VIOLACIÓN SEXUAL : Variación del mandato de detención – Obligación del órgano jurisdiccional de motivar la imposición de la medida coercitiva de detención.
24 diciembre, 2021
Usurpación : Extensión de los efectos de la prescripción a quien ha sido declarado reo ausente.
27 diciembre, 2021

Homicidio : Ratificación de la ABSOLUCIÓN – Los elementos de prueba no vinculan de forma fehaciente al recurrente con el evento delictivo.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.° 1236-2019
LORETO

RATIFICACIÓN DE SENTENCIA ABSOLUTORIA

El Ministerio Público es el órgano constitucional autónomo que tiene el deber de la carga de la prueba respecto a los hechos que se investigan y, de ser el caso, para acreditar la responsabilidad penal de los procesados. Sin embargo, los elementos de prueba analizados no son suficientes para ordenar la rescisión de la decisión absolutoria. Conforme con lo analizado, dichas pruebas no vinculan de forma fehaciente al recurrente con el evento delictivo atribuido.

Ello permite afirmar la presencia de un estado incompatible para arribar a un juicio de incriminación penal para lo cual es necesario demostrar la responsabilidad de la imputada con suficientes pruebas e indubitables que, ponderadas en conjunto, induzcan de manera inequívoca a dicha conclusión. No se ha logrado, pues, enervar el principio de presunción de inocencia que le asiste, el cual tiene relación directa con el principio del in dubio pro reo, que se desenvuelve en la dimensión absoluta de la valoración de la prueba.

Lima, veinte de septiembre de dos mil veintiuno

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el fiscal adjunto superior de la SEGUNDA FISCALÍA SUPERIOR PENAL DE LORETO contra la sentencia del 10 de octubre de 2018 emitida por la Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Loreto, que absolvió a Maruja Vásquez Shuña, de la acusación fiscal, por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de homicidio calificado, en perjuicio de Toribio Flores Castro.

Ponencia del juez supremo BERMEJO RIOS.

CONSIDERANDO

IMPUTACIÓN FISCAL

1. Según la acusación fiscal1, el marco fáctico de imputación del presente proceso es el siguiente:

Se atribuye a Maruja Vásquez Shuña, haber quitado la vida a Toribio Flores Castro, con quien tres meses antes había sostenido una relación sentimental de aproximadamente cinco años, hecho criminal que se habría producido al haber actuado por los celos que tenía hacia su sobrina Mercy Ramírez Sánchez al saber que esta sostenía una relación paralela con el agraviado, situación que se vio reflejada, cuando el 18 de julio de 2011, siendo las 03:15 horas aproximadamente, dicha persona hizo su aparición en el inmueble donde se produjo el hecho sangriento y posteriormente el agraviado prefirió salir acompañada de ella, dejando de esta forma desairada a Maruja Vásquez Shuña, fue así, que luego de este episodio desagradable para su persona concurrió a la casa de su prima de nombre Camila a quien le contó lo sucedido. Posteriormente, siendo aproximadamente las 06:30 del mismo día, Maruja Vásquez Shuña se comunicó vía telefónica con el agraviado, solicitándole que quería visitarlo, en respuesta este le dijo que no se vaya porque se encontraba acompañado; si bien no se ha podido determinar el momento en que Maruja Vásquez Shuña ingresó al inmueble donde cometió el hecho ilícito, sin embargo su autoría se encuentra acreditada con el acta de prueba de reactivo químico de luminol, la misma que estuvo a cargo del perito forense médico legista del Ministerio Público. Asimismo cabe mencionar que el hecho sangriento recién se conoció aproximadamente a las 9:30 horas del día 19 de julio de 2011, cuando el personal policial se constituyó al inmueble ubicado en la calle Pablo Rossel N.° 200 de la ciudad de Iquitos a solicitud de José Alberto Manzur Chumbe, local donde funciona la empresa fluvial “Don José”, y donde fue encontrado sin vida el cuerpo de Toribio Flores Castro, guardián de dicho inmueble, quien fue hallado tendido en el piso, cubierto con una sábana hasta la altura del tórax, en posición cubito dorsal con manchas de sangre en el pecho, cara y cabeza y a su vez presentaba diferentes cortes en el rostro, frente y mano izquierda y a su lado se encontró una lámina angosta y delgada de fierro, con el que Maruja Vásquez Shuña habría ocasionado los cortes mortales al agraviado; por lo que, luego de realizado el levantamiento de cadáver, este fue conducido a la Morgue del Ministerio Público para la necropsia de ley.

FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA IMPUGNADA

2. El Tribunal Superior emitió sentencia absolutoria2, sobre la base del razonamiento siguiente:

2.1. El único elemento que involucra a la imputada es el atestado policial. No se ha podido determinar el momento en el cual habría ingresado al inmueble donde cometió el hecho ilícito.

2.2. Los testigos Isaías Grandez Manuyama, José Alberto Manzur Chumbe, Camila Peña Ahuanari, Willy Antonio Tupac Cervantes y Mercy Ramírez Sánchez, personas cercanas tanto al agraviado como a la procesada, no la sindicaron. Tampoco lo hizo Mercy Ramírez Sánchez, quien llevaba la relación paralela con la víctima.

2.3. El acta de prueba de reactivo químico luminol determinó que la procesada presentó manchas de sangre en su cuerpo, pies, dorso y palma de las manos; así como en sus sandalias. Sin embargo, estas no fueron tomadas directamente de la sangre del agraviado ni menos contrastadas con las manchas de sangre que se aprecian en el cuerpo de la encausada para determinar con convicción y certeza si pertenecían al cuerpo del agraviado o de la imputada.

2.4. Tampoco se realizó dicha prueba de luminol en el objeto metálico que habría utilizado Maruja Vásquez para asestar las lesiones físicas que causaron la muerte del agraviado, máxime si en dicho objeto había sangre. Tampoco la contrastaron con la sangre de la agraviada.

2.5. La acusada desde el inicio del proceso negó ser autora del homicidio y sostuvo que su relación nunca fue sentimental, que conocía la relación que mantenía el agraviado con Mercy Ramírez Sánchez, por lo cual no hubo conflicto ni celos. En todo el proceso no se determinó la fecha exacta que la procesada ingresó al inmueble donde se cometió el hecho ilícito.

2.6. La teoría del caso del Ministerio Público no ha sido probada. Lo actuado resulta insuficiente para enervar la presunción de inocencia.

EXPRESIÓN DE AGRAVIOS

3. El fiscal adjunto superior, en su recurso de nulidad fundamentado3, solicitó se declare nula la sentencia impugnada. Reclamó lo siguiente:

3.1. Existen medios probatorios que acreditan que Maruja Vásquez Shuña asesinó a Toribio Flores Castro. El acta de prueba de reactivo químico de luminol, al cuerpo de la acusada, arrojó positivo para manchas de sangre en el dorso de ambos pies, región interdigital, palma y dorso de ambas manos, región lumbar izquierda, rasgos puntiformes en ombligo y pliegue mamario bilateral inferior; positivo en las plantillas de sus sandalias; positivo en short y blusa que fueron incautadas en su domicilio; positivo en un pedazo de triplay hallado y recogido de la escena del crimen, en que se apreció una mancha al parecer de sangre en forma de sandalia de la procesada que como se señaló dio positivo para sangre en la suela.

Esta prueba también acredita que la procesada fue la persona que acabó con la vida del agraviado utilizando una lámina de metal delgada.

3.2. El Informe Pericial de Necropsia Médico Legal N.° 000173-2011, acredita que el agente causante de la muerte fue un objeto contundente duro con arista aguda o recta. La muerte habría ocurrido de 12 a 16 horas antes de la necropsia (19 de julio de 2011, a horas 15:06:26) y las lesiones que sufrió acreditan la gran crueldad con que la procesada dio muerte a la víctima aproximadamente a las 18:30 horas del 18 de julio.

3.3. La testigo Mercy Ramírez Sánchez afirmó que desde enero de 2011 al 20 de julio de 2011 mantuvo una relación sentimental con el agraviado. El día de los hechos a las 14:00 horas concurrió al inmueble (escena del crimen) para verse con el agraviado y lo encontró acompañado de su tía Maruja Vásquez; salieron todos del inmueble y sin despedirse su tía se fue con dirección al mercado de Productores; de lo que se colige el desprecio por parte de agraviado hacia la acusada. La testigo corroboró la relación sentimental que sostenían la acusada y el agraviado.

