revisión de sentencia : La agravante del concurso de tres o mas personas en el delito del artículo 296° del CP (Promoción o favorecimiento al Tráfico Ilícito de Drogas y otros).
18 mayo, 2022
PRESUNCIÓN DE INOCENCIA – Inexistencia de elementos de juicio incriminatorios respecto del delito de robo, marcaje y falsificación de marcas.
20 mayo, 2022

LESIONES : Desvinculación ilegal incorrecta, testigo de oídas y acreditación de la preexistencia del bien sustraído

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.° 848-2021
LIMA SUR

NULIDAD DE LA SENTENCIA

La decisión de desvincular el delito de robo agravado con subsecuente lesiones al de lesiones leves con objeto contundente, no cumple con la estructura de la justificación interna y externa de las premisas afirmadas. En primer lugar, hay una argumentación por incongruencia omisiva respecto a la jurisprudencia de la Corte Suprema y Tribunal Constitucional referida a la acreditación de la preexistencia del bien mediante prueba personal. Se construyó un razonamiento incorrecto respecto al relato de la testigo Soledad Campos Espino injustificadamente, al igual que sucedió con la declaración del agraviado, estos dos últimos han mantenido una versión uniforme respecto de cómo sucedieron los hechos (agresión al agraviado y despojo de sus pertenencias). Y, si bien, en algunas actas de reconocimiento omitieron precisar que los acusados despojaron de sus pertenencias a la víctima, tal hecho si fue afirmado en sus declaraciones durante todo el proceso.

Lima, trece de mayo de dos mil veintidós

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el representante del MINISTERIO PÚBLICO contra la sentencia del 8 de diciembre de 2020, emitida por la Sala Penal Permanente de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur, que ABSOLVIÓ a Luis Miguel Condori Flores de la acusación fiscal como autor del delito de lesiones leves con objeto contundente duro, en agravio de Fidel Campos Espino y CONDENÓ a Mario Alberto Condori Flores, como autor del delito de lesiones leves con objeto contundente duro en agravio de Fidel Campos Espino, a cuatro años de pena privativa de la libertad efectiva, fijaron la reparación civil en S/15 000,00 (quince mil soles) e inhabilitación por el plazo de cuatro años conforme al numeral 11 del artículo 36 del Código Penal, con lo demás que contiene.

Intervino como ponente la jueza suprema PACHECO HUANCAS.

CONSIDERANDO

I. IMPUTACIÓN FISCAL

1. Según la acusación fiscal1, el 29 de agosto de 2018 a las 22:00 horas aproximadamente, el agraviado Fidel Campos Espino fue víctima de robo agravado seguido de lesiones en inmediaciones del Sector Miguel Grau, Pamplona Alta, del distrito de San Juan de Miraflores, provincia y departamento de Lima, a donde había acudido conjuntamente con su empleador (jefe) William Acuache Robles a repartir material de ferretería a bordo del vehículo camión de la empresa Ferretera “SEÑOR DE LUREN”, y seguidamente este le dice que se ausentará unos momentos del lugar y solicita (al agraviado) cuidar el vehículo (camión) y al observar que aquel no regresaba, el agraviado decide concurrir al domicilio de su abuela, que queda a dos cuadras del lugar para cambiarse de ropa.

Al salir de dicho domicilio, en el frontis de la Mz. W-3, Lotes 20, 21 y 22 del Sector Miguel Grau, Pamplona Alta del distrito de San Juan de Miraflores es interceptado por dos sujetos, conocidos como “MARIO” (Mario Alberto Condori Flores) y “CHATÍN” (Luis Miguel Condori Flores), quienes descendieron de un vehículo mototaxi color rojo e inmediatamente el primero lo atacó con una bate de béisbol, propinándole tres golpes en la cabeza, mientras que el segundo lo apuñaló con un arma blanca (cuchillo) por la espalda y se apoderaron de su teléfono celular marca J7 Samsung, billetera el cual contenía la suma de S/ 500,00 (quinientos soles) y ropa de trabajo, siendo auxiliado por la hermana y tío del agraviado, identificados como Soledad Campos Espino y Luis Alberto Espino Reynoso, respectivamente, quienes lo evacuaron inmediatamente al Hospital María Auxiliadora, donde se le diagnosticó “trauma abdominal abierto, lesiones por objeto contuso”.

