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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL PERMANENTE
CASACIÓN N.° 434-2019
HUÁNUCO

Infracción de la presunción de inocencia y el derecho de defensa

Se ha destacado que la menor de iniciales F. M. D. A., entre otros aspectos, afirmó que mientras sufrió el acto sexual, YONEL AMBICHO ACOSTA le dijo: “No llores, no llores [sic]”, lo que no se condice con las conclusiones del peritaje psiquiátrico. Este aspecto no fue debidamente dilucidado, pues, de parte de los órganos jurisdiccionales de primera y segunda instancia, solo consta la simple remisión a la declaración de la agraviada, con el propósito de destacar su firmeza. Si se dieron por ciertos los impedimentos de audición y comunicación de YONEL AMBICHO ACOSTA, las inferencias respecto a la posibilidad de que haya expresado alguna palabra o frase a la víctima de iniciales F. M. D. A. debieron haber sido avaladas por alguno de los elementos de juicio disponibles, pero no fue así.

Frente a los jueces sentenciadores, YONEL AMBICHO ACOSTA no pudo ofrecer su versión de lo sucedido. Su declaración constituye el inicio del periodo probatorio, conforme al artículo 375, numeral 1, del Código Procesal Penal.

Al amparo del artículo 115 del Código Procesal Penal, debió procurarse la asistencia de un intérprete o persona capacitada para viabilizar su interrogatorio, extraer sus descargos sobre la imputación y someterlos al examen de fiabilidad respectivo. Esto no ocurrió y, en cambio, se leyó su manifestación primigenia, la cual consta en autos y se advierte que tampoco cumplió con la disposición aludida. Por su parte, en la sentencia de vista no hubo motivación sobre el particular.

Si la tesis defensiva de YONEL AMBICHO ACOSTA estuvo basada en que posee dificultades auditivas y de comunicación y que, en virtud de ello, no pudo cometer el delito que se le atribuye, era ineludible abordar objetivamente tal situación, inquirir sobre sus orígenes, conocer su estado actual, establecer sus consecuencias y evaluar si poseen alguna incidencia en los hechos.

En consecuencia, este Tribunal Supremo observa que se ha infringido la presunción de inocencia y el derecho de defensa. Por ello, la casación formalizada se declarará fundada. Se declara la libertad procesal de YONEL AMBICHO ACOSTA, por haber excedido el plazo de prisión preventiva.

SENTENCIA DE CASACIÓN

Lima, veintidós de octubre de dos mil veinte

VISTOS: el recurso de casación interpuesto por el encausado YONEL AMBICHO ACOSTA contra la sentencia de vista del diecisiete de octubre de dos mil dieciocho (foja 250), emitida por la Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Huánuco que por mayoría confirmó la sentencia de primera instancia del doce de febrero de dos mil dieciocho (foja 141), que lo condenó como autor del delito contra la libertad sexual- violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales F. M. D. A., y fijó como reparación civil la suma de S/ 3000 (tres mil soles), que deberá abonar a favor de la agraviada, y la revocó en el extremo que le impuso veinticinco años de pena privativa de libertad, y reformándola le impuso veinte años de privación de libertad.

Intervino como ponente el señor juez supremo COAGUILA CHÁVEZ.

FUNDAMENTOS DE HECHO

§ I. Del procedimiento en primera y segunda instancia

Primero. Según el requerimiento de acusación del cinco de abril de dos mil diecisiete (foja 1), los hechos incriminados por el representante del Ministerio Público fueron los siguientes:

1.1. La menor de iniciales F. M. D. A., de once años de edad, era estudiante del sexto grado de educación primaria, en el centro educativo San Juan de Gayche. Salía de su domicilio en la mañana y retornaba en la tarde, aproximadamente a las 13:00 horas. Se trasladaba por un camino de herradura con abundante vegetación y escasa circulación de personas.

