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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.° 1050-2020
LIMA SUR

SICARIATO-CÓMPLICE PRIMARIO

El contexto en que ha participado el recurrente, claramente refleja que el sí conoció la conducta que iba a realizar su coacusado Turpo Cabrera. Los elementos externos que rodean su conducta así lo determinan, si bien el no tuvo el dominio del hecho, su aporte fue esencial porque justamente para cometer este homicidio por encargo — sicariato— el autor contrató a una persona que tenga el perfil de cómplice en su conducta que iba a desarrollar y esta claramente fue desplegada por el recurrente.

En ese sentido el traslado al sicario, la espera a pocos metros del escenario del crimen, la permanencia en el vehículo con el motor encendido listo para que luego de consumado los hechos puedan huir del crimen y luego colocar un sticker en el agujero por el disparo sin hechos probados. Todo ello está avalado por los testimonios de los efectivos policiales que estuvieron cerca del evento criminal y participaron en la investigación. Ellos observaron como un vehículo conducido por una persona lo esperó al sicario para huir de la escena del crimen y que posteriormente fue identificado por Turpo Cabrera que resulta siendo el impugnante. Se verificó el disparo que fue objeto el vehículo en el intercambio de disparos entre Turpo Cabrera y los policías, quedando claro su participación esencial en los hechos a título de cómplice primario, conforme al artículo 25 del Código Penal.

Lima, cuatro de abril de dos mil veintidós

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el sentenciado RONALD FRANCESCO CALIXTO TAVARA contra la sentencia del 12 de agosto de 2019, emitida por la Sala Penal Transitoria de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur, que lo condenó como cómplice primario del delito contra la vida, el cuerpo y la salud-sicariato, en perjuicio de quien en vida fue Fredy Ramírez Najarro, a 20 años de pena privativa de libertad; inhabilitación por el término de cinco años; y fijó en S/ 100 000,00 (cien mil soles) el monto de la reparación civil solidaria a favor de los herederos legales de la víctima.

De conformidad con lo opinado por el fiscal supremo en lo penal.

Ponencia de la jueza suprema PACHECO HUANCAS.

CONSIDERANDO

IMPUTACIÓN FISCAL

1. Según la acusación fiscal1, el marco fáctico de imputación del presente proceso es el siguiente:

Se atribuye al acusado JELSIN HUANAY HUAMÁN haber instigado a su coacusado JUAN CARLOS TURPO CABRERA para que dé muerte al agraviado Fredy Ramírez Najarro, a cambio del pago de dos mil soles; que efectuada la planificación respectiva, el acusado JELSIN HUANAY HUAMÁN habría entregado como adelanto la suma de mil soles a su coacusado JUAN CARLOS TURPO CABRERA, ofreciendo entregarle los otros mil soles una vez ejecutado el crimen; para tal efecto, este último coordinó con su coprocesado RONALD FRANCESCO CALIXTO TÁVARA, a fin que lo transporte para llegar y salir del lugar de los hechos, con quien previamente acordó el pago de quinientos soles por su servicio de movilidad.

Es así que el día 13 de enero de 2016 a las 08:30 horas aproximadamente, el acusado RONALD FRANCESCO CALIXTO TÁVARA transportó al coacusado JUAN CARLOS TURPO CABRERA, a bordo del vehículo marca Nissan modelo Station Wagon, de color blanco, con placa de rodaje B4X-699, con dirección al taller de mecánica de radiadores del agraviado en el distrito de Lurín, estacionando el vehículo a pocos metros del lugar; seguidamente el acusado JUAN CARLOS TURPO CABRERA, descendió del vehículo encontrando al agraviado en la puerta de su local atendiendo a varias personas, debido a ello es que bajo la supuesta solicitud de que le arregle el radiador de su vehículo que se encontraba estacionado, logró que la víctima se desplace unos metros, alejándose del lugar y de las demás personas que se encontraban en su taller; seguidamente el mencionado acusado, aprovechando que su víctima estaba en completa indefensión, caminando con total confianza al costado del acusado, este se detuvo unos segundos para sacar su arma de fuego que traía en la cintura para luego inferirle dos disparos en la espalda ocasionado que el agraviado cayera sobre el pavimento, seguidamente el acusado TURPO CABRERA efectuó un disparo más al aire con el propósito de disipar a la gente y que nadie lo siga, no obstante en su huida se percató de la presencia de tres efectivos policiales que se encontraban realizando patrullaje preventivo a pie por la zona, quienes al ser alertado por los disparos observaron a un sujeto de sexo masculino que corría provisto de un arma de fuego, enseguida corrieron repeliendo la huida de dicha persona ordenándole que se detuviera, no obstante el acusado hizo caso omiso logrando abordar el vehículo que lo esperaba a unos metros y era conducido por el acusado RONALD FRANCESCO CALIXTO TÁVARA, logrando ambos huir del lugar de los hechos por la av. Lima. Al ser conducido la víctima al Centro de Salud de Villa Alejandro, se confirmó su fallecimiento por presentar una herida circular en región vertebral, herida circular en región glútea y herida alargada en región paraumbilical derecha.

