Homicidio por ferocidad. Requisitos
25 febrero, 2021
TID: Suspensión de la pena contravino los principios de legalidad y consenso.
27 febrero, 2021

PRESCRIPCIÓN: Desvinculación procesal del delito de homicidio calificado por el delito de lesiones graves.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.º 1658-2018
PASCO

DESVINCULACIÓN PROCESAL-PRESCRIPCIÓN DE ACCIÓN PENAL

Sumilla. El Tribunal de Juzgamiento no optó por recalificar el delito de homicidio calificado por el de lesiones graves seguidas de muerte, a pesar que era la calificación jurídica fijada en el proceso por la Corte Suprema. El error manifiesto en la calificación correcta del hecho atribuido al imputado, traería como consecuencia la nulidad de la sentencia impugnada. Sin embargo, la acción penal de delito por el que se debió valorar la conducta del imputado, previsto en el último párrafo, del artículo ciento veintiuno, del Código Penal, como lesiones graves seguidas de muerte, ya prescribió.

Lima, veintiocho de agosto de dos mil diecinueve

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por la fiscal superior de la Primera Fiscalía Superior de Liquidación y Adecuación de Pasco, contra la sentencia del quince de agosto de dos mil dieciséis, emitida por la Sala Mixta Penal de Apelaciones y Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Pasco, en el extremo que absolvió de la acusación fiscal a Richard Sósimo Carbajal Ramírez (no Richard Zocimo Carbajal Ramírez, como erradamente se consignó en la sentencia), como autor del delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de asesinato, en agravio de Rufo Quispe Quispe.

Intervino como ponente la jueza suprema PACHECO HUANCAS.

CONSIDERANDO

HECHOS ATRIBUIDOS

1. Se imputó a Richard Sósimo Ramírez, que el treinta de setiembre de dos mil, a la una hora con treinta minutos, interceptaron al agraviado cuando se retiraba del local de baile Real Palacio y procedieron a agredirlos con piedras y botellas, siendo el imputado Ángel Neyra Quiñonez quien apuñaló repetidamente a Rufo Quispe Quispe, utilizaron para ello un arma blanca, dejaron también gravemente lesionado a Néstor Quispe Quispe. Estos hechos se suscitaron a consecuencia de haberse producido una riña entre Ángel Neyra Quiñonez y el agraviado Rufo Quispe Quispe dentro del local de baile antes mencionado.

ARGUMENTOS DE LA SENTENCIA IMPUGNADA

2. La Sala Superior fundamentó la sentencia absolutoria, en los siguientes argumentos:

2.1. El imputado si bien pateó, golpeó con botellas y piedras al agraviado Ruffo Quispe Quispe, ello no ocasionó la muerte del agraviado, pues su muerte fue producto de las puñaladas en el tórax ocasionadas por Ángel Neyra Quiñonez. Todos los testigos afirman que fue este último quien apuñaló al agraviado.

2.2. No se ha probado que entre el imputado y el agraviado haya existido algún móvil para darle muerte.

FUNDAMENTO DE LOS AGRAVIOS

3. El fiscal superior alegó en su recurso de nulidad, de página dos mil quinientos setenta y ocho, los motivos siguientes:

3.1. El Colegiado realizó un análisis individual de la participación del imputado, pese que la imputación sugiere una coautoría ejecutiva.

3.2. No se evaluó debidamente el caudal probatorio para absolver al imputado de los cargos.

CALIFICACIÓN DEL DELITO RECALIFICADO MATERIA DE CONDENA

4. El delito de homicidio calificado en grado de tentativa, a la fecha de la comisión de los hechos, se encuentra tipificado en el numeral 1, del artículo 108, del Código Penal: “[…] será reprimido con pena privativa de libertad no menor de quince años el que mate a otro concurriendo cualquiera de las circunstancias siguientes: 3. Con gran crueldad”.

FUNDAMENTOS DEL SUPREMO TRIBUNAL

5. El punto de partida para analizar la sentencia de mérito, es el principio de impugnación limitada que fija los límites de revisión por este Supremo Tribunal; en cuya virtud, se reduce el ámbito de la resolución, únicamente a las cuestiones promovidas en el recurso aludido las que configuran, en estricto, la denominada competencia recursal del órgano de alzada.

6. Los motivos del impugnante, están vinculados con la suficiencia probatoria. La Sala de Mérito sustentó su veredicto en el argumento que el recurrente no apuñaló al agraviado. También en la ausencia de un móvil para darle muerte. Este Tribunal Supremo evaluará si la afirmación de dicha premisa se justifica en la prueba incorporada válidamente al proceso y se valida o no la decisión asumida por la Sala de Mérito.

7. Partiremos subrayando que la causa de la muerte del agraviado Ruffo Quispe Quispe, fue causada por arma blanca, como así se acreditó con el certificado de necropsia –página veintiocho–, que detalla: “trazo de perforación capa posterior derecho a cual en cavidad toráxica presenta contenido sanguíneo”. Y, concluyó: “la causa de la muerte fue Shok Hipovolémico por laceración y destrucción de lóbulo medio del pulmón derecho”, y también la persona que causó la muerte, fue el hoy sentenciado Ángel Neyra Quiñones.