3.4. El acta de recojo de especie consigna el hallazgo del objeto metálico que utilizó la procesada para causar en el agraviado las lesiones físicas que le ocasionaron la muerte, así como el recojo del triplay donde se advierte las huellas de la planta del calzado que resultaron ser de la procesada.

3.5. El acta de registro domiciliario e incautación de prendas de vestir, que llevaba puesta la procesada el día que le quitó la vida al agraviado, encontradas en el cordel, prendas que fueron ingresadas al juzgado para fines de la pericia correspondiente; y, con el acta de incautación de sandalias que se realizó en las oficinas de la Dinincri.

3.6. Según el Parte Policial N.° 052-2011-V-DIRTEPOL-IQUITOS- OFICRI-IC, el 1 de agosto de 2011, el perito forense de la policía comprobó que la acusada ingresó al inmueble (donde ocurrieron los hechos) con el consentimiento del agraviado. Arribó a dicha conclusión porque se hace mención que en las estructuras de las puertas de fierro y madera, así como las cerraduras no presentaron signos de haber sido violentados; tesis que se sustenta en la relación sentimental de cinco años que sostenía con el agraviado.

3.7. Los argumentos esgrimidos por la acusada en el juicio oral son débiles y poco creíbles. En su manifestación policial e instructiva, sostiene que el agraviado le contó que el marido de Mercy Ramírez Sánchez lo había amenazado de muerte y no se explica por qué encontraron sangre en su cuerpo y ropa; mientras en el juicio oral indicó que la sangre hallada en su sandalia eran de gallina y las de su cuerpo del flujo de su menstruación, lo que ha quedado desvirtuada con los elementos de prueba que la incriminan.

CALIFICACIÓN DE LOS DELITOS MATERIA DE CONDENA

4. Los hechos atribuidos fueron calificados como delito contra la vida el cuerpo y la salud, homicidio calificado, previsto en los artículos 106 y 108, inciso 3, del Código Penal (modificado por la Ley N.° 30076), que prescriben:

Artículo 106
El que mata a otro será reprimido con pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor de veinte.

Artículo 108
Sera reprimido con pena privativa de la libertad no menor de quince el que mate a otro concurriendo cualquiera de las circunstancias siguientes: […] 3. Con gran crueldad y alevosía; […].

FUNDAMENTOS DEL SUPREMO TRIBUNAL

5. El punto de partida para analizar la sentencia de mérito, es el principio de impugnación limitada que fija los límites de revisión por este Supremo Tribunal; en cuya virtud, se reduce el ámbito de la resolución, únicamente a las cuestiones promovidas en el recurso aludido las que configuran, en estricto, la denominada competencia recursal del órgano de alzada.

6. El fiscal superior denuncia que no se evaluó como corresponde el acta de prueba de reactivo químico de luminol, el Informe Pericial de Necropsia Médico Legal N.° 000173-2011, las declaraciones de Maruja Vásquez Shuña y Mercy Ramírez Sánchez, el acta de recojo de especie, el acta de registro domiciliario e incautación de prendas de vestir y el Parte Policial N.° 052- 2011-V-DIRTEPOL-IQUITOS-OFICRI-IC, que —según refiere— acreditarían que la encausada Maruja Vásquez Shuña sería la autora del delito de homicidio calificado, en perjuicio de Toribio Flores Castro.

En tal sentido, este Tribunal Supremo evaluará si la sentencia se sustenta en un juicio jurídico penal válido o si, caso contrario, adolece de defectos en la motivación y valoración probatoria que ameriten una declaración de nulidad, conforme con la pretensión del impugnante en su respectivo recurso de nulidad.

7. El Tribunal Constitucional, con relación al derecho constitucional a probar, sostiene que aunque no es autónomo, se encuentra orientado por los fines propios de la observancia o tutela del derecho al debido proceso. Es un derecho básico de los justiciables de producir la prueba relacionada con los hechos que configuran su pretensión o su defensa.

Se trata de un derecho complejo que está compuesto por el derecho a ofrecer medios probatorios que se consideren necesarios, a que estos sean admitidos, adecuadamente actuados, que se asegure la producción o conservación de la prueba a partir de la actuación anticipada de los medios probatorios y que estos sean valorados de manera adecuada y con la motivación debida, con el fin de darle el mérito probatorio que tenga en la sentencia. La valoración de la prueba debe estar debidamente motivada por escrito, con la finalidad de que el justiciable pueda comprobar si dicho mérito ha sido efectiva y adecuadamente realizado [STC N.° 6712-2005-PHC, FJ 15].

