ROBO : ABSOLUCIÓN – La sola versión incriminatoria del presunto agraviado precedida de un reconocimiento inducido y sin corroboración externa, resulta insuficiente para establecer condena contra el imputado.
13 mayo, 2022

VIOLACIÓN SEXUAL : La retractación de la víctima genera dudas sobre la comisión de los delitos imputados.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.° 304-2021
LIMA

Duda razonable

Las circunstancias en las que se habrían suscitado los hechos y el acto de retractación de las víctimas, genera duda razonable sobre la comisión de los delitos imputados. Por consiguiente, corresponde absolver de los cargos al acusado.

Lima, once de mayo de dos mil veintidós

VISTOS: los recursos de nulidad interpuestos por el representante del Ministerio Público y la defensa de Ricardo Huarac Quispe contra la sentencia del 29 de noviembre de 2019 emitida por la Cuarta Sala Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima1. El Ministerio Público impugna la sentencia en el extremo que
absolvió al mencionado imputado en su condición de presunto autor del delito de actos contra el pudor en agravio del menor identificado con clave 27-03. Por su parte, el acusado RICARDO HUARAC QUISPE impugna la sentencia en el extremo que por mayoría lo condenó como autor de los delitos de violación sexual y actos contra el pudor en agravio de la menor identificada con clave 27-02.

Intervino como ponente el juez supremo Prado Saldarriaga.

FUNDAMENTOS

I. MARCO LEGAL DE PRONUNCIAMIENTO

Primero. El recurso de nulidad está regulado en el artículo 292 del Código de Procedimientos Penales (en adelante, C de PP) y constituye el medio de impugnación de mayor jerarquía entre los recursos ordinarios del ordenamiento procesal peruano2. Está sometido a motivos específicos y no tiene (salvo las excepciones de los artículos 330 y 331), efectos suspensivos de conformidad con el artículo 293 del mismo texto procesal. El ámbito de análisis de este tipo de recurso permite la revisión total o parcial de la causa sometida a conocimiento de la Corte Suprema, tal y como lo regula el contenido del artículo 298 del C de PP.

II. IMPUTACIÓN FÁCTICA

Segundo. Según la acusación fiscal el acusado Ricardo Huarac Quispe aprovechó la relación de convivencia que tenía con Elizabeth María Casachagua Salcedo para realizar actos contrarios al pudor en agravio del menor identificado con clave 27-03. Asimismo, habría cometido igual delito y adicionalmente el de violación sexual en agravio de la menor identificada con clave 27-02.

En ambos casos aprovechó que todos dormían en una sola habitación en dos camas que estaban unidas. Comenzó a realizarle tocamientos a la menor clave 27-02 en septiembre de 2009. También abusó sexualmente de ella vía vaginal habiéndose percatado de ello cuando despertó un día. Esto sucedió en distintas ocasiones mientras dormía. La agraviada no informó a sus padres por temor a represalias porque el acusado agredía físicamente a su madre.

En el caso del agraviado identificado con clave 27-03, dicho acusado le habría realizado tocamientos indebidos hasta en dos ocasiones en octubre de 2010, pero dicho menor se habría defendido pateándole la mano.

III. FUNDAMENTOS DE LOS RECURSOS DE NULIDAD

Tercero. El representante del Ministerio Público impugnó la absolución por delito de actos contra el pudor con los siguientes agravios:

3.1. El menor agraviado con clave 27-03, tenía 12 años de edad cuando sucedieron los hechos en octubre del 2010.

Esto está acreditado con su acta de nacimiento que precisa que nació el 5 de noviembre de 1997.

3.2. La declaración del menor cumple con los requisitos del Acuerdo Plenario N.º 2-2005/CJ-116. A nivel preliminar el menor señaló que cuando dormía en una cama con sus hermanos sintió que alguien le tocaba las piernas por encima del short y respondió pateándolo. Era el acusado quien se volteó y se quedó dormido. Esta situación se volvió a repetir la semana siguiente.

3.3. Un elemento periférico que corrobora lo expresado por el menor es la declaración de su madre quien debido a lo sucedido se separó del acusado.

Además, se cuenta con el protocolo de pericia psicológica donde se concluyó que el menor presenta un trastorno de las emociones compatible con actos contra su normal desarrollo psicosexual. El perito Boris Raúl Quincho Yaya fue a juicio y señaló que no había evidencias de que haya sido influenciado.

3.4. Si bien el menor acudió al juicio oral después de 9 años y dio una versión distinta esta nueva versión no tendría coherencia interna, exhaustividad, ni corroboración. Además, no ha dado una versión creíble sobre su nueva narrativa. Solo dijo que lo había inventado. Este cambio de versión pudo darse porque el acusado es padre de dos de los hermanos de la víctima.

Cuarto. La defensa de Ricardo Huarac Quispe impugnó la condena por delito de violación sexual y actos contra el pudor. Solicitó la absolución por duda razonable por lo siguiente:

4.1. No se aceptó la retractación de los agraviados pese a que ambos acudieron al juicio oral y aseguraron que su primera versión obedeció al resentimiento que le tenían al acusado porque los había alejado de su madre.