1.2. El trece de mayo de dos mil dieciséis, aproximadamente a las 13:30 horas, cuando la agraviada F. M. D. A., su hermano Marco Antonio y su vecina Gissella estaban regresando del colegio, se encontraron con YONEL AMBICHO ACOSTA, quien, luego de seguirlos y sin mediar palabra, tomó a la primera, la llevó hacia los arbustos, a tres metros de la vía, la arrojó al suelo, le bajó el pantalón y la ropa interior hasta las rodillas, e hizo lo mismo con su ropa, luego le introdujo su pene en la vagina y no eyaculó. Como consecuencia, se produjeron lesiones genitales, descritas en la pericia respectiva.

1.3. Posteriormente, la víctima de iniciales F. M. D. A. se dirigió a su vivienda y contó lo sucedido a su padre, Teodocio Durán Rivera. Este último interpuso denuncia verbal en la comisaría de Acomayo. La Policía Nacional del Perú y el representante del Ministerio Público detuvieron a YONEL AMBICHO ACOSTA en su domicilio, situado en el sector San José, caserío de Chaupallga, a diez minutos de la zona urbana de San Pablo de Pillao, cuando trató de darse a la fuga.

Los hechos fueron calificados en el artículo 173, primer párrafo, numeral 2, del Código Penal, y se solicitó la imposición de veintiocho años de pena privativa de libertad, así como el pago de la reparación civil de S/ 3000 (tres mil soles).

Segundo. Luego del juicio oral, se expidió la sentencia de primera instancia del doce de febrero de dos mil dieciocho (foja 141), que condenó a YONEL AMBICHO ACOSTA como autor del delito de violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales F. M.D. A., a veinticinco años de pena privativa de libertad y fijó como reparación civil la suma de S/ 3000 (tres mil soles).

Se estableció lo siguiente:

2.1. En primer lugar, al momento de los hechos, la menor agraviada de iniciales F. M. D. A. tenía once años y siete meses; para dirigirse a su centro estudios y retornar a su domicilio, utilizaba un camino de herradura cercano a la chara donde laboraba YONEL AMBICHO ACOSTA; su sindicación fue uniforme, coherente, utilizó un lenguaje apropiado para su edad y sintió vergüenza; frente a la psicóloga, describió las características del sindicado, afirmó que la ultrajó sexualmente y contó cómo ocurrieron los hechos.

2.2. En segundo lugar, la corroboración periférica reside en el certificado médico legal que concluyó: “Lesiones paragenitales y extragenitales traumáticas recientes, himen dilatable con lesiones traumáticas recientes en genitales externos”. En la ratificación respectiva se precisó que las tres escoriaciones se produjeron por uña humana, las heridas en las nalgas, por arrastre; la tumefacción y equimosis en los labios mayores y la erosión a nivel de la cara interna del lado derecho, cerca a la horquilla himeneal del labio mayor, se debieron a la presión y fricción ejercidas, y existió una abertura vaginal que no es común para una menor del aludido rango etario. Asimismo, en la pericia psicológica concernida se aseveró la presencia de afectación emocional.

2.3. En tercer lugar, la víctima de iniciales F. M. D. A. describió a su agresor YONEL AMBICHO ACOSTA como: “Gordo alto era medio moreno […]”, y anotó que solo le dijo: “No llores, no llores”. En torno al segundo, en las pericias correspondientes no se consignó que fuera sordomudo y solo se aseveró que no presentó síntomas de trastorno mental que lo alejen de la realidad y que presentaba imitaciones en la audición y el lenguaje verbal. Se indicó que las personas con limitaciones en el habla y la audición sí pueden proferir palabras, “sobre todo cuando estas se dan producto de lo que esta persona ve, no de lo que oye, por lo cual al ver a la menor llorando es muy factible que le haya dicho en forma pausada no llores [sic]”, lo que se demuestra con la manifestación de Teodosio Durán Rivera. Se puntualizó que las dificultades para oír y hablar no lo hacen “completamente incapaz de emitir palabra alguna [sic]”, debido a que, en la declaración de YONEL AMBICHO ACOSTA, introducida al juzgamiento, se dejó constancia de que “entiende las preguntas realizadas y responde a las mismas, por lo que es plenamente factible que al ver a la menor llorando de manera pasada le haya dicho no llores, que lo que único que la menor refiere que le dijo su agresor [sic]”.