Esta premisa queda probada y fijada en la sentencia, del diez de julio de dos mil siete –página novecientos ochenta y tres–, por el que fue condenado por delito de lesiones graves seguidas de muerte, previsto en el último párrafo, del artículo ciento veintiuno, del Código Penal, luego de la desvinculación procesal del delito de homicidio calificado, del cual el Ministerio Público no impugnó.

8. Entonces, bajo este marco de condena, la imputación contra los demás coimputados, es la participación conjunta en el delito de homicidio calificado, mas no individual, como claramente lo señaló el fiscal superior. En el caso de los imputados Fernando Carbajal Ramírez, Ángel Jesús Ramírez Jirón, José Alberto Velásquez y Héctor Milton Ponce, el cargo atribuido por el Ministerio Público es que en su condición de integrantes de la pandilla denominada Plaza Carrión, procedieron a agredir con piedras y botellas al agraviado, siendo que el sentenciado Ángel Neyra Quiñones, fue quien lo apuñaló.

Por esta participación conjunta fueron condenados los antes citados, por el delito de lesiones graves seguidas de muerte, luego de aplicar una desvinculación procesal del delito de homicidio calificado. Así, se advierte de las sentencias del cuatro de octubre de dos mil siete, veintiséis de febrero de dos mil ocho y quince de abril de dos mil ocho. Y la Corte Suprema, ratificó mediante ejecutoria del veinticuatro de abril de dos mil ocho –página mil ciento seis– y veinticuatro de junio de dos mil ocho –página dos mil ciento cincuenta y cuatro–. Es decir, que mediante ejecutorias la Corte Suprema ha validado la recalificación del delito de homicidio calificado, por el de lesiones graves seguidas de muerte, atribuidos a los hoy sentenciados Fernando Carbajal Ramírez, Ángel Jesús Ramírez Jirón, José Alberto Velásquez, Héctor Milton Ponce, es decir, que no apuñalaron al agraviado con arma blanca, sino solo por haber lesionado al agraviado y facilitar que el sentenciado Ángel Neyra Quiñones acuchille a la víctima.

9. En el caso del procesado absuelto Richard Sósimo Carbajal Ramírez, que es materia de examen en el presente recurso de nulidad, el Tribunal de Juzgamiento no optó por recalificar el delito de homicidio calificado, por el de lesiones graves seguidas de muerte, a pesar que era la calificación jurídica fijada en el proceso por la Corte Suprema. La Sala erró al valorar la prueba en coherencia con el delito de homicidio calificado, cuando lo debió hacer en base al delito de lesiones graves seguidas de muerte, más aún si en el considerando sexto párrafo quince, da por probado que el imputado arrojó piedras y botellas al agraviado, lo que es coherente con la declaración del imputado en el juicio al haber aceptado el hecho.

10. Si bien este error manifiesto en la calificación correcta del hecho atribuido al imputado, traería como consecuencia la nulidad de la sentencia impugnada. Sin embargo, resulta inoficioso en la medida que la acción penal del delito de lesiones graves seguidas de muerte ya prescribió.

El citado delito está previsto en el último párrafo, del artículo ciento veintiuno, del Código Penal, que sanciona al autor con una pena de cinco a diez años. La acción penal por este delito prescribiría extraordinariamente pasado los quince años de la fecha de los hechos. Los hechos ocurrieron el treinta de setiembre de año dos mil, por lo que la acción penal prescribió el treinta de setiembre de dos mil quince. En el proceso el imputado fue siempre reo ausente —no contumaz—, por lo que los plazos no se suspendieron. Entonces, este Tribunal, en base a sus facultades, procede a desvincularse de la acusación fiscal, y recalificar el delito de homicidio calificado, por el de lesiones graves seguidas de muerte, y prescribir la acción penal por este último delito. Siendo así, el recurso se rechaza.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, declararon: HABER NULIDAD la sentencia emitida por la Sala Mixta Penal de apelaciones y Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Pasco, del quince de agosto de dos mil dieciséis, en el extremo que absolvió de la acusación fiscal a Richard Sósimo Carbajal Ramírez (no Richard Zocimo Carbajal Ramírez, como erradamente se consignó en la sentencia), como autor del delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de asesinato, en agravio de Rufo Quispe Quispe; y, REFORMÁNDOLA, adecuaron la conducta al tipo penal de lesiones graves seguidas de muerte; EN CONSECUENCIA, declararon de oficio prescrita la acción penal a favor del imputado Richard Sósimo Carbajal Ramírez; con lo demás que contiene y los devolvieron.

Intervinieron los jueces supremos Guerrero López y Castañeda Espinoza, por licencia de los jueces supremos Prado Saldarriaga y Barrios Alvarado, respectivamente.

DESCARGAR RESOLUCIÓN AQUÍ:

Pin It on Pinterest