4.2. Se ha condenado con una declaración inconsistente y débil. Si bien el certificado médico legal concluyó que la menor presentaba himen con desgarro antiguo es porque mantuvo relaciones sexuales con otra persona.

4.3. El relato incriminatorio de la menor es débil porque no es creíble que haya sido víctima dentro del mismo ambiente en el que todos dormían y en una cama contigua a la que ocupaba su madre. Además, la menor dormía en una cama con su otro hermano.

4.4. La menor señaló que cuando despertó sintió dolor en sus partes íntimas y por eso cree que el acusado abusó de ella. Es decir que no está segura.

IV. OPINIÓN DE LA FISCAL SUPREMA EN LO PENAL

Quinto. La fiscal suprema opinó que se declare no haber nulidad en la absolución por delito de actos contra el pudor en agravio del menor clave 27-03. Asimismo, haber nulidad en la condena por los delitos de violación sexual y actos contra el pudor en agravio de la menor clave 27-02 y se absuelva al procesado3. Al respecto, argumentó lo siguiente:

5.1. Los presuntos tocamientos en agravio del menor clave 27-03, habrían recaído en la pierna y no en sus partes íntimas. No se llegó a establecer que el acusado haya tenido intencionalidad de vulnerar algún aspecto de su sexualidad. Se trató de un roce accidental al pretender tocar a su hermana. Además, el menor acudió al juicio oral y se retractó, por lo que su declaración no tiene corroboración ni persistencia en la incriminación.

5.2. La víctima con clave 27-02 declaró en cámara Gesell que había sido víctima de abuso sexual vaginal y tocamientos indebidos por parte del procesado en varias oportunidades. Sin embargo, en el plenario, al igual que su hermano identificado con clave de reserva de identidad 27-03, retractó su imputación inicial y al ser preguntada por la denuncia que había formulado respondió que se había equivocado y que lo hizo porque su mamá estaba mucho tiempo con el acusado y no con ella. Sintió que el acusado le había quitado a su mamá. Adicionalmente, la declaración incriminatoria de la menor no es verosímil porque no ha dado detalles de los supuestos abusos sexuales y manifestó que estos se habrían suscitado cuando dormía en la cama que compartía con su hermano y que era contigua a la de su mamá.

V. ANÁLISIS DEL RECURSO DE NULIDAD DEL REPRESENTANTE DEL MINISTERIO PÚBLICO

Sexto. La Fiscalía Superior impugnó la sentencia en el extremo que absolvió al imputado de la acusación por presunto delito de actos contra el pudor en perjuicio del menor identificado con clave 27-03. Sostiene en su impugnación que la declaración que proporcionó a nivel preliminar cuenta con corroboración como el hecho de que la mamá decidió terminar la relación cuando se enteró de lo sucedido y porque el psicólogo que examinó al menor señaló en juicio oral que el relato del presunto agraviado no contiene información exagerada.

Séptimo. La fiscal suprema en lo penal es de una opinión distinta. No aprueba el recurso impugnatorio porque el menor agraviado acudió al juzgamiento y retractó su versión inicial. También porque si bien el acusado pudo haber tocado al menor, lo hizo en sus piernas y no habría sido con intención libidinosa.

Octavo. Ahora bien, el Ministerio Público es el titular de la acción penal y por ende el único que persigue el delito. No obstante, como garante de la legalidad y de la tutela jurisdiccional efectiva, este Supremo Tribunal procede a efectuar un control de los argumentos plasmados en el dictamen de la fiscalía suprema.

Noveno. Al respecto, es de considerar que el menor identificado con clave 27-03 declaró a nivel preliminar en presencia de un fiscal4 y señaló que en el mes de octubre de 2010, cuando vivía con su mamá y el acusado, durante la noche, entre la medianoche y la 1:00 de la mañana, sintió que alguien le tocó las piernas y por encima del short ante lo cual reaccionó pateando y se durmió. Que esto se repitió al mes siguiente.

Décimo. Examinando el relato resulta que no es del todo clara la sindicación del menor. Por el contrario, se tiene el hecho de que ya siendo mayor de edad haya acudido al juicio oral5 y se haya retractado señalando textualmente lo siguiente:

La verdad no me siento muy a gusto respondiendo estas preguntas porque en verdad vengo a rectificar. En ese entonces dije cosas cuyas consecuencias no medí. Tocarlas me afecta. No puedo seguir con mi vida tranquilo con esa carga. De vivir con el miedo de no saber cómo remediarlo. Hoy vine y que me cuestionen me da miedo. Me siento mal cuando me preguntan. No sé si seguir mintiendo, decir lo mismo no me parece.

Cuando le preguntaron el motivo por el cual sindicó al acusado respondió lo siguiente: “A raíz de que él apareció (el acusado), de lo poco que venía a vernos (su papá biológico) ya no se aparecía. Toda la atención estaba centrada en los bebes (hijos del acusado y su mamá). Teníamos odio, rencor y celos”.