Tercero. Contra la aludida sentencia, YONEL AMBICHO ACOSTA interpuso el recurso de apelación del diecinueve de febrero de dos mil dieciocho (foja 179), impugnación que fue concedida por auto del veinticinco de abril de dos mil dieciocho (foja 198). Se dispuso elevar los actuados al superior jerárquico.

Cuarto. En la audiencia no se actuaron medios probatorios, solo se expusieron las alegaciones de la señora fiscal adjunta superior y del abogado defensor de YONEL AMBICHO ACOSTA, según emerge del acta (foja 243).
En ese sentido, el Tribunal Superior, a través de la sentencia de vista del diecisiete de octubre de dos mil dieciocho (foja 250), por mayoría, confirmó la sentencia de primera instancia que condenó a YONEL AMBICHO ACOSTA como autor del delito contra la libertad sexual- violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales F. M. D. A., y fijó como reparación civil la suma de S/ 3000 (tres mil soles); la revocó en cuanto le aplicó veinticinco años de pena privativa de libertad y reformándola le impuso veinte años de privación de la libertad. Así, se determinó lo siguiente:

4.1. En primer lugar, al practicar la declaración sumarial de YONEL AMBICHO ACOSTA, se dejó constancia de que, si bien tenía problemas de lenguaje, no estaba impedido de comprender el interrogatorio y brindar respuestas. También se señaló que, pese a que el informe psiquiátrico concluyó que presentaba limitaciones en la audición y el lenguaje verbal, sí es posible que le haya referido a la menor de iniciales F. M. D. A. que no llorara mientras la agredía sexualmente, lo que tiene como base probatoria la declaración inicial de la víctima.

4.2. En segundo lugar, YONEL AMBICHO ACOSTA aceptó haber sujetado la mano de “una niña [sic]” mientras caminaba con dos menores más, lo cual coincide con el relato de la agraviada.

Quinto. Frente a la sentencia de vista, el procesado YONEL AMBICHO ACOSTA promovió el recurso de casación del trece de noviembre de dos mil dieciocho (foja 275). Respecto a las causales previstas en el artículo 429 del Código Procesal Penal, invocó los numerales 1, 3 y 5.

Mediante auto del tres de diciembre de dos mil dieciocho (foja 298), la impugnación fue admitida. El expediente judicial fue remitido a este Tribunal Supremo.

§ II. Del procedimiento en la Sede Suprema

Sexto. Esta Sala Penal Suprema, al amparo del artículo 430, numeral 6, del Código Procesal Penal, emitió el auto de calificación del once de octubre de dos mil diecinueve (foja 72 en el cuaderno supremo), por el que declaró: a. inadmisible el recurso de casación por las causales estipuladas en el artículo 429, numerales 3 y 5, del Código Procesal Penal, y b. bien concedido por la causal estatuida en el numeral 1 del referido artículo.

Séptimo. Las partes procesales fueron instruidas sobre la admisión del recurso de casación, según las notificaciones correspondientes (fojas 66, 67 y 68 en el cuaderno supremo).

Posteriormente, se emitió el decreto del siete de septiembre de dos mil veinte (foja 102 en el cuaderno supremo), que señaló el siete de octubre del mismo año como fecha para la audiencia de casación.
Octavo. Realizada la audiencia de casación, se celebró de inmediato la deliberación de la causa en sesión privada. Llevada a cabo la votación y por unanimidad, corresponde dictar la presente sentencia casatoria, cuya lectura se programó en la fecha.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero. Como se indicó, este Tribunal Supremo declaró bien concedido el recurso de casación planteado por YONEL AMBICHO ACOSTA por la causal contenida en el artículo 429, numeral 1, del Código Procesal Penal.

