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ROBO : Sentencia nula por vulneración al principio de imputación necesaria

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
R.N. N.º 1929-2019
LIMA

NULA LA SENTENCIA POR VULNERACIÓN AL PRINCIPIO DE IMPUTACIÓN NECESARIA

(i) La falta de imputación necesaria no es un supuesto para amparar una absolución o condena. Así, la imputación fáctica contra el recurrente no contiene una adecuada imputación necesaria, porque es genérica, no contiene una adecuada descripción detallada sobre la conducta del recurrente ni versa claramente el título de imputación y el aporte delictivo en el hecho materia de juzgamiento. Se trata de un vicio procesal que debe subsanarse.

(ii) Debe procurarse la producción de la prueba para determinar la responsabilidad o inocencia del encausado, en el contexto del contradictorio, actuando con celo y debida diligencia de tal manera que se garantice la tutela judicial efectiva constitucionalmente consagrada.

(iii) La sentencia es nula y debe realizarse nuevo juicio oral una vez subsanado el dictamen acusatorio. Para efectos de asegurar la presencia del recurrente en el nuevo juicio, se dictan medidas de coerción personal, conforme a la norma procesal correspondiente.

Lima, dieciséis de septiembre de dos mil veintiuno

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por la defensa técnica del sentenciado Víctor Arqueros Calderón, contra la sentencia del veintiuno de agosto de dos mil diecinueve (folios 858 a 872 vuelta), que lo condenó como autor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en perjuicio de Ricardo Ávalos Velásquez y Julio Aiquipa Solís, a quince años de pena privativa de libertad y fijó el monto de cinco mil soles por concepto de reparación civil; con lo demás que al respecto contiene.

Con lo expuesto en el dictamen emitido por la Fiscalía Suprema en lo Penal. Intervino como ponente el juez supremo Guerrero López.

CONSIDERANDO

I. Antecedentes

Primero. Mediante sentencia del veintinueve de noviembre de mil novecientos noventa y nueve (folios 464 a 471) que absolvió a Jorge Máximo Falcón Delgado, Henrry Arqueros Calderón ó Henry Arqueros Calderón, Raúl Fernando Luna Quispe y Héctor Pascual Luna Condori de la acusación fiscal por delito contra el patrimonio-robo agravado, en perjuicio de Celia Calcina Alarcón; y condenó a los encausados a los encausados Jorge Máximo Falcón Delgado, Henrry Arqueros Calderón ó Henry Arqueros Calderón y Héctor Pascual Luna Condori, como autores del delito contra el patrimonio-robo agravado (previsto y sancionado en el artículo 189, primer párrafo, incisos 2, 3, 4 y 5, del Código Penal, conforme el Decreto Legislativo N.º 896, publicado el 24 de mayo del año 1998, que resulta aplicable), en perjuicio de Ricardo Ávalos Velásquez y Julio Aiquipa Solís; y condenó a Raúl Fernando Luna Quispe como coautor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en perjuicio de Ricardo Ávalos Velásquez y Julio Aiquipa Solís; y contra la seguridad pública-peligro común-tenencia ilegal de armas, en agravio del Estado; como tal les impuso a Luna Quispe y Arqueros Calderón diez años de pena privativa de libertad; a Falcón Delgado y Luna Condori siete años de pena privativa de libertad. Reservándose el proceso penal contra el encausado Víctor Arqueros Calderón.

II. Imputación fiscal

Segundo. Conforme a la acusación fiscal (folios 244 a 249), se imputa al encausado Víctor Arqueros Calderón lo siguiente:

El tres de agosto de mil novecientos noventa y nueve, siendo aproximadamente las 19:50 horas, la persona (agraviado) de Julio Aiquipa Solís conducía el vehículo combi rural de placa de rodaje RF2-127, marca Toyota, año 1992 de color blanco, con franjas azules y celeste, vehículo de propiedad de Ricardo Ávalos Velásquez, perteneciente a la ruta de la empresa ESTRAMPLUSA, la misma que cubre la ruta Lima-Lurín-Próceres, cuando se desplazaba a la altura de la curva Nueva Esperanza de Villa María del Triunfo, circunstancia que uno de los sujetos cogió del cuello al conductor, le amenazó para que detenga el carro, momentos en que algunos pasajeros sacaron a relucir armas de fuego, sacando del citado vehículo de transporte público al conductor, así como a los catorce ocupantes que viajaban, entre ellos la persona de Celia Calcina Alarcón a quien despojaron de un maletín, el mismo que contenía entre otras pertenencias, un juego de llaves, libreta electoral y militar, doscientos cincuenta soles, un biberón y ropa de su hijo. Así mismo, personal de la Policía Nacional al tener conocimiento que miembros de la organización delictiva autodenominada «Los Calichines» estaban adulterando un vehículo en un local ubicado en el asentamiento humano Edilberto Ramos, mz. H, lote 24, I Grupo, se encontró en aquel lugar a Jorge Máximo Falcón Delgado y Henry Arqueros Calderón [ambos sentenciados], quienes estaban cambiando el color del mismo, así como las placas de rodaje de RF2-127 a RO6-468 indicando que tal vehículo lo habían robado en complicidad de Raúl Fernando Luna Quispe, Héctor Pascual Luna Condori [ambos sentenciados] y el acusado Víctor Arqueros Calderón (a) «Caballito», este último no pudo ser ubicado.

III. Expresión de agravios

Tercero. El recurrente Víctor Arqueros Calderón fundamentó su recurso de nulidad (folios 878 a 887), alegando esencialmente que:

3.1. La Sala Superior no consideró que lo vertido a nivel policial por el sentenciado Henry Arqueros Calderón, en el sentido que el recurrente sabía del robo que se realizaría, no resulta creíble porque esta diligencia fue sin su abogado defensor, declaración que no está corroborada y tampoco tenía una buena relación con él, pese a ser hermanos.

3.2. El recurrente no mandaría a robar a un compañero de trabajo, por más que se pinte un vehículo siempre se conoce su procedencia, y que desconocía de los hechos ilícitos.

3.3. El procesado no estuvo presente cuando los sentenciados Jorge Máximo Falcón Delgado, Henry Arqueros Calderón, Raúl Fernando Luna Quispe y Héctor Pascual Luna Condori robaron el vehículo de placa de rodaje RF2-127, tal como lo señalaron los agraviados.

3.4. En el proceso penal no está acreditado que el recurrente haya coordinado para que el vehículo de placa de rodaje RF2-127 sea llevado al inmueble ubicado en la mz. H, lote 24, AA.HH. Edilberto Ramos-Villa El Salvador (inmueble de su madre) donde sería transformado, cambiado el color y la placa, toda vez que cambiar la placa no es fácil, más aún si es de un vehículo de transporte público; además, el ofrecimiento para adquirir un video pub no se da inmediatamente, pues estaba más preocupado por el embarazo de su esposa.

3.5. La Sala Superior no fundamentó en qué medida el recurrente tuvo el dominio del hecho; es decir, sobre las riendas del acontecimiento criminal imputado.

IV. Fundamentos de la sentencia de la Sala Penal Superior

Cuarto. La sentencia del veintiuno de agosto de dos mil diecinueve (folios 858 a 872 vuelta), que condenó al encausado Víctor Arqueros Calderón como autor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en perjuicio de Ricardo Ávalos Velásquez, Julio Aiquipa Solís y Celia Calcina Alarcón, a quince años de pena privativa de libertad, respecto a la premisa fáctica descrita en el considerando noveno de la recurrida, indica que:

Se imputa al acusado Víctor Arqueros Calderón haber participado en el robo a mano armada, en contra de los agraviados Ricardo Ávalos Velásquez, Julio Aiquipa Solís y Celia Calcina Alarcón, ocurrido el tres de agosto de mil novecientos noventa y nueve a las 19:50 horas aproximadamente, cuando el agraviado Julio Aiquipa Solís conducía el vehículo combi rural de placa de rodaje RF2-127 marca Toyota, año 1992 de color blanco con franjas azules y celeste, vehículo de propiedad de Ricardo Ávalos Velásquez perteneciente a la ruta de la empresa ESTRAMPLUSA, la misma que cubre la ruta Lima-Lurín-Próceres, cuando se desplazaba a la altura de la curva Nueva Esperanza de Villa María del Triunfo, cuando uno de los sujetos cogió del cuello al conductor, lo amenazó para que detenga el carro, momentos en que algunos pasajeros sacaron a relucir armas de fuego, sacando del citado vehículo de transporte público al conductor, así como a los catorce ocupantes que viajaban, entre ellos la persona de Celia Calcina Alarcón a quien despojaron de un maletín, el mismo que contenía entre otras pertenencias, un juego de llaves, libreta electoral y militar, doscientos cincuenta soles, un biberón y ropa de su hijo. Así mismo, personal de la Policía Nacional al tener conocimiento que miembros de la organización delictiva autodenominada «Los Calichines» estaban adulterando un vehículo en un local ubicado en el asentamiento humano Edilberto Ramos, mz. H, lote 24, I Grupo, encontrando en aquel lugar a los sentenciados Jorge Máximo Falcón Delgado y Henry Arqueros Calderón, quienes estaban cambiando el color del mismo así como las placas de rodaje de RF2-127 a RO6-468 indicando que tal vehículo lo habían robado en complicidad de Raúl Fernando Luna Quispe, Héctor Pascual Luna Condori [ambos sentenciados] y el acusado Víctor Arqueros Calderón, «Caballito», este último no pudo ser ubicado (…). [Resaltado nuestro]

Quinto. Con relación a dichos cargos atribuidos por el representante del Ministerio Público al encausado Víctor Arqueros Calderón fue condenado bajo el título de imputación de autor por el delito de robo agravado, para ello en el proceso penal se actuó y valoró los siguientes medios de prueba:

5.1. La manifestación policial del agraviado Julio Aiquipa Solís (folios 9 a 10), donde señaló que cuando se encontraba a la altura de la curva de Nueva Esperanza realizando su recorrido con dirección a ciudad Nueva Esperanza, cuando fue agarrado del cuello por un sujeto desconocido, quien le apuntó con un arma de fuego en el cuello, quien le manifestaba que se detuviera y por evitar un accidente frenó el vehículo para luego cinco sujetos desconocidos que se encontraban en el Interior del vehículo como pasajeros, amenazaron a los pasajeros con matarlos sino bajaban de la combi o hacían algo contra ellos, asimismo le quitaron el dinero del servicio del día realizado, como lo bajaron del vehículo a la fuerza apuntándole con el arma a dos cuadras donde lo detuvieron al inicio, llevándose el vehículo así como al cobrador a quien lo bajaron del vehículo a la altura de Villa El Salvador, no teniendo conocimiento del vehículo a la fecha.

5.2. A nivel preliminar la testigo María Antonieta Huamán Peña (folios 11-13) en presencia del Representante del Ministerio Público, indicó:

Que el día de su intervención los sentenciados Henry Arqueros Calderón y Jorge Máximo Falcón llegaron a su casa a las 09:00 horas, no llegaron juntos, primero llegó su cuñado y estaba conversando con su esposo Víctor [el recurrente], en el cuarto donde se encontraba el carro, luego llegó su amigo Yungay quien también Ingresó al cuarto donde estaban, luego cuando se estaban alistando llegó su hermano Marco Antonio Huamán Peña quien le dijo a su esposo porque no había ido a su casa para que lo ayude a reparar su carro y su esposo se fue junto con él a Lima, dejándolos a ellos dentro de su casa, mientras ella se alistaba para ir a trabajar, pero desconocía que ese vehículo era robado ya que sus esposo y su hermano no le dijeron nada de lo que sucedía, en esa fecha trabajaba en un taller de sastrería La Garantía ubicado en un mercado del distrito de Salamanca, laborando desde hace un año, percibiendo veinte soles diario.