Iniciadas las indagaciones de los hechos, los efectivos policiales procedieron a entrevistar al acusado JELSIN HUANAY HUAMÁN, dado que momentos previos a los hechos este se encontraba en la mecánica, no obstante en el transcurso de la entrevista preliminar aparece vertiendo contradicciones que finalmente lo conllevaron a confesar ser él quien encargó al sicario —acusado— JUAN CARLOS TURPO CABRERA la muerte del agraviado Ramírez Najarro, así como facilitó la captura del acusado TURPO CABRERA por inmediaciones de la Municipalidad de Villa El Salvador, a las 18:00 horas del mismo día; siendo que a través de este último se logró dar con la ubicación por inmediaciones del parque del grupo 17, sector 2 de Villa El Salvador, del acusado RONALD FRANCESCO CALIXTO TÁVARA, quien estaba con sujetos no identificados, quienes al notar la presencia policial huyeron en diferentes direcciones realizando disparos contra el personal policial.

Por lo que se atribuye al acusado JELSIN HUANAY HUAMAN, presunto instigador del ilícito que se le imputa, en razón que motivado por intereses pasionales que mantenía con Argelia Estrada Rivera, conviviente del agraviado Ramírez Najarro, planificó la muerte de este; para dicho fin encargó al acusado JUAN CARLOS TURPO CABRERA —autor— para que sea este quien ejecute la muerte del agraviado a cambio de un beneficio económico; en el mismo sentido este último contactó con RONALD FRANCESCO CALIXTO TÁVARA —cómplice primario— a quien se le imputa haber prestado auxilio dolosamente para que el acusado TURPO CABRERA ejecute la muerte del agraviado, siendo su participación la de transportarlo en su vehículo de placa de rodaje B4X-699, el día de los hechos con dirección al taller de mecánica del agraviado, ubicado en el distrito de Lurín; lo esperó y facilitó su huida una vez materializado su propósito.

FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA IMPUGNADA

2. El Tribunal Superior emitió sentencia condenatoria en contra de CALIXTO TAVARA, sobre la base del razonamiento siguiente:

2.1. Existe en lo medular la versión incriminatoria efectuada por los miembros policiales Walter Teodoro Arias Chumpitaz y Marco Atilio Monterroso Guzmán, quienes realizaban patrullaje por el lugar de los hechos, y observaron, el momento en que —el acusado Turpo Cabrera— luego que disparó en contra el agraviado, huyó del lugar y se generó un intercambio de disparos. Además, describen la forma y circunstancias como este autor material huyó abordando a velocidad el vehículo que lo esperaba y conducía el acusado Ronald Francesco Calixto Távara.

2.2. La versión de los efectivos policiales corrobora la intervención dolosa del acusado Ronald Francesco Calixto Távara y al ir en su búsqueda el recurrente logró fugar produciéndose un enfrentamiento de disparos con los efectivos policiales. Se suma que el acusado Calixto Távara, tapó con una cinta o sticker el agujero producto del impacto de bala que recibió el vehículo que conducía cuando era perseguido. Ello evidencia que el acusado Calixto Távara trató de ocultar su accionar doloso de haber estado conduciendo el vehículo, que se dio a la fuga con el autor material de la muerte del agraviado.

2.3. El acusado Calixto Távara, en el plenario aceptó que esperó al acusado Turpo Cabrera con el motor encendido por espacio de diez minutos, aduciendo que se iba a apagar el vehículo porque fallaba la batería. Sin embargo, las pruebas acreditan su participación esencial en los hechos pues tenía pleno conocimiento que se trataba de un evento delictivo, en la que el coacusado Turpo Cabrera —su supuesto pasajero— había disparado con arma de fuego contra una persona, además al percatarse de la presencia policial optó por fugarse dejando abandonado el vehículo.