8. Pues bien, analicemos el caso en concreto. Para tal efecto, se describen a continuación algunos aspectos relevantes:

8.1. La acusada Maruja Vásquez Shuña (24 años de edad), en su manifestación policial4 brindada en presencia del fiscal, relató que sostuvo una relación sentimental de 5 años con el agraviado y terminó tres meses antes de los hechos, debido a que este inició una relación con su sobrina Mercy Ramírez Sánchez. Añadió que el 18 de julio de 2011, a las 15:15 horas se encontraba en el inmueble donde trabajaba el agraviado y llegó su sobrina Mercy Ramírez y se retiró del inmueble; a las 16:30 horas se fue a la casa de su prima Camila se quedó hasta las 18:30 horas y luego se retiró a su domicilio; a esa hora llamó por teléfono al agraviado para ir a verlo, pero le dijo que no fuera ya que estaba acompañado. También indicó que no se explica los restos de sangre en su cuerpo, prendas de vestir y sandalias; y que el 19 de julio salió de su casa a las 4:00 a.m. al mercado con su hija, a las 6:00 a.m. fue al inmueble donde trabajaba el agraviado, pero estaba cerrado; regresó a las 9:00 a.m. y ya estaba el tumulto de gente, enterándose de la muerte del agraviado. Finalmente, señaló que se quedó conversando con las personas, se le acerco la policía y fue detenida.

A nivel judicial5, agregó que los restos de sangre hallados en su sandalia eran de gallina porque camina en el mercado y la de su cuerpo procedía del flujo de su menstruación. También expresó que no lo dijo porque estaba muy nerviosa ya que la culpaban de la muerte del agraviado. Posteriormente, en el plenario6, reiteró lo relatado.

8.2. Por su parte, la testigo Mercy Ramírez Sánchez, a nivel preliminar7, con presencia del fiscal, dijo que de enero a julio (2011) mantuvo una relación sentimental con el agraviado; que Maruja Vásquez Shuña es su tía y el 18 de julio de 2011 a las 14:00 llegó al inmueble donde trabajaba el agraviado y lo encontró con ella; salieron del inmueble; su tía se fue sin despedirse y con el agraviado se dirigieron a un velorio, pero retornaron al no hallar la dirección. Al llegar estaba una persona con quien tenían que cobrar un cheque; el agraviado se fue con este, mientras que la declarante a su domicilio. Añadió que lo llamó por teléfono a las 17:30 y 18:00 horas pero no le contestó. Una semana antes, por propia versión del agraviado, se enteró que tenía una relación con su tía, le contó que a cada rato le pedía dinero.

A nivel judicial8, reiteró su versión e indicó que su tía no es la autora de este hecho dado que no tenía motivo para hacerlo. En el plenario el fiscal se desistió de su concurrencia.

8.3. El Acta de Prueba de Reactivo Químico de Luminol9, del 19 de julio de 2011, con presencia del fiscal, fue realizado por el perito médico legista, describió: i) positivo para manchas de sangre en el cuerpo de la intervenida, en el dorso de ambos pies, en la región interdigital, dorso y palma de ambas manos, región lumbal izquierdo y rasgos puntiformes en ombligo y pliegue mamario bilateral inferior; ii) positivo en las sandalias que llevaba puesta la intervenida; iii) positivo para manchas de sangre en el short y blusas que fueron incautadas en el domicilio de la intervenida; iv) positivo para manchas de sangre en un pedazo de triplay de 1.22 m de largo por 0.83 cm de ancho, hallado y recogido en la escena del crimen, se apreció un mancha al parecer de sangre en forma de sandalia.

8.4. El Informe Pericial de Necropsia Médico Legal N.° 000173-201110,, realizado el 19 de julio de 2011, a las 12:46; describe: tiempo aproximado de muerte de 12 a 16 horas; diagnóstico de muerte del agraviado Toribio Flores Castro: choque hipovolémico, insuficiencia respiratoria, fractura craneal, fractura múltiple de huesos de cara, fractura y laceración múltiple de estructuras cervicales traumatismo múltiple, traumatismo encefalocraneano abierto, trauma facial, trauma cervical.