Según el Certificado Médico Legal N.° 003888-0 del Instituto de Medicina Legal (página 91) de fecha 6 setiembre de 2018 presentó: tumefacción leve en cuero cabelludo de región parietal anterior derecha, herida contusa suturada de 9CM en cuero cabelludo de región parietal posterior derecha. Herida contusa suturada de 4CM en tercio inferior de región costal izquierda tumefacción moderada más excoriaciones costrosas de fricción de 1CM en dorso de mano derecha. Excoriaciones costrosas de fricción de ICM en dorso de mano izquierda. CONCLUYE: ocasionado por agente contundente duro, atención facultativa 04 días e incapacidad médico legal 12 días.

Asimismo, por información confidencial de vecinos de la zona del Sector Miguel Grau, Pamplona Alta del distrito de San Juan de Miraflores, quienes se mostraron renuentes a identificarse por razones de represarías, se tuvo conocimiento que los sujetos conocidos como “MARIO” y “CHATIN” son hermanos y sus identidades corresponderían a Mario Alberto Condori Flores y Luis Miguel Condori Flores (véase el Parte N.° 254-2018DIRINCRl-PNP- DlVlNHOM-DEPlNLES-E2).

II. FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA IMPUGNADA

2. El Tribunal Superior en la sentencia recurrida, se desvinculó del delito de robo agravado con subsecuentes lesiones y recalificó los hechos como delito de lesiones leves con objeto contundente duro, para resolver la absolución de Luis Miguel Condori Flores y la condena de Mario Alberto Condori Flores. Sostuvo los argumentos siguientes:

Sobre la desvinculación procesal y condena a Mario Alberto Condori Flores:

2.1. No es de recibo admitir prueba personal para acreditar la preexistencia de los bienes sustraídos; asimismo no hay corroboración periférica del relato incriminador de Fidel Campos Espino, para acreditar la materialidad del delito de robo agravado con subsecuente lesiones, procediendo a su desvinculación al delito de Lesiones Leves con la circunstancia agravante de utilización de objeto contundente duro.

2.2. Con la data del Certificado Médico Legal N.° 0038888-L del 6 de septiembre de 2018, se acreditaría que solo habría participado una persona y no dos.

2.3. La testigo presencial Wendy Muñoz Rúa afirmó en el juicio oral que solo observó una pelea entre Mario Alberto Condori Flores y el agraviado Fidel Campos Espino y no vio participar de los hechos a Luis Alberto Condori Flores, a quien lo conoce como “Boni”.

2.4. El acusado Mario Alberto Condori Flores, en el juicio oral sesión 01 del 19 de octubre de 2020, aceptó haberse agredido a puñetes con el agraviado Fidel Campos Espino, porque este le faltó el respeto a su enamorada, refiere conocerlo desde los 9 años de edad, al ser su vecino del barrio, pero que jamás le robó y que todo fue una pelea.

Sobre la absolución de Luis Miguel Condori Flores:

2.5. No existe corroboración periférica del relato incriminador para sostener la participación de Luis Miguel Condori Flores, por cuanto no es persistente y hasta se podría advertir contradicción entre lo manifestado en las actas de reconocimiento fotográfico.

2.6. El agraviado pretendería sobreabundar el hecho alegando que también sufrió grave amenaza con un arma de fuego, lo que no señaló en juicio oral.

2.7. El relato incriminador contra Mario Alberto Condori Flores por el delito de lesiones en agravio el agraviado de Fidel Campos Espino, encuentra soporte periférico con la declaración de la única testigo presencial Wendy Muñoz Rúa.

2.8. No se cumplen las garantías de certeza respecto al acusado Luis Miguel Condori Flores,

III. EXPRESIÓN DE AGRAVIOS

3. La fiscal superior, en su recurso de nulidad fundamentado2, plantea como pretensión la revocatoria de la sentencia impugnada en todos sus extremos.

Denunció infracción a la motivación de las resoluciones judiciales. Censura lo siguiente:

3.1. Sin mayor reparo, se descartó el uso de la prueba personal para acreditar la preexistencia y propiedad del celular como de la billetera.

