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Robo agravado : Certeza para imponer una pena.

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA

SALA PENAL TRANSITORIA
RECURSO DE NULIDAD N.° 464-2021
LIMA NORTE

Robo agravado

Sumilla. Para la imposición de una condena es preciso que el juzgador haya llegado a un nivel de certeza respecto a la responsabilidad penal del procesado, la cual solo puede ser generada mediante una actuación probatoria suficiente, que permita crear convicción de culpabilidad y enervar la presunción de inocencia.

Con relación al agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba, la sentencia recurrida ha cumplido con las garantías y principios que rigen y delimitan el desarrollo del proceso penal, el juicio de responsabilidad, la calificación jurídica; así como, la sanción penal y civil, por lo cual corresponde ser confirmada.

Respecto al agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, no existen medios probatorios que respalden la tesis fiscal en apoyo a la incriminación efectuada contra el encausado, no se ha acreditado de forma indubitable la conducta materia de imputación. Tampoco existen en autos otros indicios contingentes plurales, concordantes ni convergentes que apoyen la incriminación originaria de este agraviado, conforme se requiere en aplicación del Acuerdo Plenario número 02-2005/CJ-116.

Lima, dieciocho de mayo de dos mil veintidós

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el representante legal del sentenciado DANIEL NELSON MASÍAS BENITES contra la sentencia del seis de junio de dos mil diecinueve (foja 386), emitida por la Tercera Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, que lo condenó como autor del delito contra el patrimonio en la modalidad de robo agravado, en perjuicio de Jhonn Emanuel Saldaña Coba y Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, y les impuso 8 y 7 años, sumadas ambas penas se les impuso quince años de pena privativa de libertad y fijó el monto por reparación civil a favor del agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic en S/ 1000,00 (mil soles), y fijo en S/ 800,00 (ochocientos soles), en favor del agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba.

De conformidad, en parte, con lo opinado por la fiscal suprema en lo penal.

Intervino como ponente el juez supremo Brousset Salas.

CONSIDERANDO

FUNDAMENTOS DEL RECURSO IMPUGNATORIO

Primero. El encausado DANIEL NELSON MASÍAS BENITES, en su recurso de nulidad formalizado mediante escrito del siete de diciembre de dos mil veinte (foja 420), solicitó la nulidad de la recurrida. Al respecto, argumenta lo siguiente:

1.1. En la referida sentencia no se ha efectuado una debida apreciación de los hechos materia de inculpación, ni compulsado adecuadamente las pruebas ofrecidas por la defensa, ni resuelto todos aquellos planteamientos utilizados por la defensa, lo cual recorta los derechos del debido proceso, la tutela jurisdiccional efectiva, el derecho a la motivación de las resoluciones judiciales y el derecho a la defensa misma.

1.2. Sobre el teléfono celular marca WOO (de propiedad del agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba), el recurrente refiere que le fue sembrado por personal de serenazgo de la Municipalidad de Puente Piedra, a fin de retenerlo en la comisaría y posteriormente procesarlo, pues en el acta de intervención ciudadana no se evidencia que se le haya encontrado celular alguno al encausado.

1.3. No se ha considerado que el recurrente no cuenta con antecedentes penales ni judiciales.

1.4. El agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, en su declaración a nivel de instrucción ha referido que el encausado no fue quien le sustrajo sus bienes ni agredió físicamente, dichas acciones fueron realizadas por otros sujetos. Versión que no ha sido valorada por el Colegiado.

1.5. El testigo Raúl Rolando Alvarado Rodríguez ha referido que entre las familias del recurrente y el agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic existen rencillas; lo que es confirmado por dicho agraviado, pero la Sala lo desacredita sin mayor sustento normativo.

MARCO DE IMPUTACIÓN FÁCTICA Y JURÍDICA

Segundo. Conforme con la acusación fiscal postulada mediante requerimiento (foja 303) del veintiséis de noviembre de dos mil dieciocho, se imputa:

• Respecto al agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba

El veinticuatro de enero de dos mil diecisiete, aproximadamente a horas 23:30, cuando conducía su vehículo placa de rodaje A5J-647 por Puente Piedra, fue interceptado por un sujeto. Es así que se desvía un poco para cruzar, instantes en que le arrojan una piedra a la altura del parabrisas, se detiene para reclamar sobre este hecho y es rodeado por tres sujetos, uno de ellos sacó un arma blanca (cuchillo) y lo amenaza con matarlo, diciéndole: “Ya perdiste”. Empiezan a registrarle los bolsillos y le sacan su celular marca WOO, color blanco y le rompen el short que llevaba puesto. Inmediatamente proceden a fugar del lugar.