Asimismo, a nivel judicial (folios 103 a 104), mantiene esta misma versión agregando:

El cinco de agosto de mil novecientos noventa y nueve, cuando llegaron los efectivos policiales a su domicilio preguntado por los dos chicos que se encontraban en su casa, les dijo que uno era su cuñado Henry Arqueros Calderón y el otro era su amigo “Yungay», no sabe sus nombres ni sus apellidos, a quienes los efectivos policiales les preguntaron quién era dueño del vehículo que estaba estacionado en la cochera de su casa, a la vez que los seguían Interrogando, le preguntaron por su esposo Víctor, les dijo que no estaba, se había ido a dormir a su casa porque estaba delicada de salud, se había quedado en casa de sus padres, motivo por el cual no sabía de quien era el carro, ya que un día antes de la Intervención policial llegó a su casa a las 11:00 de la noche y se fue a dormir directamente, luego los efectivos policiales los llevaron detenidos a ella, a su cuñado Henry Arqueros y a su amigo «Yungay» a la comisaría de Pachacamac, luego de tomarle su manifestación la señora fiscal ordenó su libertad, pudo observar que el vehículo que estaba en su cochera estaba empapelado con periódico ignorando quien había hecho ese trabajo: agrega que ella vivía en ese domicilio con su esposo Víctor, su hijo y su cuñado Henry no vive con ellos, precisa que desde una semana antes de la Intervención policial se encontraba viviendo en el domicilio sito en la manzana H, lote 24, grupo Uno, sector asentamiento humano Edilberto Ramos de Villa El Salvador por decisión de su esposo quien ya no quería que siguieran viviendo en casa de su suegra.

A nivel del juicio oral (folios 777-782 vuelta) refiere:

En la fecha de los hechos vivía en el grupo 14 en Villa El Salvador, el tres de agosto de mil novecientos noventa y nueve, estaba embarazada de su segunda hija, se sentía muy mal, le afecto el embarazo, en esa fecha primero vivía en su casa y luego se fue a vivir a casa de su suegra, en la primera casa que vivía con su esposo y sus hermanos que eran adolescentes, se mudó con su suegra quien invadió un terreno y la única opción que consiguieron era vivir con su suegra, ella y su hija, era una casa de esteras, no tenía agua y luz, refiere que no conocía al sentenciado Jorge Máximo Falcón Delgado, lo vio un par de veces en el barrio donde vivía, desconoce porque razón estaba en su domicilio el día de la intervención policial, cuando llegó estaba con Henry en la cochera, estaba con Henry, vio una camioneta por la parte delantera, luego supo que era una combi, la policía la interrogó si sabía de quién era la combi, le pidieron el nombre de su esposo, le dijeron que esa combi había sido robada, la llevaron a la comisaría, se comunicó con su esposo en la madrugaba a las 05:00 a.m. cuando llegaba a ver como estaba, le comunicó lo ocurrido, cuándo estuvo detenida no sabía que estaban implicando o su esposo en el robo.

5.3. En líneas generales consideró las testimoniales de los sentenciados, donde se resalta que: (i) Henry Arqueros Calderón indicó que su hermano es el encausado Víctor Arqueros Calderón (recurrente) no participó en el hecho porque en el vehículo sustraído trabajaba y lo reconocerían, que un día antes acordaron el robo y fue quien planificó tal evento delictivo y que su casa se había preparado para guardar el carro sustraído. (ii) Jorge Máximo Falcón Delgado señaló que se reunieron en la casa de Víctor Arqueros Calderón (recurrente) lugar donde planificaron el robo de la combi, fue este quien le invitó a participar en el robo, que a los demás sentenciados los conoció una semana antes del robo, que Daniel Ramos alias “Caballito” dio la idea de robar un carro y Víctor Arqueros Calderón (recurrente), ambos idearon el robo y este se quedó en su casa porque no quería que lo reconocieran. (iii) Raúl Fernando Luna Quispe indicó que un mes antes se reunieron para planificar el robo en la casa de Víctor Arqueros Calderón (recurrente) quien ideó la forma como se llevaría a cabo el robo y acondicionó una cochera en su casa donde se guardó el carro robado. (iv) Héctor Pascual Luna Condori señaló que previó al hecho se reunieron para planificar el robo y tenía conocimiento que el carro estaría en la casa de Víctor Arqueros Calderón (recurrente).