3.2. Se refuta la versión del agraviado con la declaración de la testigo Wendy Muñoz Rúa, quien solo declaró en juicio oral y desmereció la versión de los testigos Soledad Campos Espino y Luis Alberto Espino Reynoso.

3.3. Según el relato de la testigo Soledad Campos Espino, ella observó las circunstancias del ataque y fue la primera en socorrer al agraviado. Su versión ha sido persistente.

3.4. La declaración del agraviado tiene entidad no solo para acreditar la preexistencia y propiedad de los bienes sustraídos, sino también para enervar la presunción de inocencia, al concurrir los presupuestos del Acuerdo Plenario N.° 2-2005/CJ-116

3.5. El agraviado en todo momento ha identificado a ambos procesados que actuaron el día de los hechos con la finalidad de arrebatarle sus pertenencias.

3.6. Solo se valora la declaración de Wendy Muñoz Rúa. Y, para corroborar dicho testimonio se limita a valorar la data del certificado médico legal.

IV. CALIFICACIÓN JURÍDICA DEL DELITO

4. Según la acusación fiscal, los hechos atribuidos fueron calificados jurídicamente como delito de robo agravado con subsecuente lesiones, previsto en el artículo 188 (tipo base), en concordancia con las agravantes de los numerales 2, 3 y 4, del primer párrafo del artículo 189 del Código Penal y la concurrencia del numeral 1, del segundo párrafo del artículo 189 del mismo cuerpo normativo (modificado por la Ley N.° 30076) que prescribe:

Artículo 188.- Robo
El que se apodera ilegítimamente de un bien mueble total o parcialmente ajeno, para aprovecharse de él, sustrayéndolo del lugar en que se encuentra, empleando violencia contra la persona o amenazándola con un peligro inminente para su vida o integridad física será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de ocho años

Artículo 189. Robo agravado
La pena será no menor de doce ni mayor de veinte años si el robo es cometido: (…)
2. Durante la noche o en lugar desolado.
3. A mano armada.
4. Con el concurso de dos o más personas.
La pena será no menor de veinte ni mayor de treinta años si el robo es cometido:
1. Cuando se cause lesiones a la integridad física o mental de la víctima.

5. Mediante la sentencia materia de impugnación, la Sala Superior se desvinculó del referido tipo penal y calificó los hechos como delito de lesiones leves con objeto contundente duro, previsto en el primer y tercer párrafo literal g), del artículo 122 del Código Penal, modificado por el artículo 1 de la Ley N.° 30819, publicada el 13 de julio de 2018, que prescribe:

Artículo 122.- Lesiones leves
1. El que causa a otro lesiones en el cuerpo o en la salud física o mental que requiera más de diez y menos de veinte días de asistencia o descanso, según prescripción facultativa o nivel moderado de daño psíquico, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cinco años.
(…)
3. La pena privativa de libertad será no menor de tres ni mayor de seis años e inhabilitación conforme a los numerales 5 y 11 del artículo 36 del presente Código y los artículos 75 y 77 del Código de los Niños y Adolescentes, según corresponda, cuando:
(…)
g. Para cometer el delito se hubiera utilizado cualquier tipo de arma, objeto contundente o instrumento que ponga en riesgo la vida de la víctima.

V. FUNDAMENTOS DEL SUPREMO TRIBUNAL

6. El punto de partida para analizar la sentencia de mérito es el principio de impugnación limitada, a partir del cual el pronunciamiento de este Supremo Tribunal se reduce únicamente a las cuestiones promovidas en el recurso, salvo las nulidades manifiestas que menoscaban garantías constitucionales y legales que habilitan a rescindir la sentencia.

7. El representante del Ministerio Público ha denunciado afectación a la motivación de la sentencia en su dimensión de infracción de la valoración de los medios probatorios incorporados al proceso. Este reclamo se encuentra vinculado con la infracción del numeral 5 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú, que prescribe los principios y derechos de la función jurisdiccional: “La motivación escrita de las resoluciones judiciales en todas las instancias”. Por lo que este Supremo Tribunal, además de verificar los agravios expuestos por el recurrente, evaluará si la sentencia impugnada respeta las exigencias de motivación de acuerdo al sistema de valoración de la sana crítica racional y se sustenta en un juicio jurídico-penal válido o si, caso contrario, amerita estimar los agravios recursales.