El agraviado avanza con su vehículo unos metros y al percatarse de la presencia del personal de serenazgo les informa del robo del cual fue víctima, por lo cual deciden ir en busca de los delincuentes, quienes robaban a otra persona (Ronaldinho Mauro Yucra Paisic), que se encontraba a bordo de su mototaxi. Fueron perseguidos y se logró aprehender al ahora imputado DANIEL NELSON MASÍAS BENITES quien portaba un morral en cuyo interior contenía el celular que le habían robado minutos antes.

• Respecto al agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic

El veinticuatro de enero de dos mil diecisiete, a horas 23:45, el agraviado se dirigía a la casa de su hermano (zona conocida como El Carmen) cuando fue interceptado por el imputado DANIEL NELSON MASÍAS BENITES, quien se puso frente suyo y le propinó un golpe de puño a la altura del labio, conminándolo a entregarle dinero para su “trago”, situación en la cual aparece otro sujeto quien lo coge del cuello y luego de reducirlo lo derriba al suelo; en tanto un tercer sujeto procedió a registrarle los bolsillos, logrando apoderarse de sus pertenencias, consistentes en un teléfono celular marca HUAWEI (color blanco, con número 982-433-029), una billetera de cuerina de color marrón que contenía dos billetes (de veinte y diez nuevos soles) y su DNI. En ese momento el agraviado refiere que cuando pretendió incorporarse, uno de los sujetos lo golpeó con un ladrillo en la cabeza, causándole lesiones físicas. Cuando reaccionó pudo percatarse de que el imputado y sus acompañantes se retiraban del lugar de los hechos. Se dirigió a la casa de su hermano (Zósimo Mauro) quien lo acompañó a la comisaría del sector. Ya en las instalaciones advirtió la presencia del investigado DANIEL NELSON MASÍAS BENITES, quien fue intervenido por personal de serenazgo, llegando a reconocer plenamente al denunciado como uno de los tres sujetos que participó en el robo del que había sido víctima minutos antes.

Tercero. En cuanto a la calificación jurídica, el titular de la acción penal postuló la configuración del delito de robo agravado, conforme con lo previsto en el artículo 188 del Código Penal, concordado con los agravantes numerales 2, 3 y 4 del primer párrafo del artículo 189, por lo cual solicita doce años de pena privativa de libertad, en función de cada agraviado.

FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA IMPUGNADA

Cuarto. Conforme con la sentencia recurrida del primero de diciembre de dos mil veinte, la Sala Superior condenó a DANIEL NELSON MASÍAS BENITES en atención a lo siguiente:

4.1. No se encuentra en cuestionamiento la materialidad del delito de robo agravado, en perjuicio de Jhonn Emanuel Saldaña Coba y Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, puesto que se ha llegado a acreditar que ambos fueron víctimas el veinticuatro de enero de dos mil diecisiete, conforme con lo sostenido a nivel preliminar por ambos agraviados, quienes dieron cuenta pormenorizadamente del modo y circunstancias en que ocurrieron los hechos; así como del certificado médico legal practicado a Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, en el cual se aprecian las lesiones que sufriera.

4.2. El acusado ha reconocido en todo momento haber presenciado los hechos, más allá de haber referido en juicio que se encontraba ebrio, como una forma de direccionar su relato para sostener que no tuvo participación. Precisa que fue él quien tomó el servicio de taxi y sus acompañantes quienes abordaron al agraviado con la finalidad de arrebatarle sus pertenencias. Asimismo, manifestó haberse percatado de que el agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic fue víctima de robo por tres sujetos, quienes lo agredieron, versión que resulta nueva en función a lo declarado a nivel preliminar y durante la instrucción, en los cuales argumentó que el día de los hechos consumió licor con unos amigos y de forma intempestiva fue intervenido por personal de Serenazgo. Si bien dicho aspecto no puede constituir materialidad probatoria pera enervar la argumentación de la defensa, constituye un elemento a considerar para contrastar la carga probatoria que sustenta la imputación del representante del Ministerio Público.

