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ROBO: Absolución – La presencia en lugar de los hechos no basta para fundamentar responsabilidad penal.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.º 2345-2018
LIMA ESTE

PRUEBA INSUFICIENTE PARA CONDENAR

SUMILLA. En este caso, la materialidad del delito de robo con agravantes se encuentra acreditada; no obstante, no existe prueba suficiente que acredite la responsabilidad penal del procesado. Por ello debe ratificarse su absolución.

Lima, diecinueve de noviembre de dos mil diecinueve

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por la FISCAL ADJUNTA SUPERIOR DE LA PRIMERA FISCALÍA SUPERIOR PENAL DE LIMA ESTE contra la sentencia del primero de octubre de dos mil dieciocho (foja 356), emitida por la Sala Penal Transitoria de Ate de la Corte Superior de Justicia de Lima Este, que absolvió a Luis Miguel Guevara Martínez como autor del delito de robo, artículo 188 del Código Penal (CP), con la agravante del inciso 4 (con el concurso de dos o más personas) del artículo 189 del Código anotado, en perjuicio de María Johanna Santiváñez Rojas. Oído el informe oral del abogado defensor del sentenciado absuelto.

Intervino como ponente la jueza suprema CASTAÑEDA OTSU.

CONSIDERANDO

GRAVIOS QUE SUSTENTAN EL RECURSO DE NULIDAD

PRIMERO. La fiscal adjunta superior, en su recurso de nulidad (foja 375), solicitó que se declare la nulidad de la sentencia, en esencia con base en los siguientes agravios:

1.1. No se tomó en cuenta la sindicación coherente y uniforme de la agraviada, quien en la investigación y en juicio oral narró que vio correr a los cuatro sujetos que la asaltaron luego que le arrebataran sus pertenencias, por lo que gritó y los transeúntes lograron atrapar a uno de ellos.

1.2. La sindicación de la agraviada se encuentra corroborada con las siguientes pruebas:

a) La testimonial de Jimy Frank Navarro Aliaga, policía que acudió e intervino al procesado Guevara Martínez, quien señaló que este último manifestó conocer a los delincuentes y que podía apoyar para recuperar el celular de la agraviada.

b) La testimonial de Renzo Rafael Medina Alcca, quien manifestó que en la zona siempre roban y ese día vio al procesado ya reducido, así como a varios sujetos corriendo; su amigo le dijo que sabía dónde podían encontrarlos, por lo que acudieron a la posta de Micaela y recuperaron el celular que luego llevaron a la comisaría.

c) La declaración en juicio de Guevara Martínez, quien señaló que pese a haber presenciado el robo, caminaba rápido tras los asaltantes por temor. A nivel policial manifestó conocerlos e, incluso, señaló que podía ayudar a recuperar el celular.

1.3. La testimonial de Lourdes Elena Rojas Cabezas es contradictoria, pues si bien manifestó que se encontraba con el procesado a cuatro metros de distancia desde donde presenciaron el robo, y que luego ella se fue a su casa y él se fue por otro lado, no se explica cómo no pudo observar la aprehensión de Guevara Martínez, que se realizó a una cuadra de donde se produjo el robo.

IMPUTACIÓN FÁCTICA Y CALIFICACIÓN JURÍDICA

SEGUNDO. Conforme con la acusación fiscal (foja 197) y la requisitoria oral (foja 261), se le imputó a Luis Miguel Guevara Martínez que el quince de julio de dos mil diecisiete, a las quince horas con treinta minutos, aproximadamente, cuando la agraviada María Johanna Santiváñez Rojas se encontraba en el paradero ubicado en el cruce de la avenida Javier Prado con la calle Gran Bretaña, en Vitarte; la interceptó de manera sorpresiva, junto a tres sujetos no identificados y la atacó físicamente, a fin de reducirla, para lo cual la sujetaron del cuello; mientras otro de los sujetos le rebuscó los bolsillos y le sustrajo su teléfono celular marca Huawei; luego de ello se dieron a la fuga.

