Delitos de homicidio culposo y lesiones culposas- Deber de los órganos jurisdiccionales de analizar los elementos constitutivos de la reparación civil.
3 agosto, 2022
Un acta de reconocimiento fotográfico, por sí solo, no es idónea para enervar la presunción de inocencia
7 agosto, 2022

ABSOLUCIÓN : Tráfico ilícito de drogas – duda razonable

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.º 981-2020
LIMA NORTE

Absolución por duda razonable en el delito de tráfico ilícito de drogas

Una revisión integral de las declaraciones que el testigo Artemio Padilla Cabellos brindó a lo largo del proceso respecto a la participación de Elmer Campos Padilla, permite apreciar que resultan poco claras y no generan la convicción suficiente, a efectos determinar la vinculación del imputado con los hechos materia de acusación.

En general, los elementos de juicio reunidos en contra del absuelto no han logrado enervar la presunción de inocencia que lo acompaña por mandato constitucional, al existir irrefragable duda que lo favorece por el principio universal del in dubio pro reo. En atención a ello, corresponde confirmar su absolución.

Lima, veinte de abril de dos mil veintidós

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por la fiscalía adjunta superior de la Séptima Fiscalía Superior Penal de Lima Norte, contra la sentencia del veinticuatro de enero de dos mil veinte (folios 701 a 713), expedida por la Cuarta Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte. Mediante dicha sentencia se absolvió a Elmer Campos Padilla como autor del delito de tráfico ilícito de drogas en agravio del Estado; con lo demás que contiene.

Con lo expuesto por el fiscal supremo en lo penal. Intervino como ponente el juez supremo GUERRERO LÓPEZ.

CONSIDERANDO

Primero. MARCO LEGAL DEL PRONUNCIAMIENTO

1.1. El recurso de nulidad es el medio de impugnación de mayor jerarquía entre los recursos ordinarios que regula el Código de Procedimientos Penales. En términos del profesor García Rada: “Se trata de un medio de impugnación suspensivo, parcialmente devolutivo y extensivo que se interpone a efectos de alcanzar la nulidad total o parcial de una decisión superior”1 . De acuerdo con nuestro ordenamiento procesal, el recurso de nulidad permite la revisión total de la causa sometida a conocimiento de la Corte Suprema.

1.2. La Sala Penal de la Corte Suprema tiene facultades para modificar o revocar la sentencia o auto dictados por la instancia inferior. Previa a la resolución final de la Sala Suprema, el Ministerio Público debe emitir pronunciamiento y lo hará si la causa se encuentra dentro de los supuestos taxativamente contemplados en el artículo ochenta y tres de la Ley Orgánica del Ministerio Público. Frente a la decisión adoptada no cabe recurso alguno y, por lo tanto, la causa se agota procesalmente dado que la ejecutoria genera estado definitivo del proceso.

Segundo. IMPUTACIÓN FÁCTICA Y JURÍDICA

2.1. De acuerdo a la acusación presentada por el Ministerio Público (folios 305 a 311), tenemos que:

El veintisiete de octubre de dos mil siete, a las 18:30 horas aproximadamente, se intervino a Artemio Padilla Cabello —fallecido– cuando se proponía a recoger dos sacos de polietileno de la agencia de transporte San Antonio de Padua S.A., ubicada en el jirón Miguel Ángel N.°147, urbanización Fiori, distrito de San Martín de Porres. Esta intervención se realizó en mérito a una información e inteligencia relacionada con el transporte de droga procedente de la selva de La Libertad, con destino a Lima. Al practicarse el registro respectivo se halló en su interior cincuenta y cuatro paquetes precintados con cinta de embalaje y una bolsa de color negro, las cuales contenían cannabis sativa –marihuana– con un peso neto de 57,220 kilogramos, de acuerdo con el dictamen pericial de química y droga.