5.4. El acta de registro domiciliario (folios 25 a 26), donde detalla el lugar realizado en el distrito de Villa El Salvador con fecha cinco de agosto de mil novecientos noventa y nueve a las 15:30 horas en el inmueble ubicado manzana H, lote 24 en el asentamiento humano Edilberto Ramos en Villa El Salvador, siendo intervenidos Henry Arqueros Calderón y Jorge Máximo Falcón Delgado (ambos sentenciados) y María Antonieta Huamán Peña; se da cuenta que el personal policial halló una camioneta rural combi, marca Toyota, techo alto color blanco, sin placa de rodaje conforme al acta de situación vehicular; se halló un letrero luminoso acrílico, color blanco, con las inscripciones Pachacamac Precursores Lurín-Ciudad SCR 01 en regular estado de conservación; se hallaron 04 placas de rodaje, dos placas de Número RF2-127 y las otras dos con número RO6-468 estas dos últimas falsificadas.

5.5. El acta de registro domiciliario e incautación (folio 26), realizada el cinco de agosto de mil novecientos noventa y nueve a las 15:30 horas en el inmueble ubicado manzana F, lote 11. Sector Dos. Grupo Catorce – Villa El Salvador, se interviene a Jorge Máximo Falcón Delgado, se encontró en este inmueble una pistola de fulminantes de color negro con cachas de plástico color marrón con las inscripciones 8 shots 7888 en regular estado de conservación.

5.6. El acta de registro domiciliarlo e incautación (folio 27) realizada el cinco de agosto de mil novecientos noventa y nueve, a las 15:30 horas en el inmueble ubicado Manzana K. lote 7, Grupo 04. Sector 6 – Villa El Salvador, se incautó un revólver calibre 38. pavonado, cañón corto, cachas de madera N.º D-733902, abastecido con 4 cartuchos sin percutor calibre 38 – S&B – Special.

5.7. El acta de situación de vehículo que se pone a disposición (folio 28), donde se pone a disposición el vehículo de placa de rodaje RF-2127, motor 3L- 3213196, clase camioneta rural, color blanco, carrocería en buen estado.

5.8. El acta de reconocimiento (folio 29), donde el agraviado Julio Aiquipa Solís reconoce a Henry Arqueros Calderón como uno de los sujetos que participó en el robo.

5.9. La declaración testimonial de la agraviada Celia Calcina Alarcón (folios 105 a 106) donde el tres de agosto de mil novecientos noventa y nueve estaba como pasajera en el vehículo combi mientras era robada por Henry Arqueros Calderón y sus coencausados, mientras ellos les decían a los pasajeros que bajaran del vehículo uno de ellos le jaló su maletín en cuyo interior tenía documentos personales, una agenda, una llave de su casa y la llave de la casa de su suegra y la suma de doscientos soles, no vio el rostro de los asaltantes, ni se dio cuenta si portaban un arma de fuego.

Sexto. La Sala Superior valoró dichos medios de prueba y determinó la responsabilidad penal del encausado Víctor Arqueros Calderón, indicando que si bien los agraviados no han reconocido al acusado Víctor Arqueros Calderón como uno de los sujetos que estuvo presente físicamente durante el robo del vehículo el tres de agosto de mil novecientos noventa y nueve, no habiéndolo reconocido durante el proceso, sin embargo los autores del robo, ahora sentenciados Jorge Máximo Falcón Delgado, Henry Arqueros Calderón, Raúl Fernando Luna Quispe, Héctor Pascual Luna Condori han referido que este acusado [Víctor Arqueros Calderón] ha participado en el robo, pues ha sido quien planeó y dirigió esta operación delictiva. Fue quien les propuso la comisión de este robo, reuniéndolos a todos en su domicilio ubicado en el grupo 14, sector 02, manzana G, lote 02-Villa El Salvador, lugar donde empezaron a planear como robar la combi ya que Raúl Luna tenía en su poder un arma de fuego-revólver de calibre 38 y este tenía una pistola de metal de juguete; asimismo, les proporcionó detalles del vehículo, su conductor y ruta de desplazamiento de este vehículo datos con los cuales al día siguiente los sentenciados fueron a la ciudad de dios en San Juan de Miraflores a cometer el evento delictivo. [considerandos 36 y 37 de la recurrida].