4.3. La información concreta y detallada proporcionada por el agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba, oralizada en juicio, se encuentra corroborada con el acta de arresto ciudadano en la que el personal de Serenazgo dio cuenta de cómo se suscitó su participación en la intervención del acusado, a quien se le halló en poder del celular que instantes antes fue arrebatado al agraviado; información que se encuentra acreditada con la declaración del sereno Alberto Andrés Berna Cutipa.

4.4. Sobre el ilícito contra el agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, si bien el procesado niega haber participado en dicho evento delictivo, atribuyendo su sindicación inicial a problemas familiares, se tiene la declaración testimonial de Raúl Rolando Alvarado Rodríguez quien señaló que existió una relación sentimental entre un primo del acusado y la hermana del agraviado, aspecto que carece de toda lógica, por lo que no puede desvirtuarse el causal probatorio existente en autos por una mera presunción que concierne a personas distintas al agraviado y procesado, ni un dato concreto sobre la motivación específica para realizar una falsa incriminación.

4.5. Si bien el agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic varió el contenido de su declaración, el Colegiado no se encuentra condicionado a asumir su última versión, debiendo apreciarse si las circunstancias del caso guarda relación con los elementos de cargo; más aún si su relato inicial fue brindado de forma inmediata a la materialización del delito en presencia del Ministerio Público, dando cuenta de forma específica como fue abordado por sus agresores y reconoció al acusado como uno de los participantes del robo. En consecuencia, se ha actuado material probatorio suficiente que permite acreditar la materialidad de la comisión del delito y la responsabilidad penal del acusado.

FUNDAMENTOS DEL TRIBUNAL SUPREMO

Quinto. Para la imposición de una condena es preciso que el juzgador haya llegado a un nivel de certeza respecto a la responsabilidad penal del procesado, la cual solo puede ser generada mediante una actuación probatoria suficiente, que permita crear convicción de culpabilidad y enervar la presunción de inocencia que, como garantía de corte constitucional, acompaña al justiciable durante todo el desarrollo del proceso.

Sexto. El artículo 283 del Código de Procedimientos Penales refiere que los hechos y las pruebas que los abonen serán apreciados por el órgano jurisdiccional con criterio de conciencia. Si bien el juez o la Sala sentenciadora son soberanos en la apreciación de la prueba, esta no puede llevarse a cabo sin limitación alguna, sino que sobre la base de una actividad probatoria concreta (nadie puede ser condenado sin pruebas y que estas sean de cargo), jurídicamente correcta (las pruebas han de ser practicadas con todas y cada una de las garantías que les son propias y legalmente exigibles), se ha de llevar a cabo con arreglo a las reglas de la lógica y las máximas de la experiencia (determinadas desde parámetros objetivos) y de la sana crítica1.

Séptimo. En cuanto a la pretensión recursiva que convoca el presente pronunciamiento se advierte de los agravios esgrimidos por la defensa se remiten a que este Tribunal Supremo evalúe la actividad probatoria en que se sostiene la condena, la que considera insuficiente, basándose no solo en las declaraciones de los agraviados, sino también en las declaraciones de los testigos, y ello para respaldar su negada responsabilidad en los hechos objeto de imputación, situación que, a su criterio, no existen elementos que corroboren la responsabilidad del recurrente y, por lo tanto, los fundamentos del Colegiado no guardarían sustento.

Octavo. En el caso, la materialidad del delito del encausado se sostiene en primer término en la sindicación formulada de manera coetánea a los hechos por parte de los agraviados Jhonn Emanuel Saldaña Coba y Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, quienes han referido que el recurrente fue la persona que les robó, en complicidad con otro sujeto no identificado.

Si bien la sindicación de las víctimas ostenta capacidad probatoria de entidad suficiente para enervar la presunción de inocencia que asiste a todo justiciable, ello no le otorga por sí mismo fiabilidad absoluta; por el contrario, su dicho debe ser evaluado en el marco de las garantías constitucionales que rigen el proceso penal, desarrolladas en el Acuerdo Plenario N.° 2-2005/CJ-116, cuestionado por la defensa del recurrente (ausencia de incredibilidad subjetiva, verosimilitud y persistencia en la incriminación).