Decimoprimero. El nuevo relato del agraviado es coherente y claro. Además, no es un simple acto de retractación ya que explicó el motivo que la llevó a sindicar al acusado, el cual encuentra correlato fáctico debido a que sus padres biológicos estaban separados.

Decimosegundo. Es cierto que el perito Boris Raúl Quincho Yaya concurrió al juicio oral6 y ratificó la Pericia Psicológica N.° 075754-2011-PSC. También lo es que señaló que no advirtió que el relato del menor haya sido manipulado o exagerado. Sin embargo, es de estimar que la prueba medular lo constituye el relato de la presunta víctima, por lo que la mencionada pericia (de naturaleza orientativa), no reviste la contundencia necesaria para refrendar la versión primigenia.

Decimotercero. Es por lo anterior que corresponde proceder en este extremo de conformidad con lo opinado por la fiscal suprema en lo penal y estimar una duda razonable que valida la absolución emitida por la Sala Superior.

VI. ANÁLISIS DEL RECURSO DE NULIDAD DEL CONDENADO RICARDO HUARAC QUISPE

Decimocuarto. En el presente caso también la Fiscalía Suprema propone el cese del ejercicio de la acción penal. Por ello, como en el caso anterior, corresponde efectuar un análisis de sus fundamentos contrastándolos con las pruebas actuadas durante el proceso.

Decimoquinto. La menor declaró en una entrevista única en cámara Gesell7 que había sido víctima de tocamientos y violación sexual por parte del acusado cuando durante las noches que dormían en la habitación que compartían con sus hermanos (donde había dos camas que eran ocupadas por sus tres hermanos y su mamá).

Esta declaración no ha sido ratificada por la víctima. Por el contrario, cuando acudió al juicio oral8, la agraviada ya mayor de edad se retractó.

Decimosexto. Ahora bien, al analizar la forma y circunstancias en que se habrían suscitado los hechos (en los términos de la acusación), para este Supremo Tribunal también emerge duda razonable sobre la comisión de los delitos imputados. Sobre todo porque la menor señaló que fue víctima de abuso dentro del mismo ambiente que era ocupado por su madre y sus demás hermanos. Al respecto, resulta razonable asumir que de haber ocurrido las agresiones sexuales que inicialmente narró la menor, inevitablemente hubieran sido advertidos por su madre o alguno de sus hermanos. Es también pertinente destacar que declaró en juicio oral su hermano identificado con clave 27-039, y dijo que todo lo declarado inicialmente lo habían inventado junto con su hermana. También en juicio oral la señora Elizabeth María Casachagua Salcedo, mamá de los menores10, declaró que cuando sus hijos la visitaban no los dejaba solos.

Decimoséptimo. Es cierto que la menor presenta signos de desfloración antigua conforme lo indica el Certificado Médico Legal N.º 071385-CLS11. Sin embargo, los actos sexuales se habrían producido mucho tiempo antes (la acusación solo precisa como fecha de inicio de actos contra el pudor en septiembre de 2009, pero no indica una fecha aproximada de la violación sexual). En torno a ello es de considerar que el reconocimiento médico legal fue el 16 de noviembre de 2011 (después de más de un año de los presuntos abusos). Además, la menor acudió a juicio y declaró que sí mantuvo relaciones sexuales pero con otra persona.

Decimoctavo. Lo antes señalado impide, pues, adquirir certeza de que el acusado haya abusado sexualmente de la menor agraviada. Por el contrario, las circunstancias antes mencionadas generan duda razonable sobre la comisión del delito por parte del acusado. Sobre todo a partir de la retractación de la menor en el juicio oral.

DECISIÓN

Por estos fundamentos y de conformidad con lo opinado por la representante del Ministerio Público, los jueces y las juezas de la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia, declararon:

I. NO HABER NULIDAD en la sentencia del 29 de noviembre de 2019 emitida por la Cuarta Sala Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima. En el extremo que absolvió a RICARDO HUARAC QUISPE en su condición de presunto autor del delito de actos contra el pudor en agravio del menor identificado con clave 27-03.

II. HABER NULIDAD en la sentencia del 29 de noviembre de 2019 emitida por la Cuarta Sala Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima. En el extremo que por mayoría condenó a RICARDO HUARAC QUISPE como autor de los delitos de violación sexual y actos contra el pudor en agravio de la menor identificada con clave 27-02, y REFORMANDO lo absolvieron de la acusación fiscal.

III. MANDARON que se levanten las órdenes de captura impartidas en contra de RICARDO HUARAC QUISPE.

IV. ORDENARON se remitan los autos al tribunal de origen para los fines de ley.


1 Folio 471
2 Cfr. MIXAN MASS, Florencio, en SAN MARTÍN CASTRO, César Eugenio. Derecho procesal penal. Lima: Grijley, 2014, página 892.
3 Folio 74 del cuadernillo formado a esta instancia.
4 Folio 29
5 Folio 392
6 Folio 376
7 Folio 37
8 Folio 405
9 Folio 392
10 Folio 395
11 Folio 48

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