Por ello se imputa a Jorge Valdiviezo Palacios, Jovino Gilberto Valdiviezo Briceño y Elmer Campos Padilla, en concierto de voluntades, estar dedicándose al tráfico ilícito de droga.

2.2. La acusación imputó a Elmer Campos Padilla el delito de tráfico ilícito de drogas –—previsto en el primer párrafo, del artículo 296, del Código Penal concordante con el numeral 6, del artículo 297, del mismo cuerpo legal, vigentes al momento de los hechos mediante el D.L. 982—– en calidad de autor.

Tercero. FUNDAMENTOS DEL RECURSO DE NULIDAD DEL MINISTERIO PÚBLICO

La fiscal adjunta superior expone esencialmente los siguientes agravios:

3.1. No se ha valorado adecuadamente la declaración primigenia de Artemio Padilla Cabellos la cual sirvió para condenar a los coprocesados Jorge Valdiviezo Palacios y Jovino Gilberto Valdiviezo Briceño; además, cumplió con todas las garantías de ley al estar presente el representante del Ministerio Público.

3.2. La Sala Superior ha prescindido de valorar la boleta de transporte donde aparece el número de documento de identidad perteneciente al procesado, lo que demuestra su vinculación con la encomienda de marihuana.

3.3. Se ha dado un valor absoluto a la declaración del procesado respecto a que su tío Artemio Padilla Cabellos habría hurtado su documento nacional de identidad; sin embargo, no denunció su pérdida o extravío. Además, desde el año dos mil trece no lo habría renovado.

CUARTO. DICTAMEN DEL MINISTERIO PÚBLICO

Mediante Dictamen N.° 111-2021-MP-1FSP (folios 27 a 29 del cuadernillo formado en la instancia), la Primera Fiscalía Suprema en lo Penal opina que se declare nula la sentencia recurrida. Considera que no se ha efectuado una debida apreciación de los hechos materia de imputación ni se han compulsado adecuadamente los medios probatorios.

Quinto. ANÁLISIS DEL CASO CONCRETO

5.1. Acerca de la valoración realizada por la Sala Superior a la declaración policial de Artemio Padilla Cabellos se aprecia que, el referido tribunal, consideró que no constituía una prueba sólida ya que su relato, compulsado con las declaraciones que brindó durante la fase instructiva presentaba una gran inconsistencia referida a si Elmer Campos Padilla conocía o no del envío de carga de droga hacia Lima. Si bien estimó que la sindicación primigenia no reunía las garantías procesales establecidas por el numeral 3, del artículo 72, del Código de Procedimientos Penales, esta Sala Suprema observa que la declaración que Artemio Padilla Cabellos brindó en sede policial contó con la participación del representante del Ministerio Público y una abogada defensora, por lo que la alusión de la Sala al respecto contiene no es del todo cierta en ese aspecto.

5.2. Sin perjuicio de esto último, una revisión integral de las declaraciones que Artemio Padilla Cabellos brindó a lo largo del proceso, respecto a la participación de Elmer Campos Padilla, permiten apreciar que resultan poco claras, a efectos determinar la vinculación del imputado con los hechos materia de acusación. Así tenemos:

i) en cuanto a la persona que envió los costales: en su declaración policial indicó que fue Elmer Campos quien realizó el envío desde una agencia de la empresa de transportes San Antonio de Padua, en el distrito de Buldibuyo, provincia de Pataz, región de La Libertad.

En su declaración instructiva indicó que los costales fueron llevados por él, Jorge Valdiviezo Palacios y Elmer Campos –—a quien se refiere como primo—–, además que Jorge Valdiviezo Palacios realizó el pago del envío;

ii) en cuanto a si el procesado tenía conocimiento que el contenido de los costales era marihuana: en su declaración policial no se aprecia una afirmación en tal sentido, es más el testigo indicó previamente –—en respuesta a la pregunta cinco—– que Jovino Valdiviezo Padillo lo contactó para traer dos sacos conteniendo marihuana, pero después –—en respuesta a la pregunta dieciséis—– señaló que él mismo no sabía del contenido de la encomienda; también narró un hecho previo referido a que un mes antes de la intervención—septiembre de dos mil siete—– junto con el procesado habrían recibido un saco con marihuana la cual fue entregada a una señora de nombre Gladys y recibieron el pago de seiscientos soles.

