículo cuarenta y seis del Código Penal, y causales de disminución o incremento de punibilidad (eximentes imperfectas, tentativa o la complicidad secundaria) y las reglas de reducción punitiva por bonificación procesal (confesión sincera, colaboración eficaz o terminación anticipada del proceso) en caso la hubieran en el caso concreto.

Noveno. Sobre el particular, se advierte que la Sala Penal impuso una sanción de quince años de pena privativa de la libertad, sobre la base de la responsabilidad restringida por la edad pues el condenado tenía dieciocho años al momento de los hechos y carecería de antecedentes penales. No obstante, este Supremo Tribunal advierte que el Colegiado no valoró que la conducta punible se ejecutó con la participación de otros tres sujetos (quienes no han podido ser identificados, conforme con el Parte número quinientos veintiocho-dos mil catorce-DIRINCRI.JAIC-N-DIVINCRI CARABAYLLO, a foja ciento ochenta y cinco) quienes, en su conjunto, facilitaron la comisión del ilícito penal, lo cual fue referido por la menor agraviada en sus declaraciones y reconocido por el encausado (quien señaló que la menor agraviada sostuvo relaciones contra su voluntad con el tal Alex, Perronchi y Bebe, véase a foja ciento noventa y dos). Por lo que habiendo interpuesto recurso de nulidad el Ministerio Público, respecto al extremo de la pena, corresponde incrementar la misma.

Décimo. En consecuencia, al haberse desvirtuado el principio de presunción de inocencia que asistía al encausado Julio Baylón Solórzano Allpocc, se verifica que la condena recurrida se encuentra conforme con lo previsto en el artículo doscientos ochenta y cinco del Código Procedimientos Penales; por ende, corresponde confirmarla e incrementar la pena impuesta conforme con los argumentos expuestos en los párrafos precedentes.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia del quince de mayo de dos mil dieciocho (foja seiscientos ochenta y cuatro); en el extremo que condenó a Julio Baylón Solórzano Allpocc como autor del delito contra la libertad sexual-violación sexual de menor de edad, en perjuicio de la menor identificada con las iniciales A. M. L. L.; asimismo, HABER NULIDAD en el extremo que le impuso quince años de pena privativa de la libertad; y, reformándola, LE IMPUSIERON veinte años de pena privativa de la libertad, la misma que deberá computarse a partir de que sea habido con el descuento de carcelería que sufrió desde el cuatro de diciembre de dos mil quince hasta el dos de agosto de dos mil dieciséis; por lo tanto, se deberán reiterar las órdenes de ubicación y captura. Y los devolvieron.

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