8. El reclamo del Ministerio Público en lo nuclear, tiene directa relación con la figura de la desvinculación que realizó la Sala. Esta figura no fue planteada por la Sala Superior durante el juzgamiento, sino que directamente se analizó en la Sentencia, donde se justificó su aplicación en virtud al principio de favorabilidad, por lo que, el Ministerio Público no expresó oposición alguna a tal planteamiento.

9. La Sala de Instancia ha fundado su desvinculación del delito de robo agravado con subsecuente lesiones al de lesiones con objeto contundente, sobre la base de que el agraviado no ha podido acreditar la preexistencia de los bienes y dinero sustraído, no siendo de recibo aplicar la prueba personal. Sin embargo, ha incurrido en déficit en su motivación, pues en primer lugar, no ha explicado por qué motivo no está acreditada la preexistencia de lo sustraído conforme al artículo 201 del Código Procesal Penal, cuando se trata de objetos que la mayoría de personas portan como un celular. En segundo lugar conforme a los estándares asumidos por el Tribunal Constitucional y esta Suprema Corte, en reiterados pronunciamientos, ya ha desarrollado un criterio sobre la preexistencia de los bienes:

Respecto al alegato del recurrente de que no se habría demostrado la preexistencia del bien materia del delito, este Colegiado considera que aun cuando el derecho a la prueba constituye un elemento del debido proceso y la presunción de inocencia obliga al órgano jurisdiccional a una actividad probatoria suficiente que desvirtúe el estado de inocencia del que goza el imputado; en nuestro ordenamiento la prueba se rige por el sistema de valoración razonable y proporcional —sana crítica—. En virtud de ello, el juzgador dispone de un sistema de evaluación de los medios probatorios, sin que estos tengan asignado un valor predeterminado [Tribunal Constitucional, Expediente N° 0198-2005- HC/TC, fundamento 2. Corte Suprema de Justicia, Recursos de Nulidad números 144- 2010-Lima Norte y 114-2014-Loreto, fundamentos 8 y 5, respectivamente].

De modo que, aun cuando no exista boleta, factura y/o comprobante de pago que corrobore la cuantía del bien sustraído, es válido acreditar su preexistencia mediante prueba personal. Y, en el presente caso, sucede que el agraviado ha narrado de manera uniforme respecto a la existencia de los bienes señalando que el día 29 de agosto de 2018 fue atacado por los coprocesados, quienes lo despojaron de los mismos. Lo que no fue valorado por la Sala.

10. Por otro lado, se afirma como segunda premisa que sustenta la desvinculación, que la testigo Soledad Campos Espino y el agraviado han incurrido en contradicciones en sus versiones y por tanto, toma mayor credibilidad el relato de la testigo Wendy Muñoz Rúa. Al respecto, la Sala Superior no ha justificado acabadamente en qué consta tal contradicción.

De la revisión de la declaración del agraviado (a nivel preliminar3, en el acta de reconocimiento fotográfico –donde reconoció a Luis Miguel Condori Flores4–, acta de reconocimiento donde reconoció a Mario Alberto Condori Flores5, declaración preventiva a nivel de instrucción6 y en juicio oral7) él ha señalado que fue agredido físicamente por los coacusados Luis Miguel Condori Flores –quien le mete un cuchillo a la altura del pulmón– y Mario Alberto Condori Flores –quien lo golpeó con un bate en la cabeza–, y lo despojan de sus pertenencias (sobre todo precisa un celular Samsung J7, billetera que contenía S/ 500.00 y mochila con su ropa de trabajo). Señala que luego fue auxiliado por su tío Luis Espino y su hermana Soledad Campos Espino.

Se subraya que en el acta de reconocimiento e identificación de persona en rueda, el agraviado reconoció al acusado Luis Miguel Condori Flores como el que lo hincó con un cuchillo en la espalda, en la cabeza y lo agarró contra la pared y golpeó en la cara. Allí, no precisó que este le haya robado alguna pertenencia.