Noveno. En cuanto a la ausencia de incredibilidad subjetiva, en relación con la declaración a nivel policial dada por el agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba (foja 12), con presencia del representante del Ministerio Público (exigencia procesal de necesario cumplimiento para su incorporación como medio de prueba, conforme con lo normado en los artículos 62 y 72.3 del Código de Procedimientos Penales), y oralizado en el juicio oral en sesión del siete de mayo de dos mil diecinueve (sesión del siete de mayo de dos mil diecinueve fojas 372 al 374), narró la forma como se dieron los hechos2 y fue víctima de robo por parte de tres sujetos, de los cuales fue identificado el recurrente, ya que fue capturado al producirse un segundo robo. Se precisa que existe un PRIMER robo contra el agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba, quien al ser preguntado si conoce a la persona que le sustrajo su celular, señaló que no lo conoce; y un SEGUNDO robo contra el agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic. De lo indicado, se puede inferir que no se ha incorporado en autos evidencia tangible que permita establecer, de manera directa o indiciaria, motivos espurios para atribuirle al recurrente el hecho delictivo, es decir, no se ha demostrado que entre el agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba y el recurrente existan relaciones basadas en el odio, resentimiento o enemistad entre ellos.

Décimo. Respecto a la verosimilitud del testimonio del agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba, que debe estar rodeado de ciertas corroboraciones periféricas, las mismas que han sido cuestionadas por la defensa del recurrente, sobre ello el Colegiado en su fundamento quinto (5.1 al 5.6) se ha pronunciado y señalado que lo declarado por este se encuentra acreditado en autos:

10.1. La propia declaración del agraviado a nivel preliminar (foja 12) y oralizada en el plenario (foja 375), donde narró los hechos, y que ha proporcionado los datos que han orientado al titular de la acción penal para delimitar la acción del recurrente bajo el delito de robo agravado.

10.2. El acta de arresto ciudadano (foja 9) y oralizado en el plenario (foja 375), documento elaborado por el sereno Alberto Andrés Berna Cutipa, en el cual se describe la intervención contra el recurrente, donde se describen los objetos que estaban en su poder. Se verifica la firma del instructor PNP Julio Chupillón Chuque y el sereno Andrés Berna, lo que da conformidad a la diligencia realizada por el sereno. Con dicho documento se acredita lo declarado por el agraviado y el delito imputado al encausado.

10.3. La declaración del sereno de Puente Piedra, Alberto Andrés Berna Cutipa (foja 17), a nivel preliminar con presencia del representante del Ministerio Público y oralizado en el plenario (foja 375), quien narró la intervención contra el recurrente, que corrobora lo declarado por el agraviado.

De lo referido se concluye que se ha contado con declaraciones donde participó el Ministerio Público que validaron dicho acto, dándole la calidad de medio de prueba, a fin de ser valorado de manera conjunta con otros medios probatorios y se han incorporado al debate medios idóneos que corroboran lo declarado por el agraviado, dándose las garantías de certeza, lo que permite concluir que la sindicación formulada por este, en cuanto al desarrollo de los hechos, ha sido coherente, circunstanciada y orientada en tiempo y espacio. Dichos instrumentos fueron sometidos a la contradicción salvaguardando la capacidad de contradecir de las partes procesales, la misma que se vio garantizada para la defensa del encausado a lo largo del plenario y sin oposición por la defensa del recurrente.

Decimoprimero. En relación con la persistencia en la incriminación, la cual debe ser coherente y sólida en el relato, condiciones que se han mantenido uniformes, coherentes, orientadas en tiempo y espacio, lo que permite concluir que la sindicación formulada ha determinado el desarrollo de los hechos, dicha declaración que fuera valorada de manera conjunta con los demás elementos probatorios, han determinado la responsabilidad del recurrente Daniel Nelson Masías Benites.

Decimosegundo. Como primer argumento la defensa del recurrente señala que la recurrida no se ha efectuado con una debida apreciación de los hechos, ni compulsado adecuadamente las pruebas ofrecidas por la defensa, ni resuelto todos aquellos planteamientos utilizados por la defensa, lo cual recorta los derechos del debido proceso, la tutela jurisdiccional efectiva, el derecho a la motivación de las resoluciones judiciales y el derecho a la defensa misma.