EXPRESIÓN DE AGRAVIOS

3. El recurrente, en su recurso de nulidad fundamentado2, censura lo siguiente:

3.1. La Sala Superior valoró como cierto que él tenía conocimiento que Turpo Cabrera cometería un asesinato y que participó en el hecho como cómplice, sin valorar que el procesado Turpo Cabrera, en su declaración policial e instructiva señaló que “el taxista” no sabía nada, lo que quiere decir que él no tenía conocimiento de lo que haría Turpo Cabrera, contra el agraviado Fredy Ramírez Najarro.

3.2. Sobre la declaración de los efectivos policiales Arias Chumpitaz y Monterroso Guzmán reclama que él estaba con el motor encendido y que huyo raudamente del lugar de los hechos, ayudando a la huida de Turpo Cabrera, lo que no ha sido negado. Esto lo reconoció en audiencia pública que estaba con el motor encendido porque Turpo Cabrera le manifestó que regresaría pronto y que huyó raudamente porque sintió que le disparaban. Allí, vio que tres personas vestidos de civil disparan contra Turpo Cabrera, pensando que eran delincuentes y sale raudamente del lugar para salvaguardar su vida, pero en esos instantes se sube rápidamente Turpo Cabrera a quien le es imposible bajar del carro si las tres personas disparaban contra el vehículo.

3.3. Inadecuada valoración de las declaraciones de los efectivos policiales Ulmer Cancino Gómez y Jesús Pachas Montañez. Ellos indican que cuando llegaron a la casa de su padre hubo un enfrentamiento entre la policía y moradores del lugar. Sobre el punto se debe verificar que estos dos efectivos jamás estuvieron en el mismo vehículo donde estaba detenido Turpo Cabrera al asistir a su domicilio, ellos mismos han señalado que no sabían que decía Turpo Cabrera y no sabían a quién iban a detener.

3.4. Se ha desnaturalizado la declaración de Jenny Betsabel Venegas Ávila, propietaria del vehículo que manejaba él, al querer hacer creer que desapareció después de los hechos, cosa que no es cierta, como ella misma lo ha aclarado en el pleno.

CALIFICACIÓN JURÍDICA DEL DELITO

4. Los hechos atribuidos fueron calificados como delito contra la vida, el cuerpo y la salud – sicariato, previsto en el primer párrafo, del artículo 108-C, del Código Penal —incorporado por la Ley N.° 30054—, que prescribe:

Artículo 108-C. El que mata a otro por orden, encargo o acuerdo, con el propósito de obtener para sí o para otro un beneficio económico o de cualquier otra índole, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de veinticinco años y con inhabilitación establecida en el numeral 6 del artículo 36, según corresponda.

FUNDAMENTOS DEL SUPREMO TRIBUNAL

5. El punto de partida para analizar la sentencia recurrida es el principio de impugnación limitada que fija los límites de revisión por este Supremo Tribunal; por el cual se reduce el ámbito de la resolución, únicamente a las cuestiones promovidas en el recurso aludido y las que configuran, en estricto, la denominada competencia recursal del órgano de alzada.

6. El recurrente centra su crítica a la sentencia condenatoria en una indebida valoración de la prueba, protestando inocencia en los hechos que se le atribuye. En tal escenario, esta Suprema Sala verificará si las premisas afirmadas en la sentencia tienen correspondencia con la prueba legítimamente incorporada en plenario o por el contrario tiene amparo el reclamo del recurrente.

7. El título de imputación del representante del Ministerio Público contra el acusado Calixto Távara es su participación como cómplice primario, al haber prestado apoyo dolosamente para que el acusado Turpo Cabrera —sicario— ejecute la muerte del agraviado Ramírez Najarro por encargo o a cambio de un beneficio económico el día 13 de enero de 2016 a las 08:30 horas aproximadamente, siendo su participación la de conducir y trasladarlo en su vehículo de placa de rodaje B4X-699, el día de los hechos con dirección al taller de mecánica del agraviado, ubicado en el distrito de Lurín. Allí lo esperó con el motor prendido y facilitó su huida una vez materializado el hecho de sangre por el sicario.

8. En el motivo de censura de la presente ejecutoria, el recurrente no cuestionó la comisión del delito de sicariato, sino su participación como cómplice primario en la comisión de dicho ilícito. Sobre la complicidad, la jurisprudencia de esta Alta Corte señala (Casación N.° 367-2011/Lambayeque) “como la cooperación a la realización de un hecho punible cometido, dolosamente, por otro, o, de manera más sencilla, como prestar ayuda un hecho doloso de otro. El cómplice carece de dominio del hecho, que solo es ejercido por el autor del delito” (F. 3.10). (Casación N.° 367-2011/Lambayeque) “Serán susceptibles de ser considerados actos de complicidad primaria aquellos actos que sean esenciales para que el autor pueda cometer el delito […]” (F. 3.10)

Puede claramente advertirse que el cómplice primario no tiene el dominio del hecho pero su aporte es esencial para que el hecho principal sea desplegado por otro que es autor.