En su declaración instructiva, indicó que él sí sabía que la carga relacionada a los hechos de la acusación contenía droga, pero de forma manifiesta afirmó que Elmer Campos Padilla desconocía tal información;

iii) en cuanto a las razones por las cuales estaba en posesión del documento de identidad del procesado: en su declaración policial no se le preguntó y tampoco el testigo hizo mención al motivo por el cual tenía en su poder el DNI de Elmer Campos Padilla.

En su declaración instructiva indicó que el procesado no le quiso prestar su DNI, y que Jorge Valdiviezo le ofreció una propina, ante lo cual accedió; pero que el imputado no sabía para qué iba a usarse el documento.

5.3. Con lo anterior, queda en evidencia que esta prueba de cargo genera dudas respecto a la conducta penalmente relevante que habría desplegado Elmer Campos Padilla con relación a los hechos imputados. Es probable incluso que haya acompañado a Artemio Padilla Cabellos y a Jorge Palacios Valdiviezo a llevar el cargamento de costales hasta la agencia de transporte, pero no está del todo esclarecido si habría tenido conocimiento de que el contenido de los costales era marihuana. El hecho narrado por Artemio Padilla ocurrido en septiembre de dos mil siete también adolece de tal cuestionamiento porque no se desprende con certeza que Elmer Campos haya sabido que el saco entregado a la señora llamada Gladys tenía en su interior droga.

5.4. A mayor abundamiento, se tiene la boleta de venta N.° 005 002438 de la empresa de transportes San Antonio de Padua S.A. (folio 47) en la cual, si bien aparece el nombre de Elmer Campos Padilla como la persona que iba a recibir la encomienda, es decir, como destinatario, en la parte donde se indica “recibí conforme” aparece una firma donde se lee el nombre de “Artemio” y debajo el número de DNI N.° 45560114 correspondiente a Elmer Campos, de lo cual se pueden efectuar las siguientes apreciaciones objetivas: a) quien figura como remitente es directamente Artemio Padilla Cabello siendo él quien además pagó los derechos para el envío de la remesa según la declaración de Gloria Marisol Asto Daga trabajadora de la empresa (folio 99), figurando su nombre, por lo que no existe ninguna duda al respecto; b) quien firma la recepción de dicha remesa y fue sorprendido in fraganti, es el mismo Artemio Padilla Cabello quien no obstante que colocó el número de DNI de su pariente Elmer Campos, sin embargo, por error o inconscientemente firmó con su propio nombre “Artemio”; c) la firma colocada en dicha boleta al momento de la recepción no es en absoluto parecida ni mucho menos similar a la que figura en el DNI de Elmer Campos como se puede constatar a simple vista en el folio veintiocho. Por tanto, ni siquiera se requiere un peritaje para establecer dicha diferencia y además está acreditado que quien recibió la remesa fue Artemio Padilla por lo que sería absurdo e infructuoso disponer una pericia grafotécnica al respecto; d) el hecho que se haya consignado el nombre del procesado Elmer Campos por sí solo no permite concluir en su responsabilidad penal, sobre todo cuando los elementos probatorios con los cuales dicha premisa fáctica pretende ser acreditada no configuran contundencia probatoria.

5.5. Se tiene en cuenta que es un dato objetivo que en la intervención de Artemio Padilla Cabellos en Lima, dentro de las instalaciones de la empresa de transportes antes mencionada, se le encontró en posesión del DNI del procesado –—conforme al Acta de registro personal e incautación (folio 26)—–, lo cual no permite concluir que el destinatario efectivo de la encomienda haya sido Campos Padilla sobre todo cuando no existe medio probatorio que acredite que el día veintisiete de octubre de dos mil siete se encontrara en dicha ciudad.