Mientras que la citada testigo (en su declaración a nivel preliminar8, a nivel de instrucción9 y ante el plenario10) ha sido persistente en señalar que observó cómo los coprocesados clavaron un cuchillo y golpearon con un bate a un chico y además lo despojaron de sus pertenencias. Luego se dio cuenta que se trataba de su hermano, el agraviado y es ahí cuando acudió a auxiliarlo, mientras sus agresores se habían ido en su mototaxi. A ello, existen dos actas de reconocimiento fotográfico, donde la citada testigo reconoce a Mario Alberto Condori Flores como el que golpeó en la cabeza con un palo de madera al agraviado y a Luis Miguel Condori Flores, como el que causó lesiones con un cuchillo al agraviado; en estos documentos, no se ha indicado que los acusados hayan arrebatado sus pertenencias al agraviado, pero ello no significa que la testigo haya negado tal circunstancia, máxime si de sus declaraciones con las garantías de ley afirmó tal hecho.

11. En resumen, no se advertiría contradicción alguna entre la testigo Soledad Campos Espino y el agraviado Fidel Campos Espino. En ese contexto, resulta insuficiente la motivación que expone la Sala Superior para excluir del acervo probatorio de cargo, justificando en la supuesta contradicción entre ambos.

12. Como tercer fundamento de su desvinculación, la Sala sostiene que la testigo Soledad Campos Espino únicamente se trataría de una testigo de oídas, y no presencial. Conclusión incorrecta desde su justificación interna, pues conforme a sus relatos ella afirmó que observó directamente los hechos y ha sido persistente en todas sus declaraciones en el presente proceso, en señalar que presenció el hecho y por tal motivo fue la primera en acudir a auxiliar a su hermano, el agraviado. De tal forma que la construcción lógica es inválida.

13. En ese orden de ideas, la decisión de desvincular el delito de robo agravado con subsecuente lesiones, al de lesiones leves con objeto contundente, no cumple con la estructura de la justificación interna y externa de las premisas afirmadas. En primer lugar, hay una argumentación por incongruencia omisiva respecto a la jurisprudencia de la Corte Suprema y Tribunal Constitucional referida a la acreditación de la preexistencia del bien mediante prueba personal. Se construyó un razonamiento incorrecto respecto al relato de la testigo Soledad Campos Espino injustificadamente, al igual que sucedió con la declaración del agraviado. Estos dos últimos han mantenido una versión uniforme respecto de cómo sucedieron los hechos (agresión al agraviado y despojo de sus pertenencias). Y, si bien, en algunas actas de reconocimiento omitieron precisar que los acusados despojaron de sus pertenencias a la víctima, tal hecho si fue afirmado en sus declaraciones durante todo el proceso.

14. Asimismo, en el fundamento décimo cuarto de la sentencia recurrida, la Sala de Mérito ha sostenido que en el hecho únicamente habría participado el encausado Mario Alberto Condori Flores, sobre la base de que el Certificado Médico Legal N.° 0038888-L, en la data se consignó “Refiere agresión el día 29-08-2018 a las 23:30 horas aprox. por persona que identifica” y el perito en juicio oral afirmó “la persona manifiesta agresión, que lo agredió con la mano o con un objeto”. Concluye pues, que ello acreditaría que en las lesiones solo participó una y no dos personas.

15. Sin embargo, se debe precisar que la “Data” en un certificado médico legal no corresponde a una información corroborada por el medico evaluador, sino, lo que él anota de lo que le refiere el evaluado, pudiendo este incurrir en error o equivocación. No resulta pues un elemento del Certificado que tenga rigurosidad científica ni está corroborado, ni tampoco constituye una declaración válida como para sustentar fallos judiciales, pues tal documental tiene que ser analizada en el marco global del plexo probatorio.

16. Por último, la Sala agrega como fundamento que la única testigo presencial sería Wendy Muñoz Rúa; no obstante, como ya lo hemos desarrollado en el fundamento 11 de la presente ejecutoria, se habría omitido valorar la declaración de aquella otra testigo presencial Soledad Campos Espino, quien a diferencia de la primera mencionada, declaró desde el nivel policial e instrucción, en la que ha sido persistente y coherente en cuanto a su versión de los hechos. Circunstancia que tampoco fue merituada por la Sala.