9. Desde esta óptica, cabe responder los reclamos planteados por el recurrente. El acusado recurrente resaltó en el numeral 3.1 que su coimputado Turpo Cabrera a nivel policial e instrucción relató que él no tenía conocimiento de lo que haría. Puntualmente el procesado Juan Carlos Turpo Cabrera, a nivel preliminar3, en presencia del fiscal, narró que conocía a Jelsin Huanay Huamán, le pidió que matara a una persona y le pagaría la suma de S/2000,00. Es así que alquiló un arma de fuego y le ofreció a “Ronald”, el hoy recurrente, que maneja un Station Wagon alquilado para taxi, por la suma de S/500,00 para que lo movilice “para matar a un pata”, quien aceptó, relato que varió a nivel de instrucción4 y al señalar que el taxista no sabía nada.

10. Justamente, la información preliminar que proporcionó el citado acusado Turpo Cabrera dio origen al operativo que concluyó con la ubicación del vehículo que participó en el evento delictivo, así como la identificación del acusado Calixto Távara quien fugó en medio de un intercambio de disparos, como así consta y se describe en el Acta de Intervención S/N-2016-DIRINCRI5; que tiene la calidad de prueba preconstituida por la urgencia e irrepetibilidad de lo que se registró o constató lo que ha sido legitimado en acto oral con el testimonio de los efectivos policiales Jesús Pachas Montañez y Ulmer Cancino Gómez en sesión de fecha 27 de mayo y 24 de junio de 2019, respectivamente. De tal modo que el cambio de versión del coacusado Turpo Cabrera no tiene respaldo. Su información que suministró generó un primer resultado positivo, por el citado policía Pachas Montañez quien verificó, y así lo afirmó en su declaración que el vehículo de placa B4X-699, abandonado por Calixto Távara presento un impacto de bala que había sido cubierto con un sticker, lo que tiene correspondencia con el relato de los policías que en el enfrentamiento que tuvieron luego de los hechos y al tratar de huir la policía disparó al vehículo en la puerta derecha, generando dicho agujero.

11. Ello encuentra respaldo en el propio relato del acusado recurrente y de los efectivos policiales Walter Teodoro Arias Chumpitaz, a nivel preliminar6, en presencia del fiscal, narró que el día de los hechos se encontraba en un restaurante con los efectivos policiales Marco Monterroso Guzmán y Juan García Delgadillo, al escuchar el sonido seco y leve de disparos, observó un hombre herido en la pista a un aproximado de veinte metros de distancia del restaurante; asimismo, observó la presencia de un sujeto que portaba un arma de fuego en la mano, que al advertir la presencia policial empezó a disparar, por lo que, también respondieron con disparos, logrando el sujeto huir en un auto Station Wagon blanco que lo esperaba con el motor encendido; ante tal hecho decidieron auxiliar al herido llevándolo a una posta cercana donde certificaron su deceso. A nivel judicial7, y en el plenario reitero su versión.

Por su parte el efectivo policial Marco Atilio Monterroso Guzmán, tanto a nivel preliminar8, en presencia del fiscal, en su testimonial9, reiteró lo señalado por Walter Teodoro Arias Chumpitaz. Es decir ambos testimonios narran los hechos que observaron y el comportamiento que desplegó el recurrente luego del hecho de sangre en agravio del occiso y que luego fue identificado por Turpo Cabrera.

Veamos, lo que sucedió el día 13 de enero a las 08:30 horas aproximadamente. Es un hecho probado que el acusado Calixto Távara fue la persona que ese día conducía el vehículo Station Wagon, de color blanco, con placa de rodaje B4X-699 y trasladó a su coacusado contumaz Turpo Cabrera al taller de mecánica de radiadores del hoy occiso Ramírez Najarro, estacionando su vehículo a pocos metros del lugar donde se le quitó la vida al occiso nombrado, con un arma de fuego conforme al Informe Pericial de Necropsia N.° 000157-2016 de páginas 226/239, cuya conclusión es: hemoperitoneo-hemorragia retroperitoneal. Laceración de aorta abdominal. Heridas por proyectil de arma de fuego en abdomen. Agente causante: proyectil de arma de fuego.