De la revisión de los actuados se aprecia que el Colegio sobre la base de un análisis lógico-jurídico y de las pruebas aportadas, las cuales solo fueron por parte del Ministerio Público (véase sesión del 12 de marzo de 2019 a foja 333), respetando las garantías constitucionales de carácter procesal, concluyó que los hechos denunciados fueron corroborados con los medios de prueba valorados en el plenario, sin oposición por parte de la defensa del recurrente, con lo cual se llegó a la certeza de la materialidad de delito y la responsabilidad del proceso, desvirtuándose la presunción de inocencia que asiste a todo procesado, por lo cual no resulta de recibo el presente argumento de la defensa.

Decimotercero. Con relación al celular marca WOO de propiedad del agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba, el recurrente refiere que le fue sembrado por personal de serenazgo de la Municipalidad de Puente Piedra, a fin de retenerlo en la comisaría y posteriormente procesarlo, pues en el acta de intervención ciudadana no se evidencia que se le haya encontrado celular alguno al encausado.

Argumento que no es de recibo, pues en el fundamento noveno-ii de la presente ejecutoria, se ha desarrollado que en dicho instrumento se describen los objetos que le fueron encontrados en posesión al recurrente al momento de ser intervenido por personal de serenazgo, entre ellos el celular marca WOO de propiedad del agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba, documento que cuenta con la firma del recurrente que da conformidad al contenido del mismo, y al ser oralizado en el plenario, sin oposición por parte de la defensa del recurrente, dicho instrumento ha sido valorado respecto las garantías y principios que rigen y delimitan el desarrollo del proceso penal.
Decimocuarto. Finalmente, la defensa señala que la Sala no ha valorado que el recurrente no cuenta con antecedentes penales ni judiciales.

Argumento que tampoco es de recibo, pues el Colegiado en su fundamento octavo (8.7), claramente indica: “[…] en el presente caso que no concurren circunstancias agravantes […] el acusado no registra anotación alguna, además la Fiscalía no ha señalado la existencia de alguna agravante”, lo cual ha permitido al Colegiado fijar la pena en el tercio inferior (de 12 años), para posteriormente reducir la misma sobre la base de las consideraciones ya indicadas en el recurrida.

Decimoquinto. En este extremo, la sentencia recurrida ha cumplido con las garantías y principios que rigen y delimitan el desarrollo del proceso penal, el juicio de responsabilidad, la calificación jurídica; así como, la sanción penal y civil, por lo cual corresponde ser confirmada.

Decimosexto. Respecto de la incriminación contra el encausado, con relación al agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, puede verse que a diferencia del desarrollo precedente, en este extremo el agraviado a nivel preliminar (foja 15) ha señalado: “Me encontraba dirigiéndome a casa de mi hermano […], una persona de sexo masculino se pone en frente mío y me propina un puñete en el labio, por detrás otra persona me cogotea y me lleva al suelo, y otro empezó a rebuscarme los bolsillos y se llevó mi celular marca HUAWEI”, versión de la que a nivel instrucción (foja 291) se retracta: “No me ratifico, que mis familiares no sé qué problemas habrán tenido con el procesado, mi familia me incentivó a hacer la denuncia contra él”; se infiere que a nivel policial mantiene una versión incriminatoria que finalmente se retracta a nivel de instrucción, explicando la razón por la cual habría sindicado al recurrente en hechos delictuales, de los cuales no fue partícipe; además, que todo cambio de versión conforme con el desarrollo jurisprudencial de esta Sala Suprema, exige una corroboración periférica y coherencia interna, que la misma no se advierte, pues tanto la versión incriminatoria primigenia como la exculpatoria posterior no encuentra respaldo de prueba alguna, situación que limita un pronunciamiento condenatorio, pues la presunción de inocencia que acompañó al procesado a lo largo del proceso no se ha visto quebrado.