Coetáneo al hecho, la agraviada pidió auxilio, por lo que Guevara Martínez fue aprehendido por los transeúntes del lugar, quienes presenciaron el hecho y lo redujeron hasta que llegó personal policial y lo condujo a la comisaría del sector. Los demás sujetos lograron darse a la fuga con el referido celular.

El hecho fue tipificado en el delito de robo, previsto en el artículo 188 del CP, con la agravante del inciso 4 (con el concurso de dos o más personas), del artículo 189, del Código anotado. El fiscal superior solicitó trece años de pena privativa de la libertad y mil soles por concepto de reparación civil.

FUNDAMENTOS DE LA SALA PENAL SUPERIOR

TERCERO. La Sala Penal Superior absolvió a Guevara Martínez de la acusación fiscal, con base en las siguientes pruebas:

3.1. Respecto a la violencia ejercida contra la agraviada, si bien esta refirió que la acogotaron y golpearon, ello no fue acreditado, pues se negó a pasar el examen médico legal, conforme consta en el Parte S/N-Región Policial-Lima-DIVTER-E2 (foja 33).

3.2. La agraviada refirió que no pudo ver el rostro de sus agresores ni tampoco pudo precisar la participación de Guevara Martínez en el hecho, solo refirió que uno la acogoto y el otro le arrebató el celular.

3.3. La testigo Lourdes Elena Rojas Cabezas corroboró la versión del absuelto, en el sentido de que se encontraban juntos y ambos presenciaron el robo que sufrió la agraviada.

3.4. La declaración del efectivo policial Jimy Frank Navarro Aliaga no es trascendente porque no es un testigo presencial.

La Sala Superior consideró que se quebró el nexo causal, pues a la agraviada no le consta quién le robó su celular; además indicó que los perdió de vista cuando llegaron al cerro Micaela.

CONSIDERACIONES DEL SUPREMO TRIBUNAL

CUARTO. El principio de presunción de inocencia, consagrado en el literal e, inciso 24, artículo 2, de la Constitución Política, prescribe que toda persona es considerada inocente mientras no se haya declarado judicialmente su responsabilidad1. Conforme con la doctrina y jurisprudencia, sus dimensiones en el proceso penal son las de principio y como regla: de tratamiento, probatoria y juicio. Como regla probatoria exige la actuación de suficiente prueba de cargo directa o indiciaria sobre la existencia del hecho y la intervención del acusado. Y como regla de juicio, que si luego de la valoración de la prueba el juzgador no llega a la certeza sobre la culpabilidad del acusado, debe declarar su inocencia.

QUINTO. El delito de robo se encuentra previsto en el artículo 188 del CP y se produce cuando el agente se apodera de un bien mueble total o parcialmente ajeno, luego de haberlo sustraído del ámbito de vigilancia que sobre este ejerce su legítimo propietario o copropietario, con empleo de violencia física contra las personas o amenazándolas con peligro grave e inminente para su vida o integridad física2.

SEXTO. En atención a los fundamentos de la sentencia impugnada y los agravios postulados por el fiscal superior, se advierte que la cuestión en controversia reside en determinar si el acusado Guevara Martínez intervino o no en el robo del celular marca Huawei de la agraviada, puesto que la materialidad del delito no está en discusión.

SÉTIMO. En ese sentido, en cuanto al juicio de responsabilidad del acusado, conforme lo sostuvo la Sala Superior, no existe prueba suficiente que enerve la presunción de inocencia que le asiste. Así, se tiene la declaración de la agraviada, quien, si bien desde el inicio del proceso señaló que fue víctima de robo por cuatro sujetos, quienes con violencia le sustrajeron su celular; en su preventiva (foja 164) señaló que no identificó al acusado en el momento que la acogotaron, pero que sí lo vio correr con otros tres sujetos y luego fue capturado por los vecinos que corrieron en su auxilio. En el juicio oral (foja 296) manifestó que no pudo ver las caras de sus atacantes, pues la acogotaron por la espalda y los perdió de vista cuando corrían con dirección hacia el cerro Micaela; sus vecinos atraparon a un sujeto y le dijeron que él fue uno de los que le había arranchado el celular.