8.5. El acta de recojo de especie11, elaborada con presencia del fiscal, del 19 de julio de 2011, realizado en el interior de la Oficina de Transporte Fluvial “Don José” (donde ocurrieron los hechos), describe el hallazgo de 01 varilla de platina de 2 cm de espesor, de 1.30 metros de largo; al parecer se evidencia manchas de sangre; 01 plancha de triplay.

8.6. El acta de registro domiciliario e incautación de prendas de vestir12, con presencia del fiscal, realizado en el interior del inmueble ubicado en la calle Cap. Belgrano, manzana A, lote 1 – Punchana, las Malvinas, describe que en la parte posterior (huerta) se halló tendidas las prendas de la intervenida, que portaba el día 18 de julio de 2011, consistente en un short y una blusa.

8.7. El Parte Policial N.° 052-2011-V-DIRTEPOL-IQUITOS-OFICRI- IC13 (Resultado de Inspección Criminalística), realizado el 19 de julio de 2011, en el inmueble donde ocurrieron los hechos; describe la fachada principal, una puerta de fierro, contra una puerta de madera, se comprueba que el marco, estructura y cerradura de ambas puertas no presentan signos de haber sido violentadas. Apreciación: los indicios denotan dinámica de desplazamiento y movimiento por parte del agente productor; los indicios del desorden encontrado en el dormitorio donde se encontraba el cuerpo del occiso denotan actos de violencia en el lugar.

8.8. El testigo Willy Antonio Tupac Cervantes14, ante el juez, relató que la acusada es prima de la madre de sus hijos, reside en su vivienda de hace tres años, que el 18 de julio de 2011, entre las 5:30 y 6:00 p.m. conversó con la citada quien al parecer estaba afiebrada, le dio un paracetamol y se fue a su habitación a descansar con su hijita, saliendo al día siguiente a las 5 a.m.

8.9. La testigo Camila Peña Anahuari15, ante el juez, dijo que la acusada es su prima hermana y que el 18 de julio de 2011, a las 3 p.m. la visitó, se retiró a las 5:30 p.m.

8.10. El Certificado Médico Legal N.° 006591-L-D16, practicado a la acusada Maruja Vásquez Shuña, el 19 de julio de 2011; concluye que no presenta lesiones traumáticas recientes.

8.11. Es necesario señalar que los resultados de los Dictámenes Periciales descritos y adjuntados al Oficio N.° 324-2012-V-DITERPOL-RPL- DIVINCRI-AJ-GB17, se advierte que los oficios de referencia no se encuentran en autos, por ende se desconoce a que muestran corresponden y si dichos resultados guardan relación con la muerte del agraviado.

9. Teniendo en cuenta ello, la parte recurrente aduce que el acta de prueba de reactivo químico de luminol, acredita que la imputada Maruja Vásquez Shuña dio muerte al agraviado. Si bien es cierto que dicha prueba arrojó positivo para manchas de sangre no solo en las partes descritas en el cuerpo de la imputada, sino también en las plantillas de sus sandalias y en sus prendas de vestir (acta de registro domiciliario e incautación de prendas de vestir); no se contrastó ni se determinó que dichas manchas o rastros de sangre pertenecían al agraviado

Lo mismo ocurre con la mancha de sangre en forma de sandalia en el triplay hallado en el lugar de los hechos. No se determinó científicamente que la mancha de sangre correspondía al agraviado y si la huella era de la sandalia de la acusada. A ello se añade que la varilla de platina hallada en el lugar de los hechos (acta de recojo de especie), con el que se atribuye a la acusada haber causado la muerte del agraviado, no fue materia de pericia alguna para determinar que efectivamente fue el instrumento con que se causó su muerte, y si las manchas “al parecer” de sangre que evidenció tal instrumento eran del occiso. Sus reclamos no se amparan.

10. En cuanto al Informe Pericial de Necropsia Médico Legal N.° 000173- 2011, se advierte que describió las lesiones sufridas por el agraviado y determinó las causas que ocasionaron su muerte, así como el tiempo aproximado de su deceso (12 a 16 horas); sin embargo, no prueba que estas fueron ocasionadas por la acusada, tanto más que esta prueba se realizó a las 12:46 horas del 19 de julio de 2011, de lo que se colige que la muerte del agraviado se produjo entre las 20:46 horas del 18 de julio y las 00:46 horas del 19 de julio de 2011, rango de horario en que la acusada señaló haber estado en su vivienda, lo que sería coherente con la declaración del testigo Willy Antonio Túpac Cervantes.