El motivo casacional se circunscribe a dilucidar la vulneración de la presunción de inocencia y del derecho defensa, pues, por un lado, no se valoraron las pericias física, psicológica y psiquiátrica de YONEL AMBICHO ACOSTA, que evidenciaban su discapacidad auditiva y vocal, lo que se contrapone con la versión de la agraviada de iniciales F. M.
D. A., en el sentido de que le habría indicado que guarde silencio y se quede callada; por otro lado, no se contó con un intérprete para recabar su declaración.

Segundo. En la sentencia de primera instancia se glosó el diagnóstico de la evaluación psiquiátrica de YONEL AMBICHO ACOSTA: “No presenta signos o síntomas de trastorno mental que lo aleje o impida darse cuenta de la realidad, siendo consciente de los actos que realiza de acuerdo a sus limitaciones sensoperceptivas, presenta limitaciones en la audición y lenguaje verbal [sic]”.

Sobre esa base, se realizó la siguiente conclusión: “No se señala que tenga incapacidad para hablar o que no hable, sino que presenta LIMITACIONES en la audición y lenguaje verbal [sic]”.

Tercero. Ahora bien, se ha destacado que la menor de iniciales F. M. D. A., entre otros aspectos, afirmó que mientras sufrió el acto sexual YONEL AMBICHO ACOSTA le dijo: “No llores, no llores [sic]”, lo que no se condice con las conclusiones del peritaje psiquiátrico. Este aspecto no fue debidamente dilucidado, pues, de parte de los órganos jurisdiccionales de primera y segunda instancia, solo consta la simple remisión a la declaración de la agraviada, con el propósito de destacar su firmeza.

Si se dieron por ciertos los impedimentos de audición y comunicación de YONEL AMBICHO ACOSTA, las inferencias respecto a la posibilidad de que haya expresado alguna palabra o frase a la menor de iniciales F. M. D. A. debieron haber sido avaladas por alguno de los elementos de juicio disponibles, pero no fue así.

Cuarto. Por otro lado, en el juicio oral, según acta (foja 55), se consultó a YONEL AMBICHO ACOSTA respecto a si deseaba declarar, ante lo cual este respondió negativamente; en lugar de él, su progenitora señaló que facilitaría su comunicación, pero aclaró que entre ellos tampoco existe un diálogo adecuado.

Esto evidencia que, frente a los jueces sentenciadores, YONEL AMBICHO ACOSTA no pudo ofrecer su versión de lo sucedido. Su declaración constituye el inicio del periodo probatorio, conforme al artículo 375, numeral 1, del Código Procesal Penal.

Al amparo del artículo 115 del Código Procesal Penal, debió procurarse la asistencia de un intérprete o persona capacitada para viabilizar su interrogatorio, extraer sus descargos sobre la imputación y someterlos al examen de fiabilidad respectivo. Esto no ocurrió y, en cambio, se leyó su indagatoria primigenia, la cual consta en autos (foja 58), y se advierte que tampoco cumplió con la disposición aludida.

Por su parte, en la sentencia de vista no hubo motivación sobre el particular.

Quinto. Se está frente a un delito grave, cuya previsión legal apareja la imposición de una sanción sumamente alta; por lo tanto, era imprescindible efectuar un análisis de todas las hipótesis propuestas y dotar al encausado de los mecanismos procesales necesarios para ejercer, de modo eficaz e irrestricto, el derecho de defensa.

Si la tesis defensiva de YONEL AMBICHO ACOSTA estuvo basada en que posee dificultades auditivas y de comunicación y que, en virtud de ello, no pudo cometer el delito que se le atribuye, era ineludible abordar objetivamente tal situación, inquirir sobre sus orígenes, conocer su estado actual, establecer sus consecuencias y evaluar si es que poseen alguna incidencia en los hechos.