Bajo tales circunstancias, no existen medios probatorios que respalden la tesis fiscal en apoyo a la incriminación efectuada contra el encausado, no se ha acreditado de forma indubitable la conducta materia de imputación. Tampoco existen en autos otros indicios contingentes plurales, concordantes y convergentes que apoyen la incriminación originaria del agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, conforme se requiere en aplicación del Acuerdo Plenario 02-2005/CJ-116, pues en cuanto a la ausencia de incredibilidad subjetiva, el agraviado ha referido que existe entre ambas familias problemas, versión que es corroborado por el testigo Raúl Rolando Alvarado Rodríguez al rendir su declaración testimonial a nivel de instrucción (foja 123), refiriendo conocer tanto al agraviado como al recurrente pues son vecinos, y que ambas familias han llegado a pelearse, con denuncia de por medio, por lo cual no ha existido una incriminación coherente ni sólida sobre lo declarado por el agraviado. En el extremo de la verosimilitud, como ya se ha precisado en el considerando precedente no existe en autos medios periféricos que corroboren la declaración primigenia del agraviado, para finalmente señalar que no existe persistencia en la incriminatoria.

De los argumentos señalados por la defensa del recurrente, se tiene que postula: i) Lo declarado por el agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, quien a nivel instrucción ha referido que el encausado no fue quien le sustrajo sus bienes ni agredió físicamente, dichas acciones fueron realizadas por otros sujetos. ii) El testigo Raúl Rolando Alvarado Rodríguez ha referido que entre las familias del recurrente y el agraviado Ronaldinho Mauro Yucra Paisic existen rencillas dicho que es confirmado por el agraviado. Postulaciones que guardan asidero con lo ya indicado en los considerandos precedentes.

En atención a lo glosado precedentemente corresponde absolver al recurrente de la acusación fiscal en este extremo, por improbanza de los cargos.

Decimoséptimo. Con relación a la pena impuesta al sentenciado recurrente, el Ministerio Público postuló una pena por cada agraviado de doce años de pena privativa de libertad. El Colegiado, sobre la base de la normativa vigente al día de los hechos, condenó al recurrente en agravio de Jhonn Emanuel Saldaña Coba a ocho años, y en agravio de Ronaldinho Mauro Yucra Paisic a siete años, sumadas ambas penas se le impuso quince años de pena privativa de libertad, por tratarse de un concurso real de delitos.

En atención a lo desarrollado precedentemente, se encuentra responsabilidad penal en razón a los hechos denunciados por el agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba y se le impuso una pena de ochos años de pena privativa de libertad; mientras que respecto a los hechos delictivos en agravio Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, no se ha llegado a establecer responsabilidad alguna contra el recurrente; por consiguiente, corresponde su absolución en dicho extremo.

DECISIÓN

Por estos fundamentos, los jueces integrantes de la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República:

I. DECLARARON HABER NULIDAD en la sentencia del seis de junio de dos mil diecinueve, emitida por la Tercera Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, que condenó a DANIEL NELSON MASÍAS BENITES como autor del delito contra el patrimonio en la modalidad de robo agravado, en perjuicio de Ronaldinho Mauro Yucra Paisic, y REFORMÁNDOLA en dicho extremo lo absolvieron de la acusación fiscal.

II. DECLARARON NO HABER NULIDAD en la referida sentencia en el extremo que CONDENA a DANIEL NELSON MASÍAS BENITES como autor del delito contra el patrimonio en la modalidad de robo agravado, en perjuicio de Jhonn Emanuel Saldaña Coba, y le impuso ocho años de pena privativa de libertad efectiva y fijó en S/ 800,00 (ochocientos soles) el monto de reparación civil que deberá pagar el sentenciado a favor del agraviado.

III. DISPUSIERON se remita la causa al tribunal de origen para los fines de ley correspondientes y se haga saber a las partes apersonadas en esta sede suprema.

Intervino el magistrado Carbajal Chávez por licencia del juez supremo Prado Saldarriaga.


1 Acuerdo Plenario N.° 2-2005/CJ-116, del treinta de septiembre de dos mil cinco, fundamentos jurídicos 6 y 7.
2 Declaración a nivel preliminar del agraviado Jhonn Emanuel Saldaña Coba: “Me encontraba solo por inmediaciones del paradero ROSEDAL […], a bordo de mi vehículo SUBARU color gris, es así que me intercepta uno alzándome la mano […], me tiran una piedra a la altura del parabrisas por lo que me estacioné para reclamarle, se apersonan tres sujetos y rodean el vehículo, uno de ellos saca un cuchillo y me amenaza con matarme y diciéndome: ‘Ya perdiste’, en eso me rebuscan el bolsillo y me sacan mi celular de marca WOO color blanco”.

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