Séptimo. También dedujo que existen indicios que acreditan la participación del encausado en el robo que se le imputa, siendo estos: (i) Indicio de móvil, (…) que planeó el robo para obtener un vehículo al cual transformaría y cambiaría de placa a fin de simular que era de su propiedad, con el cual trabajaría en transporte público, percibiendo ganancias económicas que prometió repartir a sus coprocesados. (ii) Indicio de oportunidad, (…) aprovechó el conocimiento que tenía sobre la ruta del vehículo robado, y las personas por los que estaría ocupado, información que proporcionó a sus coacusados durante la planeación del evento delictivo, señalando la ubicación y el rol que cumpliría coda uno al subir al vehículo y la forma en lo cual sometieron al chofer, cobrador y pasajeros (…). (iii) Indicio de mala justificación, pues el acusado no ha podido explicar coherentemente porque ha sido sindicado por los sentenciados Jorge Máximo Falcón Delgado, Henry Arqueros Calderón, Raúl Fernando Luna Quispe y Héctor Pascual Luna Condori como la persona que planeó y dirigió la ejecución del robo del vehículo el tres de agosto de mil novecientos noventa y nueve, si bien índica que estas personas lo sindicaron para evitar ir a prisión (…). [considerando 38 de la recurrida]

Octavo. La Sala Superior estimó que el encausado Víctor Arqueros Calderón ha actuado como autor mediato, es decir legalmente tiene la calidad de autor y que en base o los siguientes hechos se graduó la pena: (i) Estuvo a cargo de la planificación y que su ausencia de la escena se debe a que siendo chofer trabajaba para la misma empresa. (…) (iii) En el evento han participado el hermano del acusado presente quien de manera uniforme lo ha sindicado como una persona que ha planificado y convocado para la ejecución de este evento, incluso al guardián del lugar donde domicilia quien también ha declarado en ese sentido en el plenario. La Sala estimó que las declaraciones uniformes que han servido de elementos de condena no tienen el prejuicio de responder a razones de enemistad u otras razones que den indicios de diferencias entre hermanos y vecinos (…). Que el acusado tenía una posición de dominio y de dirigencia en este grupo de personas, (…). [considerando 39 de la recurrida, con resaltado nuestro]

Noveno. La Sala Superior indica que, si bien a la hora y lugar de los hechos atribuidos por la representante del Ministerio Público no se encontraba presente físicamente, el encausado Víctor Arqueros Calderón, este tenía conocimiento que estos se producirían habiéndolo planeado con anticipación, (…). Los sentenciados luego de robar el vehículo lo llevaron al inmueble ubicado manzana H, lote 24, en el asentamiento humano Edilberto Ramos en Villa El Salvador donde sería transformado, cambiándole el color y las placas de rodaje (…). Este inmueble es de propiedad de la madre del acusado Víctor Arqueros Calderón y en el cual se acondicionó una cochera para realizar la transformación (…). El acusado Víctor Arqueros Calderón convocó a los sentenciados Jorge Máximo Falcón Delgado, Henry Arqueros Calderón, Raúl Fernando Luna Quispe y Héctor Pascual Luna Condori para la comisión del robo del vehículo un día antes de la comisión del robo. El acusado Víctor Arqueros Calderón acordó con los sentenciados que luego del robo del vehículo (…) trabajarlo en transporte público y con las ganancias de este trabajo adquirirían un video pub que sería administrado por sus coacusados. El acusado Víctor Arqueros Calderón no solo ha participado en todas las fases del iter criminis del evento delictivo, sino que estuvo a cargo de la dirección y dominio del hecho. [considerando 40 de la recurrida, con resaltado nuestro]

V. Fundamentos del Tribunal Supremo

Décimo. La Corte Suprema de la Republica emitió el Recurso de Nulidad N.° 956-2011/Ucayali, donde establece las pautas vinculantes sobre el principio de imputación necesaria, la misma que detalla:

(…) Conforme al artículo ciento treinta y nueve de la Constitución Política del Estado, son principios y derechos de la función jurisdiccional (…); inc. 3) La observancia del debido proceso y la tutela jurisdiccional (…); II. Asimismo, el texto constitucional en el artículo ciento cincuenta y nueve establece que el Ministerio Público es el titular del ejercicio de la acción penal pública y tiene el deber de la cargo de la prueba, bajo el principio de la imputación necesaria como una manifestación del principio de legalidad y del principio de la defensa procesal (…), ineludible exigencia que la acusación ha de ser cierta, no implícita, sino precisa, clara y expresa: con una descripción suficiente detallada de los hechos considerados punibles (…), la imputación de un delito debe partir de una consideración acerca del supuesto aporte delictivo de todos y cada uno de los imputados (…); el juez penal tiene un control de legalidad sobre el ejercicio de la acción penal, (…) corresponde al juez es evaluar si la promoción de la acción penal se amolda a los requisitos que establece la ley procesal (…); la Sala Superior efectúa el control correspondiente (…). [Resaltado nuestro]

Decimoprimero. En el presente caso, la Sala Superior consignó la imputación fáctica formulada donde atribuye al encausado Víctor Arqueros Calderón haber participado en el robo a mano armada del robo del vehículo combi rural de placa de rodaje RF2-127 marca Toyota, año 1992 de color blanco con franjas azules y celeste, a los agraviados Ricardo Ávalos Velásquez y Julio Aiquipa Solís. Asimismo, indicó que tal vehículo lo habían robado en complicidad de Raúl Fernando Luna Quispe, Héctor Pascual Luna Condori [ambos ya sentenciados] y el acusado Víctor Arqueros Calderón, «Caballito», este último no pudo ser ubicado.

Decimosegundo. De la imputación señalada, la Sala Superior valoró los medios probatorios actuados en el proceso penal y determinó la responsabilidad penal del encausado Víctor Arqueros Calderón, indicando que si bien los agraviados no han reconocido al aludido encausado como uno de los sujetos que estuvo presente físicamente durante el robo del vehículo el tres de agosto de mil novecientos noventa y nueve, pero su participación en el delito de robo agravado, fue con el planeamiento y dirección de la operación delictiva; que actuó como autor mediato; que el acusado tenía una posición de dominio y de dirigencia en este grupo de personas; que si bien a la hora y lugar de los hechos atribuidos por la representante del Ministerio Público no se encontraba presente físicamente el encausado, pero este tenía conocimiento que estos se producirían habiéndolo planeado con anticipación; que además reitera que el encausado no solo ha participado en todas las fases del iter criminis del evento delictivo sino que estuvo a cargo de la dirección y dominio del hecho.

Decimotercero. Conforme lo vertido en los considerando precedentes, de la atribución delictiva señalada, no se evidencia una adecuada imputación necesaria, porque se trata la imputación fáctica genérica, no contiene una adecuada descripción suficientemente detallada sobre la conducta del encausado Víctor Arqueros Calderón, ni versa claramente el título de imputación y el aporte delictivo del aludido encausado en el hecho materia de juzgamiento, esto es, la imputación fáctica se inicia con la descripción del hecho en el que se consigna que el encausado participó en el robo a mano armada del vehículo, conjuntamente con los testigos ya sentenciados; sin embargo, en la acusación fiscal (folios 244 a 249) no se individualizó la forma, hechos y título de intervención delictiva del encausado en el sentido que se advierte en las indagaciones plasmadas en los propios actos de investigación e incluso en los juzgamientos efectuados a sus coencausados. Así, se llega a la incongruencia consistente en que la Sala Superior condenó al encausado a título de autor mediato. Por tanto, se afectó el principio de imputación necesaria, por inaplicar las recomendaciones señaladas en la doctrina vinculante prevista en el Recurso de Nulidad N.º 956-2011/Ucayali, lo debe ser materia de control correspondiente.