12. Como ha señalado el propio recurrente, reconoce haber estado esperando al acusado Turpo Cabrera con el motor encendido del vehículo, acto que justificó, aludiendo que su coacusado le indicó que regresaba pronto. En esta línea su participación a título de cómplice primario en los hechos cobra relevancia, si el dominio del hecho estuvo en manos del otro sujeto, el contexto de su presencia en el momento de la ejecución desplazando a Turpo Cabrera al lugar donde se cometió el crimen por encargo en agravio de Ramírez Najarro, ha sido revelado por los efectivos policiales Arias Chumpitaz y Monterrosco Guzmán quienes han relatado como estaban a pocos metros donde observaron al agraviado en el piso luego que escucharon los disparos, el sujeto que se retiraba con arma en mano, luego de disparar contra los efectivos policiales quienes respondieron también con disparos, Turpo Cabrera subió al vehículo que conducía el recurrente y fugó velozmente. Turpo Cabrera en su inicial declaración señaló que por tal aporte en la comisión de los hechos le ofreció pagar S/500,00, monto que no tiene correspondencia con el costo de una carrera de taxi en el mercado del tráfico ordinario del taxi y que en el contexto analizado solo refleja el aporte esencial que tuvo el recurrente en el delito de sicariato.

Cabe resaltar que fue Turpo Cabrera el que permitió su identificación al igual que se ubicó el vehículo y ello se corrobora con el Acta de Hallazgo y Registro Vehicular de página 49 donde se verifica la información brindada por los efectivos policiales Walter Teodoro Arias Chumpitaz y Marco Atilio Monterrosco Guzmán en sus testimonios. Ellos señalaron que dispararon contra el vehículo y en efecto eso se constató en la puerta derecha del vehículo, donde el recurrente había procedido a tapar el agujero con un sticker. Se suma a ello que los efectivos policiales Jesús Pachas Monteza y Ulmer Cancino Gómez en plenario relataron que al ir al domicilio del recurrente este se encontraba en el frontis pero al ver su presencia fugó del lugar, habiendo intercambio de disparos.

Por su parte el efectivo policial Jesús Pachas Montañez, en el pleno10, narró que participó de los actos de investigación policial respecto al hecho de muerte del agraviado, en la entrevista que realizó al acusado Jelsin Huanay, este proporcionó información para la captura del presunto sicario, para lo cual citó al coacusado Juan Carlos Turpo Cabrera, quien al ser intervenido indicó que podía ubicar al chofer que lo había movilizado para cometer el delito, en ese momento los condujo hacia un parque, al llegar fueron recibidos con disparos; encontraron en ese lugar al vehículo que había participado en el hecho, verificando que tenía un impacto de bala que había sido tapado con un sticker, el conductor del vehículo–que resulta ser el acusado Calixto Tavara– se dio a la fuga.

De modo que el cuestionamiento del recurrente en el motivo 3.3 carece de sustento, pues los citados efectivos policiales, como integrantes de la investigación de la muerte del agraviado Ramírez Najarro, tomaron conocimiento de la identidad del conductor del vehículo por parte del propio sicario, quien proporcionó no solo su identificación sino también su domicilio, lo que permitió la ubicación del vehículo y del acusado Calixto Távara, quien logró fugar mediando intercambio de disparos, hecho que ha sido reconocido por el recurrente sin dar una explicación razonable de su conducta.

El contexto en que ha participado el recurrente, claramente refleja que el sí conoció la conducta que iba a realizar su coacusado Turpo Cabrera. Los elementos externos que rodean su conducta así lo determinan, si bien el no tuvo el dominio del hecho, su aporte fue esencial porque justamente para cometer este homicidio por encargo —sicariato— el autor contrató a una persona que tenga el perfil de cómplice en su conducta que iba a desarrollar y está claramente fue desplegada por el recurrente.

En ese sentido, el traslado al sicario, la espera a pocos metros del escenario del crimen, la permanencia en el vehículo con el motor encendido listo para que luego de consumado los hechos puedan huir del crimen y luego, colocar un sticker en el agujero generado por el disparo son hechos probados. Todo ello está avalado por los testimonios de los efectivos policiales que estuvieron cerca del evento criminal y los que participaron en la investigación, observaron como un vehículo conducido por una persona lo esperó al sicario para huir de la escena del crimen y que posteriormente fue identificado por Turpo Cabrera que resulta siendo el impugnante. Se verificó el disparo que fue objeto el vehículo en el intercambio de disparos entre Turpo Cabrera y los policías, quedando claro su participación esencial en los hechos a título de cómplice primario, conforme al artículo 25 del Código Penal.