17. La Sala Superior ha incurrido en un déficit de motivación. Aquello impide a este Supremo Tribunal revisar el fondo del asunto, por haberse incurrido en la causal de nulidad prescrita en el numeral 1 del artículo 298 del Código de Procedimientos Penales.

18. Por tales consideraciones, corresponde estimar los citados agravios del recurrente y declarar nula la sentencia en todos sus extremos, a fin de que se realice un nuevo juzgamiento y se emita nueva sentencia por un nuevo Colegiado Superior, que deberá realizar un estudio minucioso y pormenorizado de los autos, examinando en forma integral los medios de prueba incorporados y actuados en el proceso, por lo que es necesario que se tengan en cuenta los fundamentos antes descritos en la presente ejecutoria suprema, a fin de determinar las reales circunstancias de la comisión del delito imputado y la vinculación o no con los acusados.

19. En atención a que el procesado Mario Alberto Condori Flores se encontraba con mandato de prisión preventiva, que se varió a comparecencia restringida con arresto domiciliario11 y en la sentencia rescindida se aplicó pena efectiva, debe ordenarse su inmediata libertad respecto a este proceso, siempre y cuando no subsista en su contra orden o mandato de prisión dispuesto por autoridad competente. Sin embargo, en salvaguarda de que el proceso no sufra dilaciones indebidas a causa de una posible inconcurrencia a las citaciones que haga la Sala Penal correspondiente, deben dictarse las medidas de aseguramiento personal previstas en el artículo 288 del Código Procesal Penal, bajo apercibimiento, en caso de incumplimiento, de aplicarse lo prescrito en el artículo 276 del mencionado cuerpo legal.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, los integrantes de la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República, acordaron:

I. Declarar NULA la sentencia del 8 de diciembre de 2020, emitida por la Sala Penal Permanente de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur, que absolvió a Luis Miguel Condori Flores de la acusación fiscal como autor del delito de lesiones leves con objeto contundente duro, en agravio de Fidel Campos Espino y condenó a Mario Alberto Condori Flores, como autor del delito de lesiones leves con objeto contundente duro en agravio de Fidel Campos Espino, a cuatro años de pena privativa de la libertad efectiva (la misma que deberá computarse con el descuento de carcelería que viene sufriendo desde el 12 de noviembre de 2018, por lo que vencerá el 11 de noviembre de 2022) 12, fijaron la reparación civil en S/15.000 e inhabilitación por el plazo de cuatro años conforme al numeral 11 del artículo 36 del Código Penal, con lo demás que contiene.

II. DISPONER la inmediata libertad del procesado Mario Alberto Condori Flores, siempre y cuando no subsista en su contra, orden o mandato de prisión dispuesto por autoridad competente; y conforme con el artículo 288 del Código Procesal Penal ESTABLECER, como reglas de conducta, que el recurrente: i) no se comunique con el agraviado y su familia; ii) no se ausente del lugar de su residencia ni varíe su domicilio sin previa comunicación y autorización de la Sala Penal Superior; y, iii) se presente al local de la Sala Penal Superior el último día hábil de cada mes, personal y obligatoriamente, para informar y justificar sus actividades y las veces que se le requiera; bajo apercibimiento, en caso de incumplimiento, de aplicarse lo prescrito en el artículo 276 del mencionado cuerpo legal.

III. ORDENAR que se realice un nuevo juicio oral por otro Colegiado, que deberá tener en cuenta los considerandos de la presente ejecutoria suprema.

IV. DISPONER que se devuelvan los autos al tribunal Superior para los fines de ley y se haga saber.


1 Cfr. página 317 a 335.
2 Cfr. página 442 a 449
3 Cfr. página 24 a 26
4 Cfr. página 34 a 37
5 Cfr. página 38 a 41
6 Cfr. página 260 a 261
7 Cfr. página 384-vuelta a 386
8 Cfr. página 27 a 30
9 Cfr. página 262 a 264
10 Cfr. página 386 a 387
11 Cfr. página 374 a 375
12 Mediante Resolución N.° 6, del 30 de diciembre de 2020, en el fundamento séptimo se corrige este extremo de la sentencia.

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