Sexto.En consecuencia, este Tribunal Supremo observa que se ha infringido la presunción de inocencia y el derecho de defensa. Por ello, al amparo del artículo 150, literal d, del Código Procesal Penal, resulta necesario declarar la nulidad de las sentencias de primera y segunda instancia.

En observancia del artículo 433, numeral 2, del Código Procesal Penal, se remitirán los actuados a otro órgano judicial de primera instancia, a fin de que, previa realización del juicio oral, emita la sentencia correspondiente, teniendo en consideración lo expuesto en la presente sentencia de casación. En caso de mediar recurso de apelación, deberá ser evaluado por un Tribunal Superior distinto.

El recurso de casación formalizado por YONEL AMBICHO ACOSTA se declarará fundado.

Séptimo. Finalmente, al haberse declarado la nulidad de las sentencias de primera y segunda instancia, debe definirse la medida coercitiva a cumplirse.

De lo actuados trasciende que YONEL AMBICHO ACOSTA fue detenido desde el trece de mayo de dos mil dieciséis, por lo tanto, a la fecha, lleva cuatro años y cinco meses de reclusión penitenciaria. En el artículo 272 del Código Procesal Penal se contempla la duración de la prisión preventiva, y los plazos se superaron en demasía.

En aplicación del artículo 273 del Código Procesal Penal concierne disponer su inmediata libertad. Se le impone comparecencia restrictiva, bajo cumplimiento de las reglas previstas en el artículo 288, numerales 2 y 3, es decir, no deberá ausentarse de la localidad donde reside, tendrá que presentarse ante las autoridades judiciales cuando sea requerido y no podrá comunicarse con la agraviada de iniciales F. M. D. A. y sus familiares.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, los jueces supremos integrantes de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia de la República:

I. DECLARARON FUNDADO el recurso de casación interpuesto por la defensa técnica del encausado YONEL AMBICHO ACOSTA contra la sentencia de vista del diecisiete de octubre de dos mil dieciocho (foja 250), emitida por la Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Huánuco que por mayoría confirmó la sentencia de primera instancia del doce de febrero de dos mil dieciocho (foja 141), que lo condenó como autor del delito contra la libertad sexual-violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales F. M. D. A., y fijó como reparación civil la suma de S/ 3000 (tres mil soles), que deberá abonar a favor de la agraviada, y la revocó en el extremo que le impuso veinticinco años de pena privativa de libertad y reformándola le impuso veinte años de privación de libertad.

II. CASARON la sentencia de vista y DECLARARON NULA la sentencia de primera instancia que condenó a YONEL AMBICHO ACOSTA como autor del delito contra la libertad sexual-violación sexual de menor de edad, en agravio de la menor de iniciales F. M. D. A., a veinticinco años de pena privativa de libertad y fijó como reparación civil la suma de S/ 3000 (tres mil soles) que deberá abonar a favor de la agraviada.

III. ORDENARON la inmediata libertad de YONEL AMBICHO ACOSTA siempre que no se haya emitido otra orden de detención en su contra; además, de acuerdo con el artículo 288, numerales 2 y 3, del Código Procesal Penal, estará sujeto al cumplimiento de las siguientes restricciones: no deberá ausentarse de la localidad donde reside, tendrá que presentarse ante las autoridades judiciales cuando sea requerido y no podrá comunicarse con la agraviada de iniciales F. M. D. A. y sus familiares.

IV. DECRETARON la realización de un nuevo juicio oral de primera instancia a cargo de otro órgano judicial; en caso de mediar recurso de apelación, deberá ser evaluado por un Tribunal Superior distinto.

V. DISPUSIERON que la presente sentencia se lea en audiencia privada, se notifique a las partes personadas en esta Sede Suprema y se publique en la página web del Poder Judicial.

VI. MANDARON que, cumplidos estos trámites, se devuelvan los actuados al órgano jurisdiccional de origen y se archive el cuadernillo de casación en esta Sala Penal Suprema. Hágase saber.

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