Decimocuarto. Por otro lado, elementos probatorios actuados en el proceso penal acreditan la materialidad del delito, pero para vincular el hecho con la conducta del encausado Víctor Arqueros Calderón (recurrente) –—situación diferente a la de sus coencausados—-, se requiere que se defina apropiada y mínimamente la imputación y que se procure la obtención de pruebas en el contexto del contradictorio donde deberían citarse para sus declaraciones a los sentenciados Jorge Máximo Falcón Delgado, Henry Arqueros Calderón, Raúl Fernando Luna Quispe y Héctor Pascual Luna Condori, en calidad de testigos impropios, así como a la testigo María Antonieta Huamán Peña, todos los cuales deberán ser examinados con el debido y razonable rigor sobre sus versiones brindadas en el proceso penal y además deberán llevarse adelante las demás diligencias que oportunamente las partes ofrezcan y se estimen pertinentes, de tal manera que se cumplan los parámetros existentes en el ordenamiento jurídico para una absolución o condena, utilizando si fuera necesario, los criterios de certeza consignados en el Acuerdo Plenario N.º 2-2005/CJ-116, entre otros.

Decimoquinto. En ese sentido, es necesario remitir los actuados al Ministerio Público a fin de que subsane su acusación fiscal de manera individual, clara y concreta, respecto a la intervención del encausado Víctor Arqueros Calderón en los hechos materia de juzgamiento, considerando que la falta de imputación necesaria no es un supuesto para amparar una absolución o condena; se trata de un vicio procesal que debe subsanarse en el control de acusación por la Sala Superior y deben agotarse los medios necesarios para un cabal esclarecimiento de los hechos. En tal virtud, la sentencia materia de grado debe ser anulada, conforme a lo expresado en los considerandos precedentes, de conformidad con lo dispuesto en el apartado primero, último párrafo, del artículo 298; el artículo 299, y el artículo 301, parte in fine, del Código de Procedimientos Penales.

Decimosexto. Como consecuencia de la nulidad de la recurrida, se dispondrá la inmediata libertad del encausado Víctor Arqueros Calderón. Esta Sala Suprema para asegurar la presencia del encausado en el nuevo juicio oral, dispone la aplicación medidas de coerción personal, conforme a las normas procesales correspondientes.

Decimoséptimo. Al no haberse impugnado el extremo absolutorio, la nulidad no alcanza ese aspecto.

DECISIÓN

Por estos fundamentos:

I. DECLARARON NULA la sentencia del veintiuno de agosto de dos mil diecinueve (folios 858 a 872 vuelta), en el extremo que condenó al encausado Víctor Arqueros Calderón como autor del delito contra el patrimonio-robo agravado, en perjuicio de Ricardo Ávalos Velásquez y Julio Aiquipa Solís, a quince años de pena privativa de libertad y fijó el monto de cinco mil soles por concepto de reparación civil; con lo demás que al respecto contiene.

II. DISPUSIERON se realice un nuevo juicio oral por otro Colegiado Superior llamado por ley, debiendo realizarse las diligencias indicadas en la parte considerativa de la presente y las que las partes propongan oportunamente.

III. ORDENARON que, en forma previa a la realización del juicio oral, se remitan los actuados al Ministerio Público para que efectúe la precisión anotada en el decimotercero y decimoquinto fundamento; y las precisiones que estime pertinentes; luego de lo cual, cumpliendo las disposiciones procesales pertinentes se realice el nuevo juzgamiento; exhortaron al nuevo Colegiado Superior, que debe considerar las recomendaciones indicadas en la parte considerativa de la presente ejecutoria, y actúe con celo y celeridad en el contradictorio, en el proceso que se sigue contra el mencionado encausado.

IV. DISPUSIERON la inmediata libertad de Víctor Arqueros Calderón, siempre y cuando no exista en contra del citado encausado, mandato de detención emanado por autoridad competente; el mismo que estará sujeto a las siguientes medidas de coerción personal: comparecencia con restricciones consistentes en: a) Obligación de no ausentarse de la localidad en que reside, sin previa autorización judicial (no basta la simple comunicación al juez). b) Obligación de asistir a todas las diligencias y sesiones de audiencias orales a las que le convoque. c) Registrarse cada treinta días en el correspondiente control biométrico y cumplir con justificar sus actividades ante el órgano jurisdiccional. d) Prohibición de comunicarse, directa o indirectamente, con sus coencausados; todo, bajo apercibimiento de revocarse la comparecencia y disponerse su detención; en consecuencia, SE OFICIE, de manera inmediata, a la Cuarta Sala Penal Reos en Cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima, a fin de concretar estas disposiciones. Y los devolvieron.

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