5.6. Lo anterior no implica desconocer que las declaraciones de Artemio Padilla Cabellos fueron valoradas como prueba de cargo para sentenciar a Jorge Valdiviezo Palacios2, ya que respecto a este sentenciado el referido encausado fue persistente en señalar que fue la persona que le entregó los, costales de marihuana y no se advirtieron inconsistencias como las anotadas con relación a Elmer Campos Padilla.

En el mismo sentido, respecto a Jovino Gilberto Valdiezo Briceño, quien se acogió a la conclusión anticipada3, Artemio Padilla indicó que este lo contactó para realizar el traslado de los paquetes que contenían droga a cambio de una retribución. De manera que la información brindada sobre la participación de estos imputados sí resultó clara para determinar su responsabilidad penal.

5.7. Contra lo que alega el Ministerio Público en su recurso, la Sala Superior estableció que no se ha acreditado la supuesta sustracción del documento de identidad de Elmer Campos Padilla (punto iii del subtítulo de análisis probatorio y razonamiento de la sentencia). De esta forma no se le ha otorgado un valor absoluto a la declaración que el referido procesado brindó en juicio oral sobre este punto; ello no podría ocurrir si es que no existen medios de corroboración que respalden tal afirmación.

El DNI hallado a Artemio Padilla Cabellos tenía como fecha de caducidad el siete de marzo de dos mil trece y conforme su ficha Reniec (folio 678), el veintitrés de abril de dos mil trece se expidió un nuevo DNI. Por ello, no es viable concluir que no se habría expedido un duplicado, el cual es un trámite distinto a la renovación y que conforme al artículo 36 de la Ley N.° 26497, Ley Orgánica del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil4, deberá contener los mismos datos que el DNI original, entre los que se encuentra la fecha de caducidad.

5.8. En general, los elementos de juicio reunidos durante el proceso en contra de Elmer Campos Padilla no han logrado enervar la presunción de inocencia que lo acompaña por mandato constitucional, de tal manera que, al existir irrefragable duda que lo favorece por el principio universal del in dubio pro reo, corresponde confirmar su absolución.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, declararon:

I. NO HABER NULIDAD en la sentencia del veinticuatro de enero de dos mil veinte (folios 701 a 713), expedida por la Cuarta Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, mediante la cual se absolvió a Elmer Campos Padilla como autor del delito de tráfico ilícito de drogas en agravio del Estado. Con lo demás que contiene.

II. DISPUSIERON se notifique la presente ejecutoria a los sujetos procesales apersonados a esta instancia, devuélvanse los actuados a la Sala Superior de origen y se archive el cuadernillo.

Intervinieron los jueces supremos Nuñez Julca y Carbajal Chávez, por licencia de los jueces supremos Prado Saldarriaga y Castañeda Otsu, respectivamente.


1 SAN MARTÍN CASTRO, César Eugenio. Derecho procesal penal. Lima: Grijley, 2014, p. 981.
2 Sentencia del trece de septiembre de dos mil once (folios 442 a 449) y Recurso de Nulidad N.° 326-2012-Lima Norte (folios 470 a 473 )
3 Sentencia del tres de septiembre de dos mil dieciocho (folios 579 a 590)
4 Artículo 36 de la Ley Orgánica de Reniec. El registro emitirá duplicado del documento nacional de identidad (DNI) en casos de pérdida, robo, destrucción o deterioro. El duplicado contendrá los mismos datos y características que el documento nacional de identidad (DNI) original, debiendo constar además una indicación en el sentido que el documento es duplicado.

DESCARGAR RESOLUCIÓN AQUÍ:

Pin It on Pinterest