Al respecto, este Supremo Tribunal aprecia que, en efecto, la agraviada no pudo identificar con certeza al procesado ni brindar sus características, puesto que, como refirió, no logró observar a sus agresores e, incluso, manifestó que los perdió de vista y fueron sus vecinos quienes le indicaron que habían aprendido a uno ellos, por lo que dicha prueba solo revela la presencia del procesado en el lugar de los hechos, más no de su participación en el robo del que fue víctima.

OCTAVO. Tampoco existen otras pruebas que corroboren la tesis incriminatoria fiscal. En el registro personal del acusado (foja 07) no se le encontró elemento que lo vincule con el robo, en tanto que fue Renzo Rafael Medina Alcca quien entregó el celular sustraído en la comisaría y manifestó a nivel de instrucción (foja 167) que al ver un tumulto de los vecinos, su amigo le dijo que conocía dónde podía recuperar el celular. Agregó que no podía precisar si Guevara Martínez se dedicaba a robar porque no le consta. En el juicio oral (foja 284) señaló que estaba lejos y no vio exactamente lo que pasó.

NOVENO. Asimismo, el PNP, Jimy Frank Navarro Aliaga, en la instrucción (foja 170) señaló que luego de la elaboración de las actas de intervención, la agraviada manifestó que había sindicado al acusado por las características, ya que en el estado en el que estaba no había podido diferenciar. En el juicio oral (foja 311) señaló que acudió al lugar alertado por la central de emergencias 105, luego de ocurridos los hechos y que encontró a la persona ya aprehendida. Por lo tanto, compartimos el criterio de la Sala Superior, de que no es un testigo directo que pueda dar cuenta de la intervención de Guevara Martínez en los hechos incriminados.

DÉCIMO. Por otro lado, Guevara Martínez señaló que ese día se encontraba con su enamorada Lourdes Elena Rojas Cabezas y que ambos presenciaron el robo. Esta versión concuerda con la brindada por la citada testigo Rojas Cabezas, quien acudió a juicio oral (foja 299) y corroboró su versión.

Por tanto, no existe prueba suficiente que acredite la responsabilidad penal del procesado en el delito de robo con agravantes, por lo que debe ratificarse su absolución.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, declararon:

I. NO HABER NULIDAD en la sentencia del primero de octubre de dos mil dieciocho, emitida por la Sala Penal Transitoria de Ate de la Corte Superior de Justicia de Lima Este, que absolvió a Luis Miguel Guevara Martínez como autor del delito de robo, artículo 188 del Código Penal, con la agravante del inciso 4 (con el concurso de dos o más personas), artículo 189, del Código anotado, en perjuicio de María Johanna Santiváñez Rojas.

II. DISPUSIERON se devuelvan los autos al Tribunal Superior para los fines de ley. Hágase saber a las partes apersonadas en esta Sede Suprema.

Intervino el juez supremo Castañeda Espinoza, por licencia de la jueza suprema Pacheco Huancas.


1 Una disposición de desarrollo del mandato constitucional se encuentra en el artículo II, del Título Preliminar, del Código Procesal Penal, el cual precisa de una suficiente actividad probatoria de cargo, obtenida y actuada con las debidas garantías procesales, para desvirtuar este principio- derecho fundamental. Y que, en caso de duda sobre la responsabilidad penal, debe resolverse a favor del imputado.

2 PRADO SALDARRIAGA, Víctor Roberto. Delitos y penas. Una aproximación a la parte especial. Lima: Ideas Solución Editorial, 2017, p. 117.

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