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Absolución del imputado por falta de incredibilidad subjetiva en la versión de la agraviada.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.º 155-2019
HUÁNUCO

Confirmación de sentencia absolutoria

Sumilla. La sentencia impugnado contiene una debida motivación y el recurrente no aporta motivos relevantes que orienten a variar el razonamiento establecido en la sentencia absolutoria. por lo que no se aprecian motivos que ameriten modificar la decisión impugnada.

Lima, veintiocho de noviembre de dos mil diecinueve

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el representante del Ministerio Público contra la sentencia del catorce de noviembre de dos mil dieciocho (foja quinientos treinta y cuatro). que absolvió a NECES PONCE SANTIAGO de la acusación fiscal en su contra por la presunta comisión del delito contra la libertad sexual, en la modalidad de violación sexual de menor de edad, previsto en el inciso uno, del primer y segundo párrafos, del artículo ciento setenta y tres, del Código Penal, modificado por la Ley N.º 28704, en perjuicio de la menor identificada con las iniciales A. P. J.

Intervino como ponente la jueza suprema BARRIOS ALVARADO.

CONSIDERANDO

PRIMERO. EXPRESIÓN DE AGRAVIOS

El representante del Ministerio Público, en su recurso de nulidad fundamentado (foja quinientos cincuenta y cuatro). alegó que:

1.1. Está acreditado que el procesado ultrajó sexualmente a la menor con el certificado médico legal (foja veinte), el cual corrobora que la menor presentó desgarro himenal antiguo y vaginosis; e informe psicológico (foja veinticuatro), donde la menor narró los hechos y en el diagnóstico presentó trastornos emocionales en la infancia, riesgo de abuso físico, emocional y sexual.

1.2. También se acredita con la imputación formulada por la menor agraviada, quien a pesar de tener cinco años de edad precisó de forma clara la acción de la que fue víctima e identificó plenamente al autor del mismo, versión que fue reiterada de manera coherente en el reconocimiento médico y examen psicológico.

1.3. Si bien el acusado pretendió atribuir el desgarro himenal antiguo que presentaba la agraviada a una caída que hubiera sufrido esto fue desvirtuado con la historia clínica (foja cuarenta y nueve).

1.4. De otro lado, se cuenta con la denuncia formulada por la madre de la menor agraviada, que si bien se retractó en juicio oral, ello no desvirtúa la declaración en atención a los fundamentos del Acuerdo Plenario N.º 01-2011-CJ-116, dado que su retractación no cumple con ninguno de los presupuestos que ahí se prevén.

SEGUNDO. IMPUTACIÓN FISCAL

En la acusación fiscal (foja doscientos treinta y uno) se registra que el veintinueve de abril de dos mil siete, a las dieciocho horas, cuando Antolina Jara Aquino retornaba de sus labores a su domicilio ubicado en el jirón Barrios Altos, en el distrito de Chaglla, encontró sollozando a su menor hija de iniciales N. P. J., de tres años de edad. Al preguntarle por qué lloraba, esta le contestó que su padre biológico Neces Ponce Santiago le habría introducido su dedo en su vagina y al revisarle sus partes íntimas (vagina} encontró rastros de sangre; sin embargo, cuando la niña fue evaluada por un médico del lugar, el diagnóstico fue «himen intacto»; no obstante su otra hija, de iniciales A. P. J., posteriormente le contó que le ardía la vagina cuando iba a orinar y que su padre le había introducido su dedo en su vagina. Si bien el procesado no es el padre biológico de la niña, este la habría reconoció y firmó su partida de nacimiento, y como tal cuando dicha niña fue sometida a la evaluación médica le diagnosticaron: «Desgarro himenal antiguo y vaginosis’ ‘, hecho que confirma lo vertido por la niña a su progenitora.

TERCERO. ANÁLISIS DEL CASO

3.1. Del fundamento jurídico quinto de la sentencia recurrida, se aprecia que la Sala Superior sustentó la absolución del encausado en que concurría incredibilidad subjetiva en la denuncia realizada, dado que conforme con el acta suscrita por el gobernador de Chaglla (foja treinta y nueve), el imputado encontró a su conviviente Antolina Jara Aquino madre de la agraviada y quien interpuso la denuncia que originó el presente proceso manteniendo una relación sentimental con otro hombre, hecho que se encuentra corroborado con las declaraciones indagatorias de Alejandro Masgo Zúñiga (foja sesenta y cinco) y Gavina Castro Baylón (foja sesenta y ocho); asimismo, precisó que Antolina Jara Aquino, en su condición de madre de la menor agraviada, factiblemente podía influir en la declaración de la agraviada, quien a la fecha de la denuncia contaba con cinco años de edad; y en lo referido a la verosimilitud externa de la sindicación efectuada precisó que si bien se cuenta con el certificado médico legal (foja veinte) existen otros contraindicios que generan duda sobre la credibilidad de la sindicación. Así, se aprecia, primero, que las declaraciones de las menores identificadas con las iniciales A. P. J. (agraviada) y N. P. J. (hermana de la agraviada), y Antolina Jara Aquino (madre de ambas menores), entorno a como se habría descubierto el hecho materia de imputación, resultan sustancialmente contradictorias. Segundo, no resulta creíble que ambas menores hubiesen dormido en la misma cama que el imputado cuando este se encontraba enfermo de tuberculosis (según constancia a foja cuarenta). Tercero, los hechos fueron denunciados cinco meses después de que la madre de la agraviada se habría enterado del hecho sin que justificara racionalmente dicha demora.