11. De otro lado, contrario a los agravios recursales, de las declaraciones de la acusada Maruja Vásquez Shuña y de la testigo Mercy Ramírez Sánchez no subyace necesariamente desprecio por parte del agraviado hacia la primera de ellas, que según la tesis incriminatoria habría sido el móvil de la conducta. Es más, la propia testigo afirmó que la imputada no tenía motivo para cometer la conducta delictiva imputada.

12. El acta de recojo de especie y acta de registro domiciliario e incautación de prendas de vestir, tampoco abonan para determinar la responsabilidad de la citada Maruja Vásquez Shuña. Si bien establecen los hallazgos descritos, no se determinó que la mancha, al parecer de sangre, en forma de una sandalia en el trozo de triplay, pertenecía a la acusada. Tampoco que los restos o manchas de sangre correspondían al agraviado. Lo mismo ocurre con las prendas de vestir.

13. El Parte Policial N.° 052-2011-V-DIRTEPOL-IQUITOS-OFICRI-IC (Resultado de Inspección Criminalística), si bien acredita que tanto las estructuras y cerraduras de ambas puertas del inmueble donde fue hallado el cadáver del agraviado no fueron violentadas, ello no permite inferir de forma indubitable que la acusada ingresó al inmueble con el consentimiento del agraviado y le dio muerte. Ello porque no obra prueba que determine su presencia en el lugar y hora de los hechos. Por el contrario, existen declaraciones que dan cuenta que en el rango de tiempo que se produjo la muerte del agraviado se encontraba en su domicilio.

A mayor abundamiento, en el citado Parte Policial se indicó que los indicios del desorden encontrado en el dormitorio donde se encontró el cuerpo del occiso denotaron actos de violencia en el lugar. Sin embargo, el Certificado Médico Legal N.° 006591-L-D practicado a la citada imputada el 19 de julio de 2011, concluyó que esta no presentó lesión alguna. En cuanto a que este documento sustentó la relación sentimental entre víctima y victimaria, ello resulta irrelevante ya que la propia acusada desde el inicio lo reconoció y nunca lo negó.

14. Por último, la acusada a lo largo del proceso negó haber ocasionado la muerte del agraviado. Entonces, aun cuando está plenamente acreditada la materialidad del ilícito penal, no se puede afirmar de manera indubitable la responsabilidad penal de la imputada sobre dichos hechos.

15. Importa recordar que el Ministerio Público es el órgano constitucional autónomo que tiene el deber de la carga de la prueba respecto a los hechos que se investigan y, de ser el caso, para acreditar la responsabilidad penal de los procesados. Sin embargo, los elementos de prueba analizados no son suficientes para ordenar la rescisión de la decisión absolutoria. Conforme con lo analizado, dichas pruebas no vinculan de forma fehaciente al recurrente con el evento delictivo atribuido.

16. Ello permite afirmar la presencia de un estado incompatible para arribar a un juicio de incriminación penal para lo cual es necesario demostrar la responsabilidad de la imputada con suficientes pruebas e indubitables que, ponderadas en conjunto, induzcan de manera inequívoca a dicha conclusión. No se ha logrado, pues, enervar el principio de presunción de inocencia que le asiste, el cual tiene relación directa con el principio de in dubio pro reo, que se desenvuelve en la dimensión absoluta de la valoración de la prueba. Por tanto, conforme con el artículo 2.24.e de la Constitución Política del Estado, concordante con el artículo 8.2 de la Convención Americana de los Derechos Humanos, que establecen que una persona no puede ser condenada mientras no exista prueba de su responsabilidad penal, o si obra contra ella prueba incompleta o insuficiente; la sentencia impugnada debe ratificarse.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, declararon: NO HABER NULIDAD en la sentencia del 10 de octubre de 2018 emitida por la Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Loreto, que absolvió a MARUJA VÁSQUEZ SHUÑA, de la acusación fiscal, por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de homicidio calificado en perjuicio de Toribio Flores Castro; con lo demás que contiene; y, los devolvieron.

Intervino el juez supremo Bermejo Rios, por licencia de la jueza suprema Pacheco Huancas.

DESCARGAR RESOLUCIÓN AQUÍ:

Pin It on Pinterest