13. Por último, en el apartado 3.4, el recurrente cuestionó la desnaturalización de la declaración de Jenny Betsabel Venegas Ávila, propietaria del vehículo que manejaba el recurrente el día de los hechos, al respecto, en el pleno11, ratificó su versión brindada a nivel judicial12, señaló que en su condición de propietaria del vehículo de placa de rodaje B4X-699, lo alquiló a su prima Olivia Ávila Carrascal, quien a su vez se lo dio al acusado Calixto Távara, por ser su yerno, para que lo trabajara en el servicio de taxi; luego de sucedido los hechos su vehículo fue llevado por la policía y Calixto Távara optó por desaparecer, perdiendo toda comunicación con este. Versión que guarda relación con lo declarado por el propio Calixto Távara en el pleno13, cuando dice que luego de los hechos se fue de su casa, se escondió y no dio cara a la propietaria del vehículo. De lo que se colige que la Sala Superior no alteró o modificó la versión brindada por la testigo, además dicha versión en nada enerva la responsabilidad penal del citado acusado.

14. En conclusión, los reclamos del recurrente no tienen amparo, los elementos de prueba analizados avalan la decisión asumida por el Tribunal de Mérito. En este caso se ha derrotado el principio de presunción de inocencia, previsto en el artículo 2, inciso 24, literal e, de la Constitución Política del Perú, que asiste al recurrente. No subyace una versión alternativa a los hechos, por lo que la condena por sicariato debe ser ratificada.

15. De otro lado, en el fundamento sexto de la recurrida, la Sala de Instancia señaló que del Sistema Integrado de Justicia – SIJ, el citado acusado registra una sentencia anterior impuesta en el Expediente N.° 112-2014 seguida ante la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Superior de Lima Sur, que le impuso cinco años de pena privativa de libertad, pendiente aún de inscripción, fundamento que no tiene cabida cuando se está frente a una sentencia condenatoria con pena efectiva y se trata de un acusado que tiene comparecencia restringida conforme aparece de página 732. Y si bien está interno, es por otro proceso conforme aparece de página 1039. De tal forma que es obligación de la Sala garantizar la eficacia de las sentencias y de no contar con el dato a que se hace referencia debe aplicarse el cómputo de la pena que se está imponiendo en el caso concreto, precisando de ser el caso que la misma deberá computarse luego que se cumpla la primera sentencia si es anterior a la que se está emitiendo y no dejar la sentencia de una pena efectiva en el limbo sin saber cuándo inició y cuando culmina.

Conforme se advierte, la citada pena impuesta no tiene inicio ni final para su cumplimiento; sin embargo, del fundamento sexto de la sentencia se señaló que por sentencia de la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Superior de Lima Sur, se le impuso cinco años de pena privativa de libertad, pendiente aún de inscripción, en tal sentido se advierte que dicha condena es anterior a la presente sentencia, fundamentos por los cuales la presente condena debe adicionarse a la pena de 5 años de pena privativa de libertad en el Expediente N.° 112-2014.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, declararon:

I. NO HABER NULIDAD en la sentencia del 12 de agosto de 2019, emitida por la Sala Penal Transitoria de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur, que condenó RONALD FRANCESCO CALIXTO TÁVARA como cómplice primario del delito contra la vida, el cuerpo y la salud-sicariato, en perjuicio de Freddy Ramírez Najarro, a 20 años de pena privativa de libertad; inhabilitación por el término de cinco años; y fijó en S/ 100 000,00 (cien mil soles) el monto de la reparación civil solidaria a favor de los herederos legales de la víctima; pena que se adiciona a la sanción impuesta de 5 años de pena privativa de libertad en el Expediente N.° 112-2014.

II. DISPUSIERON oficiar al Instituto Nacional Penitenciario, adjuntado copia de la presente ejecutoria.


1 Cfr. página 921 y ss.
2 Cfr. página 1356 y ss.
3 Cfr. página 21 y ss.
4 Cfr. página 322 y ss.
5 Cfr. página 3 y ss.
6 Cfr. página 34 y ss.
7 Cfr. página 258 y ss.
8 Cfr. página 31 y ss.
9 Cfr. página 255 y ss.
10 Cfr. página 1113 y ss.
11 Cfr. página 1231 y ss.
12 Cfr. página 260 y ss.
13 Cfr. página 1046 y ss.

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