3.2. Respecto de esto, el fiscal superior aduce que el hecho imputado se encuentra acreditado con el certificado médico legal (foja veinte) y el informe psicológico (foja veinticuatro), que la declaración de la menor fue coherente y sindicó directamente al imputado, se desvirtuó que el desgarro himenal antiguo que presenta la menor se hubiese producido por una caída, como alegó el imputado, y que la retractación de la madre de la menor no cumple con los presupuestos del Acuerdo Plenario N.º 01-2011 /CJ-116, por lo que no debe ser desvirtuada.

3.3. Sin embargo, amerita precisar que el informe psicológico (foja veinticuatro) practicado a la menor identificada con las iniciales A. P. J. no resulta útil como elemento objetivo de corroboración, dado que el  mismo únicamente concluyó, primero: «trastornos emociones en la infancia», pero no se precisa que hubiese sido consecuencia de una agresión sexual; y, segundo: «riesgo de abuso físico y/o emocional y/o sexual», el cual únicamente es la constatación de un riesgo en virtud del relato de la menor, que podría ser relevante para analizar el aspecto referido a la persistencia en la incriminación pero que objetivamente no corrobora los hechos materia de imputación. Asimismo, si bien el certificado médico legal (foja veinte) practicado a la menor agraviada, identificada con las iniciales A. P. J., concluyó: «Desgarro himenal antiguo y vaginosis» esto únicamente podría acreditar la ocurrencia objetiva del hecho, mas no acredita la vinculación del imputado. 

3.4. La vinculación del imputado con el hecho constatado podía ser probada con la declaración de la menor agraviada; no obstante, para que esta última sindicación tenga la credibilidad para constituirse en prueba suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia que asiste al imputado necesariamente debía reunir todos los requisitos precisados e el Acuerdo Plenario N.º 02-2005/CJ-116; esto es, verosimilitud interna y externa, ausencia de incredibilidad subjetiva y persistencia en la incriminación.

3.5. En ese sentido, según lo alegado por el recurrente en la declaración de la menor únicamente concurriría verosimilitud interna -coherencia en el relato efectuado-y persistencia en la incriminación, sin embargo, tal como se detalló en el primer apartado del presente fundamento jurídico, la Sala Superior precisó claramente que la sindicación realizada adolece de incredibilidad subjetiva existencia de conflictos entre el imputado y la madre de la agraviada y carece de verosimilitud externa pues concurren datos objetivos contradicen la sindicación efectuada-; esto es, no reúne los requisitos necesarios establecidos en el Acuerdo Plenario N.º 02-2005/CJ-l 16, por lo que no es apta para generar convicción más allá de toda duda razonable. 

3.6. Igualmente, las demás alegaciones del recurrente devienen en intrascendentes, pues la absolución del imputado no se sustentó en la valoración de la retractación de Antolina Jara Aquino [madre de ambas menores) o en que se considerara acreditada la explicación alternativa que el imputado adujo para explicar el resultado del examen médico legal practicado a la agraviada (foja veinte). sino que se sustentó estrictamente en la que la sindicación de la agraviada no reunía las características señalados en el Acuerdo Plenario N.º 02-2005/CJ-116. De lo expuesto, resulta evidente que ninguna de las alegaciones del recurrente incide en los argumentos de la Sala Superior que absolvió al imputado.

3.7. En conclusión, el Ministerio Público no expresa motivos que permitan desestimar los argumentos expresados por la Sala Superior en la sentencia de vista y sobre la base de los cuales consideró que no se ha acreditado la responsabilidad penal del imputado; asimismo, de una revisión de los argumentos expresados por la Sala Superior no se aprecian deficiencias relevantes en la valoración de los medios probatorios; por el contrario, expresa una motivación suficiente, en tanto explica los presupuestos que sustentan las conclusiones en las que se concluyó que no se ha omitido la valoración de ningún medio de prueba y existe congruencia entre lo alegado por las partes y lo resuelto, por lo tanto, la absolución realizada por la Sala Superior se encuentra conforme a derecho. 

DECISIÓN

Por estos fundamentos, declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia del catorce de noviembre de dos mil dieciocho (foja quinientos treinta y cuatro), que absolvió a NECES PONCE SANTIAGO de la acusación fiscal en su contra por la presunta comisión del delito contra la libertad sexual, en la modalidad de violación sexual de menor de edad, previsto en el inciso uno, del primer y segundo párrafos, del artículo ciento setenta y tres, del Código Penal, modificado por Ley N.0 28704, en perjuicio de la menor identificada con las iniciales A. P. J.; con lo demás que contiene. Hágase saber a las partes apersonadas en esta suprema instancia, se devuelvan los actuados a la sala superior de origen para los fines pertinentes y se archive el cuadernillo.

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